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El collar de imitación de Cartier que luce la reina Máxima de Holanda

Vanitatis Vanitatis hace 5 días Núria Tiburcio
© Externa

Son muchas las ocasiones en las que Máxima de Holanda ha demostrado que siente verdadera pasión por las joyas. En cualquier acto oficial, sea de diario o nocturno, la argentina se engalana con numerosas alhajas, sin importar en muchas ocasiones que sean de grandes firmas o simple bisutería. La última gran joya que le hemos visto lucir a la esposa de Guillermo Alejandro es un impresionante collar realizado con piedras de distintos colores. Lo lució este martes en un concierto de ópera que se realizó en el Muziekgebouw de Ámsterdam en honor a los reyes belgas, quienes se encontraban realizando una visita de Estado a los Países Bajos. Para el evento, Máxima repitió un vestido verde botella de Valentino que quedó totalmente relegado por esa impresionante gargantilla que guarda una historia de lo más interesante.

Máxima y Matilde en la Ópera (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Máxima y Matilde en la Ópera (Gtres)

El collar que luce con tanto orgullo la reina de Holanda está formado por diamantes, esmeraldas talladas, rubíes y zafiros y tiene una pulsera a juego. La gargantilla guarda mucha semejanza con el collar 'Tutti Frutti' que Cartier creó especialmente para la 'socialite' Daisy Fellows en la época de los cuarenta. Pero no es la misma, pues la de la argentina no es más que una copia (o inspiración) del original. Fue Guillermo Alejandro, por aquel entonces príncipe heredero de Orange, quien adquirió las dos piezas en 2007 en una subasta de Christie's para regalárselo a su mujer. El collar le costó cerca de 32.000 euros mientras que la pulsera no llegó a los 29.000. En total, el ahora rey desembolsó 61.000 euros por estas joyas que, a pesar de ser imitación, se realizaron con piedras preciosas.

Máxima estrenó todo el conjunto durante la celebración del 40 cumpleaños de su marido en septiembre de 2007 y lo combinó con un vistoso vestido fucsia. La reina volvió a lucir el collar y la pulsera en una visita oficial a Omán realizada en enero de 2009 y no los ha repetido hasta esa misma semana. Mientras la argentina pasea la copia del 'Tutti Frutti', el paradero del original es todo un misterio. Cuando Daisy Fellows falleció, sus familiares pusieron a la venta la joya, que se subastó de forma privada, y la identidad de los compradores es un enigma. 

Máxima estrenando su propio 'Tutti Frutti' © Proporcionado por Vanitatis Máxima estrenando su propio 'Tutti Frutti'

Otras joyas falsas o copias de la realeza

- La polémica con la Peregrina. La perla Peregrina es una de las joyas más polémicas que existen a nivel mundial tanto por su inusual tamaño y forma como por las leyendas que ha suscitado. Esta gema fue descubierta en 1514 en los mares del archipiélago de las Perlas (Panamá) y llegó a manos de Felipe II, quien la incorporó al joyero de la familia real española. La Peregrina fue pasando de monarca a monarca hasta la llegada de José Bonaparte, quien ordenó al rey de entonces, Carlos IV, que le entregara todo el joyero real. José dejó la perla a su sobrino, Napoleón III, que la vendió al marqués de Abercorn, quien a su vez la revendió a una joyería inglesa.

Según la documentación, varias décadas después la joyería británica se puso en contacto con Alfonso XIII por si le interesaba hacerse con ella, pero no llegaron a un acuerdo. El monarca se hizo con una perla similar y se la regaló a su esposa. El problema llegó en 1969, cuando la Peregrina salió a subasta en Nueva York. La Casa Real negó que se tratara de la perla original y afirmó que la que ellos guardaban en su joyero era la verdadera. A pesar de los problemas iniciales, la exclusiva perla fue vendida por 37.000 dólares a Richard Burton, quien se la regaló a su esposa, Elizabeth Taylor. Pero la polémica no terminó ahí. El día siguiente a la subasta, el portavoz de Victoria Eugenia declaró que la perla que habían vendido era falsa y que la verdadera estaba en su poder. Varios expertos negaron las afirmaciones. Tras la muerte de Elizabeth Taylor, su Peregrina fue vendida por 9 millones de euros y se desconoce su comprador. 

Mariana de Austria, Victoria Eugenia, Elizabeth Taylor y la Reina Sofía con su Peregrina © Proporcionado por Vanitatis Mariana de Austria, Victoria Eugenia, Elizabeth Taylor y la Reina Sofía con su Peregrina

- La tiara de Franco de Fabiola. Al igual que hicieron con la Reina Sofía, Francisco Franco y Carmen Polo regalaron a Fabiola una joya con motivo de su matrimonio con Balduino de Bélgica. Se trataba de una espectacular tiara realizada con diamantes a la que se le podían cambiar las piedras preciosas por esmeraldas o rubíes, según la ocasión. Sin embargo, como se supo años más tarde, la joya era falsa. Antes de ser comprada por Franco, dicha tiara estuvo depositada en un convento para servir de adorno a una escultura de la virgen y las monjas, que se arruinaron, fueron vendiendo las piedras preciosas verdaderas y sustituyéndolas por cristales de colores. Los joyeros de la familia real belga descubrieron la falsedad de las piedras y el Gobierno español las cambió por unas verdaderas.

Fabiola con la tiara que le regaló Franco © Proporcionado por Vanitatis Fabiola con la tiara que le regaló Franco

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