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Charlène retoma (al fin) su agenda y lo hace en Estados Unidos y sin su marido

Vanitatis Vanitatis 11/05/2016 Núria Tiburcio

¡Por fin! La princesa Charlène de Mónaco ha decidido finalizar sus ya casi eternas vacaciones y ponerse a trabajar. Tras varios meses de sequía, su agenda institucional está repleta de actos. Este miércoles, la esposa del príncipe Alberto emprenderá un viaje a Estados Unidos de cinco días de duración en el que inaugurará en Santa Mónica (California) una nueva sede de su fundación, la Fondation Princess Charlène, que se dedica a enseñar a nadar a los más pequeños para evitar accidentes. Asimismo, recogerá un premio por la labor que ha llevado a cabo su asociación desde que la creó en 2011.

La princesa Charlène en un acto de su fundación (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis La princesa Charlène en un acto de su fundación (Gtres)

Este será el primer viaje de trabajo internacional de Charlène en este 2016, pues desde que nacieron Jacques y Gabriella en diciembre de 2014, la exnadadora ha dejado muy de lado su labor de princesa para centrarse en su papel de madre. Aunque Charlène retomará su agenda oficial, no lo hará acompañada por su marido, con quien cada vez se muestra más distante. Parece que Alberto ya ha comprendido que su esposa va 'por libre' y ya no cuenta con ella para sus eventos oficiales como el viaje a Filipinas que realizó en abril o el almuerzo que ofreció al nuncio apostólico del Vaticano esta misma semana.

Alberto en Filipinas © Proporcionado por Vanitatis Alberto en Filipinas

Alberto y Charlène no son un matrimonio real al uso y cada uno 'vuela' solo. Por ello, en muchas ocasiones han surgido rumores de crisis. Si lo analizamos con detalle, sería impensable, por ejemplo, que el príncipe Federico de Dinamarca realizara un viaje similar al del soberano de Mónaco a Filipinas y su mujer no le acompañara. Igualmente, este hecho resultaría muy extraño en las monarquías de Holanda, Bélgica, Noruega o Suecia, donde los matrimonios actúan como equipos de trabajo. En cambio, en Mónaco prefieren llevar agendas diferenciadas. Ya cuando nacieron los mellizos, Alberto comunicó que Charlène rebajaría su ritmo de trabajo para centrarse en Jacques y Gabriella, y ha sido totalmente así.

Antes de poner rumbo a Estados Unidos, la princesa ha estado disfrutando de unas semanas de vacaciones en Córcega, la isla que se ha convertido en su refugio. Acompañada por Jacques y Gabriella, pudo verse a una Charlène feliz disfrutando de una jornada de surf en las playas de la Costa Azul, una actitud totalmente distinta a la que tiene cuando se encuentra en Mónaco. En el principado, todo son 'caras largas' y frialdad, mientras cuando está alejada de él la princesa se convierte en una mujer cercana, cariñosa y muy divertida. 

Alberto y Charlène con Jacques y Gabriella © Proporcionado por Vanitatis Alberto y Charlène con Jacques y Gabriella

El mal momento de Charlène

El distanciamiento entre Alberto y Charlène es cada vez más evidente y la palabra 'crisis' cada vez suena con más fuerza en el principado. Desde el palacio de Mónaco no se han pronunciado sobre el asunto y es muy probable que no lo hagan, pero ya hay voces que aseguran que el supuesto contrato prenupcial que firmó Charlène ya está terminando y que pronto podrá pedirle la separación a Alberto, si eso es lo que realmente desea.

Cuando en julio de 2011 el príncipe y la exnadadora se casaron, salió a la luz que ella había firmado unas cláusulas matrimoniales por las que debía permanecer por lo menos cinco años con Alberto y debía darle un heredero. Con el nacimiento de los príncipes Jacques y Gabriella, la continuidad de los Grimaldi ya está asegurada y dentro de apenas cuatro meses habrá pasado un lustro desde su enlace, así que a efectos prácticos la princesa Charlène ya habría cumplido con los requisitos del contrato.

© Reuters
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