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El día que a Chenoa le salió un supuesto padre y tuvo que hacerse una prueba de ADN

Vanitatis Vanitatis 31/10/2016 M. B.

El último episodio del documental 'OT: El reencuentro' fue el más emotivo. Los concursantes rompieron a llorar en varias ocasiones, pero sin duda, uno de los momentos más duros llegó cuando Nina les preguntó cómo habían llevado el aislamiento de la academia. Una vez por semana se les permitía hablar con su familia por teléfono y solo en una ocasión sus familiares más cercanos les visitaron en el programa para darles esos ánimos que de vez en cuando flaqueaban. Entre las imágenes proyectadas por la directora, se cruzó la visita del padre de Chenoa, Tati, que arrancó a David Bisbal una sonrisa que pasó muy desapercibida. “¡Pero que joven estaba el Tati!”, exclamó el almeriense cuando vio en la pantalla al que durante tres años había sido su suegro. Ajena al comentario, Chenoa era un mar de lágrimas. Los recuerdos inundaron su mente y fue inevitable echar la vista atrás para rememorar todo lo bueno, pero también lo malo, de su paso por 'Operación Triunfo'. El programa le había llevado a cumplir su sueño, sí, pero para ello había que pagar un precio muy alto.

[Lee aquí: David Bisbal evita hablar de Chenoa denominándola como artista "top"]

Como el resto de sus compañeros Chenoa sufrió esa vorágine que la llevó a ser conocida en toda España en apenas unos meses. En su caso, además, su relación sentimental con David Bisbal la convertía en objetivo de la prensa rosa y tertulias televisivas, pero lo que no podía imaginar era hasta qué punto la fama podía jugarle una mala pasada.

David Bisbal y Chenoa en una imagen de archivo © Proporcionado por Vanitatis David Bisbal y Chenoa en una imagen de archivo

Corría el año 2007 cuando un hombre de 54 años reclamó legalmente la paternidad de la cantante. Se llamaba Leandro Asensio y aseguraba que en el año 1974 mantuvo una relación sentimental con Patricia Palomir, madre de Chenoa, de la que unos meses más tarde nacería supuestamente la artista. El hombre, natural de Almería pero residente en Murcia, daba todo tipo de detalles sobre su relación con Patricia asegurando incluso que cuando dieron por finalizado su relación y ella volvió a Argentina, su tierra natal, ella le confesó que le había dado “el regalo más grande de su vida”.

Con el testimonio de Leandro inundando la prensa local de Murcia y la de Mallorca, tierra de Chenoa, ella y su madre negaron con rotundidad los hechos y anunciaron que se someterían a una prueba de ADN si era necesario. Laura Corradini, nombre real de Chenoa, era hija de Patricia y de Tati, el progenitor oficial de la artista que tanto le había ayudado con su carrera musical. Pero, ¿qué pasó entonces con aquella historia que puso patas arriba la estabilidad familiar de Chenoa? ¿Cómo superó aquel duro trance la cantante?

Chenoa en una imagen de archivo (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Chenoa en una imagen de archivo (Gtres)

Vanitatis se ha puesto en contacto con el bufete de abogados que defendió a Leandro Asensio y no tienen problemas en recordar un caso, a todas luces, poco convencional. Aseguran que las pruebas de ADN de Chenoa y su cliente no fueron compatibles y, aunque en un principio se pensó en recurrir, finalmente no se llevó a cabo ninguna acción por parte del demandante. Tampoco la artista mallorquina interpuso acciones legales para limpiar su honor a pesar de que habría podido reclamar una cuantiosa indemnización por daños morales de haberlo peleado.

Chenoa prefirió pasar página de un suceso que marcó de alguna manera su concepción de la fama. Aquel hombre, que curiosamente decía ser padre de otras 17 personas de las que solo 10 estaba reconocidas legalmente, le hizo conocer la cara más amarga de una popularidad que a todos los participantes de OT les vino grande. “Todos necesitamos un psicólogo”, dijo Nuria Fergó en El Reencuentro. No se equivocaba. Lo que no sabía es que algunos compañeros, como Chenoa, necesitaron además un buen abogado.  

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