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El tormentoso pasado de J. K. Rowling, la madre de Harry Potter

Vanitatis Vanitatis 27/09/2016 Jose Madrid

Hace dos décadas nadie lo hubiese pensado. Cuando Joanne Rowlingno era más que otra aspirante a novelista de éxito y una madre soltera sin ayuda de nadie, pocos habrían vaticinado que se convertiría en una de las mujeres más ricas de Inglaterra gracias a un niño mago llamado'Harry Potter'. Este miércoles se publica en España 'Harry Potter y el legado maldito', una obra teatral que continúa la saga del mago adolescente años después de que saliese a la venta el último título, 'Harry Potter y las reliquias de la muerte' y cinco después de que el cine, y más concretamente Warner Bros, se despidiesen de su gallina de los huevos de oro con la última adaptación cinematográfica. En 2011, se calculó que la fortuna de la escritora rondaba los 1.500 millones de dólares, lo cual la convertía en la segunda famosa con más dinero del mundo, solo superada por Oprah Winfrey. Y todo gracias a ese mago que surgió de las páginas de un libro publicado en 1997.

Rowling no ha tenido una relación muy idílica con la prensa y en más de una ocasión ha asegurado que odia la "inconsistencia" de los artículos que se escriben sobre ella. Lo cierto es que su Potter le cambió la vida y que muchos de esos escritos periodísticos que hablaban de su poco idílica vida tras el fracaso de su primer matrimonio tenían bastante de verdad. Una verdad molesta: su primer marido, un periodista portugués, Jorge Arantes, con el que contrajo matrimonio en 1992, no estuvo a la altura, según publicaban los tabloides. Tanto que cuando se separaron en 1995, un juez dictó contra él una orden de alejamiento. Años después, Arantes ni siquiera tuvo reparos a la hora de aprovechar la fama de su ex, a finales de los 90, para hacer declaraciones a varios medios en los que incluso llegó a admitir que no había tratado muy bien a la que fuese su esposa. “Tuve que sacarla a rastras de la casa a las cinco de la madrugada y admito que la abofeteé muy fuerte en la calle”, dijo.

La escritora con los tres actores de la saga (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis La escritora con los tres actores de la saga (Gtres)

Ella ha tratado de hacer borrón y cuenta nueva sobre esa etapa posterior a su primer divorcio, en la que tuvo que cuidar a su hija Jessica sola. Siempre ha dicho, escuetamente, que la recuerda como "bonita" porque, aunque dolorosa, también fue la que hizo que idease al mago Harry, una especie de regalo para su pequeña que alejó los sinsabores de una fuerte depresión. "Aquí hablamos de pensamientos suicidas. No hablamos de que me sintiera un poco triste", llegó a decir ella.

Un nuevo marido, una nueva vida

La autora con su segundo marido (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis La autora con su segundo marido (Gtres)

Cuando empezó el periplo de

Potter

por las librerías (una saga que acabó vendiendo unos 500 millones de ejemplares en todo el mundo) la existencia de

Rowling

cambió por completo. Muchos niños de finales de los 90 aprendieron a leer con su Howgrats, su Ron, su Hermione o su Dumbledore. Ella, fervorosa y devota de la iglesia de Escocia, siempre pensó que el todopoderoso le había echado una mano a ella y a su hija y esa había sido una de las razones del éxito de su personaje. "Creo en Dios, no creo en la magia". Vender los derechos de su obra a

Warner

, que rodó en 2001 la primera superproducción sobre el niño mago,

'Harry Potter y la piedra filosofal'

, le hizo ganar buenos dividendos al mismo tiempo que rehacía su vida sentimental. 

El 26 de diciembre de ese año, apenas un mes después del estreno multitudinario de la película, se casó con el anestesiólogo Neil Michael Murray, con el que tuvo a su segundo hijo, David, en 2003. Consciente de que la maternidad había supuesto uno de los pilares de su vida, decidió tomarse un descanso mientras escribía 'Harry Potter y el misterio del príncipe' para cuidar al pequeño. Después, cuando fue madre de la pequeña McKenzie Jean en 2005, también quiso dedicarle 'Harry Potter y el misterio del príncipe'. Otra prueba más de su mantra: ser buena madre antes que autora de 'best sellers'.

Pese a que sus experiencias juveniles fueron bastante dolorosas, los plumillas han de tener cuidado con aquello que escriben sobre ella. El 'Daily Mail' publicó hace un par de años un artículo titulado 'La tragedia de J. K Rowling sobre su pasado como madre soltera ha dejado a los feligreses que se preocupaban por ella molestos y desconcertados', en referencia a una iglesia local con la que colaboraba en tareas administrativas. Rowling demandó al periódico por concentrarse en lo "negativo" de su vida y causarle "verguenza". Acabó ganando el pleito. Aquella denuncia demuestra que la autora de éxito prefiere olvidar la etapa de su vida que la forzó a creer en la magia; aunque esta solo estuviese en las páginas de un libro.

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