Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El austero almuerzo de Felipe VI: bar de carretera y bufet por 11 euros

Vanitatis Vanitatis 11/05/2016 E. B.
© Externa

Se llama Puerta de Extremadura y está ubicado en el kilómetro 161 de la Nacional V, perteneciente al municipio de Calzada de la Oropesa (Toledo) y es uno más de la infinidad de restaurantes de carretera que cualquier conductor podría encontrarse por la geografía española y en los que la mayoría hemos parado alguna vez. Y cuando decimos "cualquier conductor", literalmente nos referimos a que no importa quien sea. Desde un 'currito' en su hora del almuerzo, un padre de familia con mujer e hijos incluidos camino de su destino de vacaciones o un camionero para estirar las piernas y tomarse un café. Pero también el mismísimo Rey Felipe VI con el ministro de Educación y Cultura, Íñigo Méndez de Vigo

Así es. Nadie se podía imaginar acudir al restaurante Puerta de Extremadura y encontrarse allí al monarca y el político sirviéndose un plato del bufet del establecimiento. Y es que Don Felipe y Méndez de Vigo decidieron parar a almorzar en este restaurente de carretera el pasado lunes cuando volvían del monasterio de Yuste (Cáceres) tras la entrega del premio Carlos V a la profesora italiana Sofia Corradi. Eran las tres de la tarde y los clientes del local se quedaron perplejos al ver entrar como si nada a la comitiva.

Puerta de Extremadura ofrece un bufet por 11 euros, y según ha explicado el encargado del local a Vanitatis, Don Felipe pidió patatas con conejo, ensalada, carne y de postre un bizcocho y un plátano. Ese día también se ofrecía lengua de vaca, ternera y sopa castellana, que es lo que tomó el ministro. Aunque en un primer momento hubo algún reparo, al final la gente le pidió hacerse fotos con él, a lo que accedió, no obstante, después de almorzar. Su equipo de seguridad también pidió que por favor no se le hicieran fotografías mientras comía. Acabada la comida, y mientras un miembro del equipo abonaba los doce menús de 11 euros, Felipe VI saludó y se fotografió con trabajadores del restaurante y algunos clientes.  

Una anécdota más del 'accidentado' viaje de Felipe VI a Cáceres, donde el tiempo no tuvo piedad con el piloto del helicóptero que le transportaba. Hasta en tres ocasiones intentó aterrizar, con dificultad por la lluvia y el viento. Por eso, se decidió que el Rey volviera a Madrid por carretera.

Más en MSN:

Al Rey Felipe VI le crecen los 'cuñados'

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Vanitatis

Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon