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Incosol, el último reducto de los Franco en Marbella

Vanitatis Vanitatis 27/03/2016 Amparo de la Gama

Carmen Martínez Bordiú recuerda como si fuera ayer su primer 'señor beso'. Fue en los exóticos jardines de Incosol, el emblemático complejo hotelero de Marbella que fundó su padre, Cristóbal Martínez Bordiú, el marqués de Villaverde. Así nos lo decía ella misma en una de las últimas fiestas que se celebraron en el lujoso 'resort': “Tendría unos quince años y me perdí por las piscinas de fuera. Fue mi primer beso con lengua. Sonaba de fondo 'My way', de Frank Sinatra, y eso nunca se olvida”.

Rappel y Two Yuppa en una de las fiestas en Incosol en 1996 (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Rappel y Two Yuppa en una de las fiestas en Incosol en 1996 (Gtres)

Son miles las anécdotas de personajes populares que se podrían contar de este histórico establecimiento del turismo de salud que acabó convertido en uno de los iconos de los años dorados de Marbella. Ahora, este complejo de lujo ha cambiado de manos. Acaba de ser adquirido por el grupo hotelero Hotel Investments Partnership (HIP) por más de 20 millones de euros. Los compradores también han adquirido la marca para poder continuar utilizando el nombre que se hizo desde los años 70 en el turismo de salud. Los nuevos propietarios quieren seguir manteniendo el relumbrón de antaño.

Inaugurado el 18 de abril de 1973 por el marqués de Villaverde, por sus habitaciones han pasado estrellas de cine como Deborah Kerr, premios Nobel como Camilo José Cela o artistas de la talla de Salvador Dalí. Las partidas de cartas de Juan José Hidalgo, presidente de Globalia, se convirtieron en un clásico, así como los primeros vasos de té que allí se tomó el rey Fahd, donde tuvo su primera residencia.

Exteriores del hotel (Incosol) © Proporcionado por Vanitatis Exteriores del hotel (Incosol)

Del rey Fahd a Rafa Camino

Las paredes del legendario hotel encierran historias inconfesables. Fue el estandarte de lo que ahora se conoce como turismo de salud y bienestar en los años dorados de la Costa del Sol. En su terraza se paseaban princesas y plebeyas descalzas mientras saboreaban, como si se tratara de una delicatessen, la dieta depurativa que les recetaban los galenos de turno para perder kilos como por arte de magia. A esta dieta no se pudo resistir ni Isabel Sartorius, que pasó un verano allí con su hija Mencía y salió notablemente más delgada. Y es que antes era inimaginable venir a Marbella y no tocar los jardines de Río Real.

Otro de los que colgó sus pinceles en Incosol fue el pintor Salvador Dalí. Luego le siguieron el príncipe Rainiero de Mónaco y la princesa Grace Kelly. Casi todos elegían este santuario para lograr una figura más esbelta, como es el caso de la desaparecida Cristina Onassis o las ‘chicas OT’ Rosa López y Chenoa. También hay quienes solo querían lucirse en los 'photocalls', como Ana Obregón. Su último cliente fue un torero. Rafa Camino se sometió a una exhaustiva dieta de adelgazamiento que le permitió perder 15 kilos para volver a los ruedos. Príncipes, reyes, toreros y escritores lloraban su cierre de este bastión de la 'jet' marbellí cuando echó su candado hace cuatro años.

Imagen de una de las estancias del hotel (Incosol) © Proporcionado por Vanitatis Imagen de una de las estancias del hotel (Incosol)

Sin parangón en el resto de Europa

Quien fuera su presidente, José Antonio López Esteras, siempre se opuso al cierre. Aducía que "Incosol no es un simple hotel más o menos lujoso, es una institución médico-hotelera sin parangón en el resto de Europa. Son miles de pacientes los que han acudido y siguen yendo. Está internacionalmente reconocido como uno de los mejores centros de tratamiento de la obesidad y lo que vienen precisamente aquí no es buscando el lujo de sus instalaciones, que si las tiene, sino por su clínica”. Pero sin poder remediarlo Esteras, la estampa del gigante edificio, dominando el paisaje en la zona de Río Real, se quedó huérfano y en 2012 tuvieron que cerrar. Ahora, tras su venta, todos están expectantes para ver en lo que se convierte el emblemático edificio. HIP ha manifestado que pondrá “toda la carne en el asador” para que Incosol vuelva a ser un referente en la Costa del Sol.

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