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Cristina Pedroche: Soy culpable

Zeleb.es Zeleb.es 06/01/2016 zeleb.es
cristina-pedroche-vestida-de-pronovias-para-las-campanadas-2015--foto:-instagram-cristina-pedroche © zeleb.es cristina-pedroche-vestida-de-pronovias-para-las-campanadas-2015--foto:-instagram-cristina-pedroche

El debate generado por el vestido (y la actitud) de Cristina Pedroche durante las Campanadas es alargado. Y, con el paso de los días, se extiende más y más; como si de una densa sombra de opiniones emitidas a través de las redes sociales, los medios de comunicación o un quedar a tomar algo con los colegas se tratase. Unas veces, estirándose hasta el infinito. Bien a conciencia. Otras, dejándose simplemente llevar por la inercia del que ya es el tema de conversación estrella de principios del 2016: la presentadora, su modelo de Pronovias y el momento que tuvo durante el programa de Fin de Año de Atresmedia, espacio que presentó junto a Carlos Sobera.

¿El último capítulo de la polémica? En forma de post; y publicado por la propia presentadora en su blog de Hola! para responder así a los que la critican. "Sí, soy culpable. Soy la única culpable. No hay que mirar a nadie más, sólo a mí. Nadie me obliga a hacer, ni decir, ni vestir nada. Pero ¿sabéis qué? Que soy feliz." Con estas palabras, comienza Cristina a escribir su alegato. 

Después, habla de libertad. De valía profesional. De las críticas que en esta y otras ocasiones ha recibido a causa de su cuerpo o su forma de vestir. Sin olvidarse de pedir un irónico perdón "al que se sintió ofendido" por su elección estilística ni tampoco de dar unas sinceras gracias al equipo de trabajo detrás del look.

Una guerra en dos bandos

Cristina Pedroche quiere zanjar el asunto con este texto. También lo dice en su post. Pero, casi veinticuatro horas después de su publicación, en sitios como Twitter o Facebook se continúa debatiendo, mediante argumentos más o menos constructivos, acerca de lo que ella trata de dejar atrás desde otro lugar de la red.

Por un lado, están los que afirman que el vestido, muy parecido al que lució Beyoncé en la última gala Met, no era el adecuado (los insultos, mejor si se quedan fuera de este artículo). ¿Las razones para defender esta postura? Puramente estéticas, pero también de contenido: referentes a lo que social o personalmente significa llevar un atuendo como el que vistió la periodista en Nochevieja. Y, en paralelo, relacionadas con el marketing, la búsqueda de audiencia o el ánimo de lucro.

Más allá de la moda y de sus mensajes, el para algunos entendido como elogio de la mujer objeto que se produjo por parte de Cristina y de Carlos antes de tomarse las doce uvas de rigor también ha originado alguna que otra batalla dialéctica. Según ellos, por ir en contra ya no del feminismo sino de la igualdad entre géneros.

En el otro extremo, se encuentran los que aplauden a Cristina Pedroche. Los que consideran que ella fue totalmente libre al margen del resto de cosas. Que no se dejó influenciar por el factor económico, ni por el espectáculo televisivo, ni por nada ni nadie que no fuese su propio criterio. Que en todo momento mantuvo sus valores y su dignidad femenina intactos al decantarse por ese vestido. 

De todo esto se concluye que, al final, no se trata de estar a favor de "enseñar" o de no hacerlo. Sino de algo mucho más profundo que mueve a la gente a posicionarse en uno u otro bando de una guerra ajena que, lo que sin duda evidencia, es el poder de Internet como (ya no tan) nuevo sitio para el diálogo público.

¿Continuará... ?

Foto: Instagram (Cristina Pedroche)

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