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Del single al LP: ¿Hacia dónde se dirige la industria musical? [Opinión]

Variety LatinoVariety Latino 13/10/2016 Antonio Sempere
© Provided by Variety Latino

La BBC recientemente produjo un exitoso documental que narraba el proceso en el que la música popular pasó de sustentar sus ingresos por la venta de singles (sencillos) a los álbumes de larga duración (los famosos LPs). El nostálgico recorrido resultó ser una auténtica validación de un fenómeno que parecía una simple moda pasajera, pero que se ha tornado en un renacimiento auténtico en la industria musical: el regreso del disco de vinilo.

Toda vez que el año pasado este último formato superó al que lo había reemplazado en la década de los ochenta (el disco compacto o CD), los analistas comerciales dedicados al entretenimiento musical prestaron atención a un cambio interesante en hábitos de consumo para este medio. En un mundo donde la tecnología avanzada tiende a desplazar irremisiblemente a los formatos más limitados, ver resurgir los LPs de vinilo resultaba el equivalente de ver a tu vecino vender su auto para comenzar a desplazarse al trabajo en un carromato tirado por dos yeguas.

Sin embargo, recientes estadísticas revelan que, si bien el vinilo ha experimentado un regreso entre la comunidad melómana cuando se habla de formatos físicos, el grueso del mercado sigue interesado en el aspecto práctico a la hora de consumir música, aunque la calidad de sonido no sea tan perfecta. Y es que hay muy poco que hacer en cuestión de practicidad cuando comparamos la experiencia de ir a comprar un disco contra ordenar una descarga digital de dicho disco desde la comodidad del teléfono móvil.

¿Pero cuál es el destino de la industria musical? Los lugares donde se compra música en formatos físicos cada vez son menos frecuentes y más especializados. Y pese a que la penetración de mercado para los CDs sigue siendo demasiado grande como para desaparecer categóricamente, el negocio actual no está ahí ni en el vinilo, sino en las descargas digitales. 

Los formatos digitales y el streaming ya gozan de una ventaja ostensible sobre los formatos físicos, con más del 45% del segmento de mercado contra 39% de CDs y LPs. Esto ha modificado asimismo las formas más populares de “mover producto”, con un regreso al single como un estándar predilecto. Y es que los sencillos han redefinido a la perfección el concepto de “compra de impulso”: cualquier persona se anima a tomar la decisión inmediata de adquirir una canción que le gusta en el momento justo de escucharla, gracias al aspecto práctico que ofrecen servicios como iTunes, Amazon o Google Play.

Comparando esta facilidad con el procedimiento añejo de ir al centro comercial para visitar tu tienda de discos favorita, resulta extraño pensar en la posibilidad de que los formatos de larga duración revivan en el interés del público… excepto por un pequeño fenómeno reciente conocido como “Lemonade”.

La más reciente oferta de Beyoncé no es el primer ejemplo de la historia de un “álbum visual”: una producción de larga duración donde todos los temas cuentan con un video como acompañamiento. Sin embargo es la muestra exitosa más reciente de este concepto, y ha llevado a pensar a muchos artistas en los alcances de esta presentación para futuros proyectos. Vender singles es lucrativo y hasta cierto punto simple, pero la tentación de mover cantidades masivas de música contenida en un producto unitario es grande. “Lemonade” movió más de 635,000 unidades equivalentes al álbum completo tan sólo en la semana de lanzamiento.

¿Qué quiere decir esto? Primero que nada, que el concepto de “larga duración” no se ha perdido. En segundo término llama la atención el impacto que tiene el refuerzo visual detrás de cada canción, sobre todo en la era en que MTV dejó hace mucho de programar videos musicales. Y en tercer lugar, que los grandes artistas tienen que seguir conformándose como innovadores a la hora de plantear ideas frescas que vendan música. O sea que si pensabas que esta industria se encontraba estancada o condenada a subsistir en un mundo exclusivo de streams y mp3, tal parece que aún guarda algunas sorpresas bajo la manga. 

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