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El libro que escandalizará al Reino Unido (y que Tony Blair no querrá leer)

Vanitatis Vanitatis 01/03/2016 M. Bolonio

Aunque Tony Blair siempre negó cualquier aventura extramatrimonial con Wendi Deng, esposa de Rupert Murdoch, y gritó a los cuatro vientos que él nunca hablaría de ese tema con la prensa, el político no pudo evitar que en 2014 corrieran ríos de tinta al respecto. Durante meses acaparó las páginas de los medios de comunicación más sensacionalistas del mundo y un par de años después todo apunta a que volverá a hacerlo a partir de este jueves, tras la publicación del libro 'La tragedia del poder', de Tom Bower.

En sus páginas se narra, entre otras anécdotas, una de las noches de pasión que vivieron Blair y Deng cuando ambos estaban casados. Este 'affaire', que aspira a convertirse en el capítulo más interesante del libro, hace dos años se llevó por delante dos cosas: la primera, el matrimonio de la china con Rupert Murdoch tras 14 años casados, y la segunda, la carrera política de un Blair, que atravesó sus horas más bajas como político cuando se rompió su amistad con el magnate australiano. Este jueves, este episodio retorna en forma de 'best seller' y será la pesadilla de Tony Blair, quien desde entonces tiene que hacer frente a rumores de separación con su esposa día sí y día también. 

Tony Blair y su esposa, Cherie, en una imagen de 2007 (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Tony Blair y su esposa, Cherie, en una imagen de 2007 (Gtres)

Según un artículo del propio autor en el 'Daily Mail', se puede fechar uno de los encuentros más íntimos entre el ex primer ministro y Wendi, el 27 de abril de 2013. No se trata de la única cita entre ellos, pero sí de la que se tienen más datos precisos. Aquel día, Blair había viajado al rancho que el magnate tenía en Carmel (California) para pasar un fin de semana con Deng. Ella le avisó de que Rupert no estaría, ya que se hallaba en Australia junto a su madre en su lecho de muerte.

Sin embargo, a su vuelta, el magnate tenía la sospecha de que Deng no se había ido unos días con sus amigas, tal y como le había prometido, y que no solo había permanecido en el domicilio familiar, sino que lo había hecho acompañada por Tony Blair. Sus sospechas muy pronto se vieron confirmadas cuando Murdoch interrogó a todos y cada uno de los empleados de la vivienda. Sus testimonios, narrados ahora en el libro de Tom Bower, no pudieron ser más esclarecedores: “Durante las comidas se alimentaban entre sí y llegada la noche Blair entró en la habitación de Deng y cerró la puerta”.

Rupert Murdoch y Wendi Deng (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Rupert Murdoch y Wendi Deng (Gtres)

Para Murdoch ya no había ninguna duda de que su esposa se estaba viendo con su amigo Tony Blair. Apenas unos meses más tarde, en abril, Deng presenta la demanda de divorcio y en noviembre se hace pública la separación aludiendo a diferencias irreconciliables. Tan pronto como se empezó a especular con el 'affaire' entre Blair y Deng, el ex primer ministro llamó a Murdoch para decirle que todo era falso y que él nunca había tenido una aventura con su esposa. Murdoch no le creyó, pulsó el botón de silenciar en su teléfono del despacho y no volvió a cogerle una llamada nunca más.

Pero la historia no había terminado ahí. Ni mucho menos. En el contexto de la investigación que la policía llevó a cabo para descubrir las escuchas ilegales del 'News of the world', aparecieron varios 'emails' comprometidos escritos por la propia Wendi. En uno de ellos que le remite a Blair le habla de su ayudante, Katherine Rimmer. “A ella no le gusto porque cree que puedo causarte problemas”, le escribe. Pero más revelador es el 'email' que se envía a sí misma: “Echo tanto de menos a Tony… Es tan encantador. Él tiene un buen cuerpo y muy buenas piernas. Además es alto y delgado y luce una piel buena. Amo sus ojos azules. También me encanta su poder en el escenario. ¿Y qué más?”.

Poco después de que se publicara el contenido de estos correos electrónicos en varios tabloides británicos quedaban pocas dudas acerca de la veracidad del idilio entre el ex primer ministro y la esposa de Rupert Murdoch. El político siempre lo ha negado y desde hace un tiempo respiraba aliviado de que el escándalo hubiese quedado por fin en el olvido. Hasta ahora, porque este jueves su supuesta aventura se convierte en carne de librería.  

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