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El príncipe George les roba el protagonismo a sus padres y a los Obama en Kesington

Vanitatis Vanitatis 23/04/2016 Raoul Higuera
© Externa

Este viernes, el palacio de Kesington tenía el placer de acoger la visita oficial del matrimonio Obama a Inglaterra, donde han sido recibidos por los duques de Cambridge y por el príncipe Harry

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Los duques de Cambridge y el príncipe Harry esperan a los Obama Los Obama cenan con los duques de Cambridge en el palacio de Kesington

Sin embargo, ni el mandatario más poderoso del mundo ni los futuros reyes de los británicos tuvieron oportunidad de llamar la atención de los medios cuando un pequeño principito hizo acto de presencia.

El príncipe George no quiso perder su oportunidad de saludar al presidente de los Estados Unidos y lo hizo sin grandes artificios ni postureo, sino con su atuendo habitual para estar por casa: un pijama claro a cuadros, un batín blanco correctamente atado y unas zapatillas de andar por casa de 'señorito', mientras que el resto lucía grandes joyas, vestidos de gala o trajes clásicos.

Parece que George estaba a punto de marcharse a la cama a contar ovejitas cuando el matrimonio Obama se cruzó por su camino. Él, muy educado y sin perder su chispa, se personó en la habitación donde tenía lugar el encuentro entre líderes para saludar a sus invitados, desearles una buena cena de gala y agradecer los juguetes que los Obama les han regalado a él y a su hermanita Charlotte.

Los duques de Cambridge no tuvieron más remedio que atender a las peticiones de su vástago y permitir que por un día se pudiese ir a la cama más tarde de lo habitual.

La ocasión bien merecía la pena, como así confesaron desde el entorno del Palacio de Kesington: “El príncipe George se quedó para conocer al presidente y a la primera dama cuando llegaron al palacio. Así pudo mostrarles un caballito de madera y un peluche que previamente el presidente Obama y su esposa le habían regalado”.


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