Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

La última función del asesino confeso del actor Koldo Losada

Vanitatis Vanitatis 15/02/2016 Mayka Paniagua
Jon Ezkurdia en una imagen de archivo (EFE) © Proporcionado por Vanitatis Jon Ezkurdia en una imagen de archivo (EFE)

Quizás ya no recuerden a Koldo Losada. Fue el General Franco en 'El abuelo que saltó por la ventana y se largó', Dionisio en 'Los hombres de Paco' o Gerardo en 'Hospital Central'. Participó en muchas otras ficciones como 'Amar en tiempos revueltos', 'Cuéntame', 'Águila Roja', 'Aída', 'Yo soy Bea', 'Policías'… En casi todas se metía en el papel de personajes secundarios, aunque ya no podrá ver el gran papel del que fue su pareja, Jon Ezkurdia Iturbe, en la Audiencia Provincial de Bizkaia. Este lunes por la mañana su viudo declara ante un jurado popular cómo y por qué acabó con su vida el 19 de noviembre de 2014. El fiscal y la acusación particular solicitan 20 años de prisión por un asesinato con alevosía y agravante de parentesco. Además, reclaman que indemnice a cada uno de los tres hermanos de Koldo con 25.000 euros y la prohibición de acercarse a su familia por 30 años o 25, en función de la condena. Una de sus hermanas es la directora teatral Garbi Losada con la que la víctima había actuado en muchas ocasiones.

Koldo y Jon mantenían una relación sentimental desde hacía más de veinte años y se habían casado en marzo de 2013. Sin embargo, según los hermanos de la víctima, hacía tiempo que la relación “era insostenible” y habían decidido separarse. Koldo iba a rehacer su vida. Días antes se muestra feliz en su cuenta personal de Facebook con mensajes de nuevos comienzos y compartiendo fotos de 'El hijo de la novia', la última adaptación teatral de su hermana Garbi que esos días se representaba en el Teatro de Bellas Artes y aún hoy sigue de gira.

Pero acudamos a aquel 19 de noviembre de 2014. Koldo está sentado en el sofá de su casa en la calle Lersundi de Bilbao. Se encuentra somnoliento y confuso. Según el letrado que representa a sus hermanos, “su marido le ha suministrado durante varios días pastillas para dormir”. Jon se le acerca. Sabe que no encontrará mucha resistencia por el efecto del medicamento. “Aprovechando su posición de ventaja y con la voluntad de acabar con su vida” le propina varios golpes en la cabeza con un objeto contundente y alargado que le provocaron una hemorragia cerebral traumática que acabó con su vida. Los investigadores no lograron encontrar el arma del crimen.

Jon, en plenas facultades mentales

Su marido fue detenido ese mismo día. Su abogado ha intentado este año que la estrategia de su defensa gire en torno a un posible trastorno de su cliente en el momento de cometer su asesinato. Incluso ha esgrimido que el detenido es alcohólico crónico y en el momento de los hechos había recaído, ocasionándole lagunas mentales en el momento de cometer el crimen. Alega que Jon padecía una patología dual además de una dependencia alcohólica crónica de larga evolución. Por eso pide su absolución, ya que, siempre según su versión, el acusado y la víctima tenían una “magnífica relación” y no tenía motivos para ejecutar “ninguna acción de carácter violento contra su marido”.

Su línea de defensa se encuentra con dos obstáculos claros. El primero es el informe que hicieron los peritos forenses encargados de valorar el estado mental del acusado. Dicen los expertos que Jon Ezkurdia tiene “indemnes sus facultades volitivas” y añaden que no observan en el acusado ni trastorno ansioso depresivo ni obsesivo compulsivo. También afirman que no pueden determinar, como alega su abogado, si tuvo lagunas justo en el momento del asesinato.

La segunda pieza clave de la investigación que contradice a la defensa son las imágenes de las cámaras de seguridad de un supermercado cercano a su casa. En ellas se puede ver al acusado sacando dinero de un cajero y comprando en un estado que “no era propio de alguien con una intoxicación alcohólica severa”. Además, según algunos testigos, Ezkurdia confesó a varias amigas que “les había hecho pin, pin” a Koldo y al perro de la pareja, Gastón, y a otra que había matado a Koldo de un golpe en la cabeza, lo que descartaría esa supuesta amnesia.

El enigmático mensaje de Facebook

La acusación particular que representa a la familia coincide con el informe de los peritos. Según su relato, después de matar al actor asfixió a Gastón, un westy blanco, con un fular, lo introdujo en una bolsa de basura y lo depositó en un contenedor de basura próximo a la vivienda donde después lo localizó la Ertzaintza. Después fue a comprar dos botellas de vermut y esperó en la vivienda a que un transportista que debía llevarse algunas cajas con sus cosas de la casa. Fue entonces, siempre según esta versión, cuando arrastró el cuerpo de Koldo hasta el pasillo y cubrió su cabeza con una manta. Sobre las cinco de la tarde, subió a su Facebook una fotografía con su rostro pintado de rojo y negro en una imagen un tanto tétrica firmada con lo que se supone que era un mensaje de despedida. “La gallina ciega comenzó sin ruido y así se va. Gracias por todo lo que nos habéis regalado”, decía. Aunque Jon también era actor había dejado las tablas años atrás y se dedicaba a regentar el bar La Gallina Ciega que esos días permanecía cerrado por una cuestión administrativa.

Jon Ezkurdia (Facebook) © Proporcionado por Vanitatis Jon Ezkurdia (Facebook)

Por la noche fue cuando quedó con unas amigas. A ellas les contó lo que se suponía que era una revelación. Según él, sufría una enfermedad terminal que luego resultó inexistente. Fueron las amigas quienes preocupadas fueron a ver a Koldo a su casa y encontraron el cadáver en el piso y llamaron a la Policía.

La última vez que Koldo escribió en su cuenta personal de Facebook fue esa misma mañana. Expresaba su amor por sus tres hermanos. “Un aplauso por nuestros hermanos que, aunque a veces tengamos diferencias, siempre estaremos dispuestos a darlo todo por ellos”. Ellos serán quienes determinen en papel de Jon ante el juez.  

¿Tienes un dispositivo móvil iOS Android? Descarga la APP de Vanitatis en tu teléfono o tablet y no te pierdas la actualidad de nuestros famosos. Para iOS, pincha aquí, y para Android, aquí.  

© Externa
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Vanitatis

Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon