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Juego de tronos: ¿quién comunica mejor en Twitter, Felipe y Letizia o la reina Isabel II?

Logotipo de Vanitatis Vanitatis 23/10/2016 César Andrés

“Si los hombres han llegado hasta la Luna, si desde Sevilla puedo hablar con alguien que esté en Nueva York, si…”.

El mundo ha cambiado mucho en el primer cuarto de siglo. Las casas reales también

, y no nos referimos al baile de tronos resultante de la ola de abdicaciones que azotó Europa recientemente. No todos los reyes han muerto en su cama con la corona en la testa; Carlos I de España y V de Alemania, por ejemplo, abdicó en su hijo Felipe II un par de años antes de morir a causa de la picadura de un mosquito. El traspaso de poder es más viejo que el hilo negro.

Con la llegada de internet y más recientemente con la aparición de las redes sociales, todo el mundo, y los reyes también, tienen la posibilidad de dirigirse a una audiencia millonaria a través de un canal propio y directo, sin la necesidad (tan necesaria) de utilizar a los medios de comunicación convencionales como transmisores.

Pocas son las monarquías que no tienen una página web o un perfil de Twitter e Instagram. Tanto la británica como la española poseen un 'site' y una cuenta de Twitter ¡tan diferentes! Si bien las páginas se asemejan (ambas son una suma de actividades, pasadas, presentes y futuras, descripciones de palacios y biografías) su contenido en Twitter no puede ser más diferente.

El perfil de la Casa del Rey es una extensión de su web, un listado de los movimientos de sus miembros ilustrados con fotos fijas. Valgan de ejemplo los siguientes tuits, aunque podría valer cualquier otro elegido al azar.  

La cuenta de la Royal Family tiene otra personalidad, empezando por la foto de perfil. Mientras que la del rey Felipe VI es una imagen de su escudo, el avatar de la reina Isabel es una foto de ella misma sonriendo con su marido, el príncipe Felipe, duque de Edimburgo, desenfocado al fondo. Un retrato más humano, más cercano, menos encorsetado.

En su 'timeline', además de recoger información sobre las audiencias y viajes de la familia real, hay sitio para retuitear a terceros, generalmente personas que han pasado por palacio y medios de comunicación. Un lugar destacado tienen los vídeos. El perfil está cuajado de cortometrajes producidos para Twitter. Vídeos divertidos en los que se puede ver, por ejemplo, al príncipe Harry animando a los británicos a participar en la Maratón de Londres 2017 o a Isabel II abrir el correo.

No es difícil encontrar un retrato de los príncipes Jorge y Carlota tanto en el perfil de su soberana bisabuela como en el de sus padres (Kensington Palace) o el de sus abuelos (Clarence House). Los españoles nos topamos con instantáneas de la princesa Leonor y la infanta Sofía de Pascuas a Ramos. 

Lo que no se comunica no existe. Cada día es más complicado justificar una institución como la monarquía. La primera familia de Reino Unido lo sabe, la española quizá no tanto. Es impensable imaginar a Leonor de Borbón convocando a sus súbditos a ver los premios de su fundación Princesa de Asturias o a la reina Letizia, que es periodista y además buena oradora, hablando de nutrición como la embajadora para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas que es.

Tras su 'annus horriblilis' (1992) y la posterior muerte de Diana de Gales, un lustro después, que le trajeron un descenso de su popularidad, la reina Isabel entendió que el mundo estaba cambiando y ella se decidió a cambiar con él. Abrió las puertas de su casa y su despacho, incluso ahora las de su armario, consciente de que la mayoría de los monárquicos lo son de corazón y no por convicción y que es complicado querer lo que se desconoce. ¿Pasará alguna vez en España?

La infanta Sofía, la princesa de Asturias y la reina Letizia © Proporcionado por Vanitatis La infanta Sofía, la princesa de Asturias y la reina Letizia © Externa
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