Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

La cita secreta de Andrés Velencoso y Nieves Álvarez

Vanitatis Vanitatis 11/12/2015 Andrés Guerra
© Externa

Guapos. Jóvenes. Sofisticados. Modelos profesionales. Él, estrenando soltería y ella, con un divorcio por estrenar. Mesa para dos. Restaurante discreto, casi escondido. Alta cocina japonesa en la Costa Brava. Nadie los interrumpe, aislados una noche de diciembre en el restaurante Nomo, bajo el faro de Sant Sebastià, en Llafranc (Gerona). Andrés Velencoso, que acaba de romper con Úrsula Corberó, charla animadamente con Nieves Álvarez, recientemente separada de Marco Severini. Ocurría la noche del 5 de diciembre y el programa 'Aruscity' acaba de revelarlo.

Ignoramos si la pareja compartió algo más que mantel. Anexo al restaurante, del que salieron por la puerta trasera una vez terminada la cena, se sitúa un fantástico hotelito con mucho encanto. En cualquier caso, testigos presenciales aseguran a este medio que Nieves y Andrés no sobrepasaron públicamente los límites de la simple amistad. No hubo besos ni arrumacos, no queremos engañarles. No obstante, ¿por qué escogerían estos dos bellos separados un rincón tan recoleto para cenar en la más estricta intimidad y salieron de él por la puerta de atrás?

Barajando hipótesis plausibles, nos inclinamos por pensar que Andrés Velencoso, natural de Tossa de Mar y buen conocedor de la Costa Brava (una de sus calas acogió su amor clandestino con Corberó cuando aún salía oficialmente con Kylie Minogue), se ofreció como guía de excepción para su vieja amiga. Si pasó algo entre ellos, solo ellos lo saben.

© Proporcionado por Vanitatis

Sin embargo… nos preguntamos quién le hizo a Velencoso la sugerente foto que muestra en Instagram justo al lado de una perspectiva del faro de Sant Sebastià que coincide sospechosamente con la que desde su balcón haría un huésped del romántico hotel El Far, a pocos metros del Nomo. Recién despierto, en calzoncillos, sentado sobre la cama revuelta, la piel hidratada y con una sonrisa de las que dejan esas noches agradables. No, nos atrevemos a decir que lo blanco y en botella suele ser leche. Juzgue el lector lo que crea más probable.

Imagen del hotel El Far © Proporcionado por Vanitatis Imagen del hotel El Far

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Vanitatis

Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon