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Charlène de Mónaco, una princesa experta en el arte de 'escabullirse'

Logotipo de Vanitatis Vanitatis 26/03/2016 Núria Tiburcio

La ausencia de la princesa Charlène en el Baile de la Rosa ha desatado una verdadera polémica. La justificación proporcionada por el palacio de Mónaco de que la exnadadora tenía dolor de espalda y prefirió quedarse en casa con sus dos hijos, los príncipes Jacques y Gabriella, no ha logrado convencer a nadie. La prensa se ha puesto manos a la obra para buscar la verdadera razón por la que, desde el año pasado, Charlène evita acudir a este acto tan importante para su principado. Aunque se ha especulado que el motivo podría ser su mala relación con su cuñada, la princesa Carolina, quien es la anfitriona del evento, lo cierto es que echando la vista hacia atrás queda patente que la princesa es una experta en el arte de 'escabullirse'. Y es que desde que contrajo matrimonio con Alberto en julio de 2011, sus 'faltas' han sido constantes.

Muy sonada fue su ausencia en las bodas de sus sobrinos. Y es que cuando en enero de 2014 Andrea Casiraghi y Tatiana Santo Domingo contrajeron nupcias en la estación de esquí de Gstaad (Suiza), la princesa no se presentó. El motivo que se dio para justificar esa no asistencia fue que tenía un acto programado en Sudáfrica desde hacia varios meses y que no pudo cancelarlo. El tema quedó allí, pero el pasado agosto, Charlène volvía a causar baja, esta vez en la boda religiosa de Pierre Casiraghi y Beatrice Borromeo celebrada en Italia. Aunque fueron muchos los medios de comunicación que intentaron encontrar una explicación a esa ausencia, desde palacio no dieron ningún tipo de aclaración de qué tenía que hacer la princesa que le impedía no acompañar a su marido a las nupcias de su sobrino.

Boda de Pierre Casiraghi y Beatrice Borromeo © Proporcionado por Vanitatis Boda de Pierre Casiraghi y Beatrice Borromeo

Otra de las grandes ausencias de Charlène fue en la investidura de Guillermo Alejandro como rey de los Países Bajos en marzo de 2013. La princesa no pudo -o no quiso- asistir a uno de los días más importanes de su "gran amiga" Máxima y dejó que Alberto viajara solo a Ámsterdam. Ante el revuelo causado por su 'baja', el palacio volvió a salir al paso asegurando que tenía un evento programado y que no podía cancelarlo. Para contrarrestar su ausencia en ese sarao real, Charlène se vio obligada a asistir al enlace de Magdalena de Suecia y Chris O'Neill que se celebró tan solo tres meses después. Su actitud fria y distante, sumado a que no hizo caso del protocolo y se presentó sin tiara, dejaban claro que no se sentía bien allí. 

Charlène en la boda de Magdalena (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Charlène en la boda de Magdalena (Gtres)

Desde que nacieron Jacques y Gabriella en diciembre de 2014, las ausencias de Charlène se han casi triplicado. La exnadadora se ha volcado en sus dos pequeños y ha dejado de lado su agenda institucional. Tanto es así que se trasladó a vivir una temporada a Córcega y estuvo casi tres meses sin pisar el principado del que es princesa mientras Alberto seguía trabajando. Actualmente, la agenda de Charlène está completamente vacía y se desconoce cuándo volverá a aparecer en público.

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