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La emoción del Rey Juan Carlos al reencontrarse con el coche de su infancia

Vanitatis Vanitatis 21/05/2016 Paloma Barrientos

El Rey Juan Carlos no se esperaba la sorpresa que le tenían preparada en las bodegas Gutiérrez Celosía en el Puerto de Santa María donde acudió a almorzar horas antes de celebrarse la gran faena de José Tomas en la plaza de toros de Jerez de la Frontera. Primero se sirvió un aperitivo previo a la comida y fue entonces cuando los dueños le enseñaron un coche de época que había sido su juguete preferido en su infancia de Estoril.

Don Juan Carlos explicó que con ese coche había disfrutado una barbaridad y que era motivo de discusión entre los hermanos, incluidas las infantas Pilar y Margarita. Asimismo, narró que lo que peor llevaba era que no se lo dejaran utilizar y no poder bajar a la playa.

Testigos de esa emoción y esos recuerdos fueron su hija la infanta Elena y su nieta Victoria Federica que se han convertido en sus acompañantes de tardes taurinas. Esta vez el motivo era ver a José Tomas que no se prodiga en las plazas como las Ventas y si en la Feria de Jérez.

En realidad el encontrarse con parte de su infancia tuvo que ver el cocinero Antoñin Fariñas, que en varias ocasiones ha servido el menú al Rey emérito en su restaurante del Puerto de Santa María, ahora cerrado. Don Juan Carlos,  que es de buen comer, quiso que de nuevo el cocinero le preparara sus platos preferidos pero el problema era que no había local. Fue entonces cuando el cocinero pidió el favor a las bodegas para que le prestaran las cocinas y de esa manera el Rey se encontró con parte de su infancia.

En ese almuerzo nostálgico, el padre de Felipe VI estuvo acompañado por Carlos Herrera, Juan Pedro Domecq, Juan Carlos Gutiérrez Celosía, Carmen Pou,  Alberto Alcocer (acompañado de su mujer Margarita Hernández), Javier Benjumea y Miguel Arias, propietario de Flanigan.

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El Rey Juan Carlos no se esperaba la sorpresa que le tenían preparada en las bodegas Gutiérrez Celosía en el Puerto de Santa María donde acudió a almorzar horas antes de celebrarse la gran faena de José Tomas en la plaza de toros de Jerez de la Frontera. Primero se sirvió un aperitivo previo a la comida y fue entonces cuando los dueños le enseñaron un coche de época que había sido su juguete preferido en su infancia de Estoril. © Externa El Rey Juan Carlos no se esperaba la sorpresa que le tenían preparada en las bodegas Gutiérrez Celosía en el Puerto de Santa María donde acudió a almorzar horas antes de celebrarse la gran faena de José Tomas en la plaza de toros de Jerez de la Frontera. Primero se sirvió un aperitivo previo a la comida y fue entonces cuando los dueños le enseñaron un coche de época que había sido su juguete preferido en su infancia de Estoril.

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