Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Carole Middleton gusta realmente a la reina Isabel: las razones de su fulgurante ascenso

¡Hola! ¡Hola! 04/10/2016 hola

http://www.hola.com/imagenes/realeza/casa_inglesa/2016100488767/carole-middleton-secretos-ascenso/0-394-181/middleton-1-z.jpg

http://www.hola.com/imagenes/realeza/casa_inglesa/2016100488767/carole-middleton-secretos-ascenso/0-394-181/middleton-1-z.jpg
© Proporcionado por Hola

Las Highlands de Escocia seguían siendo destino real en septiembre. Uno de aquellos días la Familia Real británica regresaba al castillo de Balmoral después de un desayuno de caza. Isabel II, con sus gafas de ver de lejos, conducía un Range Rover azul marino. Su Majestad señalaba algún punto destacado del paisaje haciendo de guía por un día para una pasajera, sentada en el asiento del copiloto, vestida con chaleco y jersey, en la que los que se cruzaron con el automóvil reconocieron a la madre de la Duquesa de Cambridge. Por primera vez Carole y Michael Middleton habían sido invitados a pasar unos días en la residencia escocesa de los Windsor junto a los Cambridge -los Duques y sus hijos- y otros miembros de la Familia Real. La pareja ya había estado en la mansión de Birkhall, propiedad del príncipe Carlos; a Navidades reales; a celebraciones de Jubileo..., pero Carole y Michael nunca habían sido invitados a compartir unos días de las vacaciones con la soberana y sus seres queridos durante su tradicional retiro de verano.

VER GALERÍA

-La Duquesa de Cambridge toma prestados de Carole Middleton

-Los Middleton celebran una Navidad 'muy real'

-La Duquesa de Cambridge y su madre, ¿visión doble?​

-Los Middleton viven un día 'real' antes de la llegada del primer hijo de los Duques


-Los padres de la Duquesa de Cambridge, protagonistas de Ascot

Por enésima vez los Windsor trataban de tú a tú a los Middleton. Incluso más, como parte de la propia familia. Isabel II aprovechaba oportunamente la ocasión que se le brindaba además. Aparecía públicamente con Carole Middleton un mes después de que los medios de comunicación hubieran informado de un distanciamiento entre Palacio y la familia política del príncipe Guillermo. Pese a que este año se han visto en Ascot y en el Royal Windsor Horse Show y en cualquiera de los eventos organizados en honor a la Reina con motivo de su 90º cumpleaños, algunos observadores han tachado a la madre de la Duquesa de ser quien mueve los hilos en la familia Cambridge, tanto como para que -aseguraban las malas lenguas- el Príncipe de Gales llegara a lamentarse de que nunca le dejaban ver a su nieto. El anuncio del compromiso de Pippa Middleton con el financiero millonario James Matthews no hizo más que arrebatar las críticas a Carole Middleton de una ambición desmedida. Lo cierto es que son pocos los ilustres visitantes que han puesto pie en Balmoral y que la reina Isabel abriera personalmente las puertas de su residencia a Carole Middleton mostraba abiertamente la estima que le merece poniendo así punto en boca las últimas maledicencias.

VER GALERÍA

La madre de la Duquesa de Cambridge, con antepasados en las minas de carbón de Durham, es una mujer hecha a sí misma, hoy empresaria, digna de la admiración de cualquiera. También de la soberana. Comparte con la Reina valores esenciales (la fe en el matrimonio y la familia), pasiones (su afición a las carreras de caballos) y virtudes (organización, perfeccionismo…), que le han hecho ganarse el afecto de Isabel II. Y su respeto por su inquebrantable discreción frente a los medios de comunicación y la forma en que continúa llevando las riendas de su vida tras emparentar con la Familia Real. Además, como su propia hija, Carole alargó el corto de sus faldas, optó por tonos más neutros y adoptó maneras reales para mayor deleite de Su Majestad. También su simpatía ha seducido al Duque de Edimburgo. Nada comparable con la verdadera razón. La primordial: la felicidad del príncipe Guillermo, que tiene en los Middleton a su segunda familia.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de ¡Hola!

Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon