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El secreto jamás contado de Sara Montiel

Vanitatis Vanitatis 29/06/2016 M. Bolonio

Corría el año 1956 cuando una joven Sara Montiel hacía enloquecer al cineasta estadounidense Anthony Mann. La actriz hacía dos años que había rodado la mítica 'Veracruz' con Gary Cooper y Burt Lancaster y para Mann aquella española de largas pestañas bien valía acabar con todo, hasta con su matrimonio con Mildred, a la que abandonó por Sarita. El resto de su historia de amor forma parte de las hemerotecas. Se casaron en 1957 'in articulo mortis' por una afección cardíaca que hizo temer a los propios médicos por la vida del cineasta y después, ya recuperado, volvieron a casarse por lo civil. El suyo fue un romance que no llegó a los seis años. Sin embargo, aunque pudiera parecer que sobre su matrimonio con el director de cine estaba todo contado, no fue así. Según revela su biógrafo, el escritor Miguel Losada, Sara Montiel tuvo un hijo con Tony, como le llamaba ella, que por desgracia nació muerto.

Sara Montiel y Anthony Mann © Proporcionado por Vanitatis Sara Montiel y Anthony Mann

El mismo autor, que junto a José Aguilar escribió una de las biografías de Sara mejor documentadas, ha decidido sacar a la luz uno de los secretos mejor guardados de la actriz tres años después de su muerte. Considera que ya ha pasado tiempo suficiente desde su fallecimiento para revelar algo que jamás se había contado, que la estrella manchega dio a luz a un vástago que nació muerto y que está enterrado en Estados Unidos. El escritor desvela a Vanitatis que "fue muy doloroso" para ella "porque lo tuvo con mucha ilusión”. Sin embargo, Miguel pide que se trate el tema con respeto y cautela. Dice que si se ha decidido a contarlo ahora, es porque ha pasado un tiempo prudencial desde su muerte –en abril de 2013– y se puede abordar con consideración. “Pero cuidado con las cosas de Sara –advierte Miguel–, ya sabes que la llamaban Antoñita la Fantástica por las cosas que se inventaba. Aunque todas tenían su parte de verdad”.

Miguel Losada © Proporcionado por Vanitatis Miguel Losada

La propia Sara contó delante de Miguel la triste anécdota del nacimiento de su hijo. Llegó a confesar también que el niño fue enterrado en Orange, en New Jersey, y que ella visitaba la tumba con frecuencia. “El niño tiene su sepultura y ella fue alguna vez a llevarle flores. Sara me dijo una vez que algo suyo se había quedado allí”, recuerda Losada. “Yo no tengo garantías al cien por cien, porque como entenderás yo no he visto la partida de defunción, pero yo creo que esto es auténtico y se podría investigar”.

En cualquier caso, el alumbramiento de este niño, contado este lunes por Losada en el programa 'El legado' de Canal Sur, no coincide con la historia que hace un año hizo pública el peluquero de la actriz. José de la Rosa afirmó en la revista 'Lecturas' que Sarita había dado a luz a una niña durante su etapa en México (entre 1950 y 1954) y que el parto, que fue por cesárea, fue tan complicado que la intérprete quedó incapacitada para tener hijos de forma natural. En aquella entrevista, De la Rosa no dio el nombre del padre y sería Carlos Ferrando quien días después terminase desvelando que se trataba de Ramón Mercader, el asesino de León Trotski. Para Losada, esta historia podría no ser del todo cierta: “Yo he llegado a oír que tuvo hasta 11 embarazos que no llegaron a término, pero no sé si es verdad porque ya te digo que era Antoñita la Fantástica. Lo que me dijo acerca de este hijo con Anthony Mann que nació muerto lo digo con alguna reserva, aunque estoy convencido de que es verdad”.

Sara Montiel en una imagen de archivo (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Sara Montiel en una imagen de archivo (Gtres)

Losada, que conoció una pequeña parte de esa Maria Antonia de Campo de Criptana que se escondía detrás de Sara Montiel, sentencia: “Yo creo que está por desvelar toda su vida. Se desconocen muchísimas cosas que yo, por supuesto, no contaré. Es verdad que todo lo que contaba tenía una parte de verdad y hay que dilucidar dónde empieza y dónde acaba esa verdad. Sara fue un mito, un símbolo de nuestro cine y no hay que buscarle lados oscuros”.  

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