Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

'Checklist': Todo lo que hace falta llevarse al hospital para dar la bienvenida al recién nacido

¡Hola! ¡Hola! 03/02/2016 hola
© Proporcionado por Hola

Papás precavidos valen por dos. Y esto se aplica antes incluso de convertirse (técnicamente al menos) en papás: en algún momento entre la elección de los colores en el cuarto del bebé, y antes de salir por la puerta en dirección al hospital, hay que preparar la maleta que nos llevaremos con nosotros en ese momento. Aunque la realidad al final diste mucho de los que vemos en las películas (mamás saliendo a toda prisa por la puerta, papás que salen corriendo por los pasillos para llegar a tiempo al nacimiento de sus bebés), estos suelen ser momentos donde la cabeza está en otra parte, generalmente en hacer el parto lo más cómodo posible para la mujer.

VER GALERÍA

Tener la maleta preparada es especialmente importante si tenemos en cuenta que en España aún no es del todo común eso de irse a casa nada más dar a luz: mientras que en otros países europeos las altas exprés, o partos ambulatorios, pueden suceder a las pocas horas si la mamá y el bebé están sanos, en la mayoría de hospitales españoles este tiempo se prolonga durante tres días, por lo que, para evitar idas y venidas innecesarias, es mejor tener a mano un checklist con todo lo que vamos a necesitar durante nuestro ingreso. Una buena idea es dividir todo en dos bolsas diferentes: una con las cosas que necesitaremos durante el parto y otra para los días posteriores.

PARA LA MAMÁ

1. Un conjunto de ropa cómoda para el día que dejéis el hospital. Normalmente la mayoría de mamás aún tienen el vientre abultado después de dar a luz, así que se puede optar por prendas holgadas o alguna de las prendas premamá que llevábamos en torno al quinto o sexto mes de embarazo.

2. Calcetines calentitos, zapatillas de andar por casa, un camisón y un cardigan o albornoz que te puedas quitar y poner con facilidad por encima de la ropa de hospital.

3. Varios sujetadores de lactancia que sean suaves y cómodos, y discos para prevenir las fugas de leche. El pecho, el pezón y la areola suelen estar extra sensibles justo después de dar a luz, por lo que es mejor comprar este tipo de sujetadores muy poquito antes de la fecha de salida de cuentas, para que no aprieten. También una crema específica para el cuidado del pecho durante la lactancia.

4. Un neceser con todo lo necesario para sentirse a gusto en una estancia de varios días en el hospital: desde el propio cepillo y pasta de dientes, al líquido de las lentillas, una crema hidratante, gomas y cintas para el pelo que sirvan para retirar el cabello de la cara o una loción y champú favoritos. Incluso el champú en seco o el maquillaje son bienvenidos. En general cualquier cosa que se necesite para ayudar a sentirse mejor en esos largos días en el hospital.

5. Una almohada extra.

PARA EL BEBÉ

1. Una silla con sistema de sujeción para el coche, adaptada a recién nacidos.

2. Varias ranitas en diferentes tamaños, así como gorritos y calcetines en talla recién nacido de 0 a 3 meses, que sean agradables al tacto y cómodos. Y unas pequeñas manoplas, para evitar que se arañen la carita con las uñas.

3. Una mantita. Para el momento en que abandonemos el hospital pero también simplemente para envolver al bebé y hacer que se sienta seguro. Consulta con la matrona o las enfermeras del hospital si quieres llevar a cabo esta práctica, para hacerlo con seguirdad.

4. Un chupete, aunque siempre es mejor evitarlo en los primeros días de vida. Según la Asociación Española de Pediatría, en los recién nacidos amamantados es preferible no hacer uso de él hasta que la lactancia materna esté establecida, normalmente a partir del primer mes, edad en la que comienza el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante.

PARA EL PAPÁ

1. Teléfono móvil, cámara de fotos, cargadores, un libro electrónico, una tableta con películas, revistas... O incluso un pequeño mp3 con música relajante. No nos vamos de vacaciones, pero se hacen y reciben muchas llamadas, y de los último que hay que estar pendientes en este momento es de la batería del teléfono. Las fotos también puede que resulten secundarias antes y durante el parto, pero la cosa cambia una vez le veáis la carita el bebé. El resto son pasatiempos que pueden resultar útiles para los dos, y algo tan sencillo como una tableta puede usarse para enviar o recibir correos, o intercambiar fotos del recién nacido.

2. Varias mudas de ropa por si se hace noche en el hospital, zapatillas, pijama e incluso una almohada extra.

3. Snacks para mater el gusanillo. Un parto largo puede prolongarse varias horas y aunque los paseos a la cafetería pueden ayudar a aliviar la tensión, muchas veces no tendremos tiempo (o no querremos) separarnos de la pareja durante esta espera.

4. Un reloj con cronómetro puede resultar de ayuda para medir y controlar la frecuencia de las contracciones, aunque no es totalmente necesario una vez estemos en el hospital.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de ¡Hola!

Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon