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El primer retrato de Felipe VI con Leonor, al detalle: significado y simbología

Vanitatis Vanitatis 04/11/2016 Núria Tiburcio

Una de las misiones más importantes de las monarquías europeas a lo largo de la historia ha sido la de promover el arte. Reyes, reinas, príncipes y princesas posaban para los grandes pintores como Francisco de Goya o Diego de Velázquez con la intención de quedar inmortalizados en un lienzo. Esta tradición, aunque ha disminuido considerablemente, sigue vigente en la actualidad. Coincidiendo con el 11º cumpleaños de Leonor de Borbón el pasado 31 de octubre, el reconocido artista Ricardo Sanz ha presentado su nueva obra en la que la futura reina de España comparte protagonismo con su padre, el Rey Felipe VI.  

La idea de esta pintura se fraguó a principios de primavera y tras trasladarla a la Casa Real y que esta aceptara, el autor se reunió varias veces con el monarca y su primogénita en el palacio de la Zarzuela. Gracias a estos breves encuentros, Sanz encontró la inspiración necesaria para reproducirlos en este cuadro que se ha convertido en el primer retrato del soberano y su heredera desde la proclamación, celebrada el 19 de junio de 2014. La obra, que se inauguró este jueves en el Club Siglo XXI sin la presencia de ningún miembro de la familia real, presenta tanto en su composición como en sus detalles un significado y una simbología muy concreta que te descubrimos hoy en Vanitatis.

Pilar de Arístegui presentando su nuevo libro ante el cuadro (EFE) © Proporcionado por Vanitatis Pilar de Arístegui presentando su nuevo libro ante el cuadro (EFE)

“Es una obra muy completa y muy simbólica, no le falta detalle”, explica a Vanitatis José María Galera, de la escuela de arte El Enlace. “El hiperrealismo es lo que se lleva ahora y en este cuadro encontramos un gran ejemplo de ello. Su esencia me recuerda en cierta manera, y a pesar de las múltiples técnicas que la diferencian, a la obra que realizó en su día Antonio López sobre la familia del Rey Juan Carlos, pero a esta le veo más mensaje, más trasfondo”, asegura Galera, quien añade: “Hay dos grandes protagonistas en la pintura, pero uno destaca más que el otro. Me refiero al Rey Felipe. Y no porque ocupe más espacio, sino porque su figura está mucho más trabajada. Su rostro, su traje, todo él es perfecto. En cambio su hija está un tanto difuminada”. 

En esto coincide Pablo González, especialista consultado también por este medio, que asegura que el monarca “está perfectamente acabado, mientras que a Leonor le faltan muchos detalles. Su mano izquierda está sin terminar. Todo esto podría significar que a la princesa todavía le queda mucho por hacer y por madurar”. En cuanto a la posición, padre e hija aparecen mirando al frente, al espectador, con un rostro sereno y de calma, de serenidad y tranquilidad. La princesa de Asturias tiene los brazos al lado del cuerpo y Felipe VI 'esconde' su mano derecha en el bolsillo del pantalón, un signo de seguridad en sí mismo y en el futuro que le depara.

Detalles del cuadro de Ricardo Sanz © Proporcionado por Vanitatis Detalles del cuadro de Ricardo Sanz

Una de las particularidades que más llama la atención de la obra es que la bandera de España aparezca reposada en el suelo. Para Galera está más que clara su simbología. Se trata de una clara referencia a que “ellos tienen el poder. El Rey es el jefe del Estado y su hija, si ningún contratiempo lo impide, lo sucederá”. Según González, que el grueso de la bandera esté en el lado de Leonor significa que "en el futuro todo el peso de España recaerá en ella”. A pesar de estas dos teorías, en las redes sociales algunos han opinado que la 'rojigualda' por los suelos podría significar que la imagen de la Corona está bastante deteriorada y que deberían hacer todo lo posible para recuperar su reputación.

Ricardo Sanz ya tiene experiencia en eso de retratar a los miembros de la familia. En 2007, el pintor donostiarra fue el encargado de realizar el primer cuadro de los entonces príncipes de Asturias. En la obra, aparecen Don Felipe y Doña Letizia posando de gala. El ahora rey lleva el uniforme militar mientras que la reina luce un vestido de gala realizado por Lorenzo Caprile y la tiara prusiana, la misma que llevó el día de su enlace matrimonial. Al igual que en el cuadro de Leonor, los soberanos miran fijamente al público con seguridad.

El cuadro de los príncipes de Asturias © Proporcionado por Vanitatis El cuadro de los príncipes de Asturias

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