Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

La hija pequeña de Carolina de Mónaco se estrena en el Baile de la Rosa

Vanitatis Vanitatis 20/03/2016 J. Madrid

Es una de las citas imprescindibles del Principado de Mónaco, a la que ningún miembro de los Grimaldi suele faltar. Este fin de semana se ha celebrado el tradicional Baile de la Rosa, que ya cuenta en su haber con 62 ediciones y que, como siempre, recauda beneficios destinados a la fundación Princesa Grace. Este año se volvió a cumplir con la liturgia con una presencia inesperada: la de la hija pequeña de Carolina de Mónaco que, a sus 16 años, ha debutado como una auténtica princesa de cuento con un vestido crudo.

Con su sonrisa aún ingenua e infantil, Alejandra de Hannover centró todas las miradas de los presentes y no perdió detalle de esta gala presidida por un Alberto de Mónaco que esta vez fue solo, ya que la princesa Charlene, otra de las presencias que nunca faltan a la cita, no fue en esta ocasión. El que sí estuvo bien cerca de los Grimaldi durante toda la noche fue Karl Lagerfeld, con sus ya clásicas gafas de sol, su pelo blanco y un aspecto algo hierático.

(Gtres) © Proporcionado por Vanitatis (Gtres)

En cuanto a los estilismos, como en todas las ediciones, hubo para todos los gustos. La más espectacular, según comenta la prensa europea, fue Beatrice Borromeo. Vestida de rojo con escote palabra de honor, la mujer de Pierre Casiraghi dedicó miradas de amor a su príncipe, bailó junto a él e impresionó a todos con su pelo recogido y sus maneras de princesa de cuento. Carlota Casiraghi eligió el color gris perla con un arriesgado modelo con una capa que no ha sido del gusto de todo el mundo. Carolina de Mónaco optó por el 'beige' y, al igual que su hija, eligió llevar el pelo recogido y acompañar su indumentaria con unos llamativos pendientes con forma de aro.

Este tradicional evento para los Grimaldi se celebró por primera vez en 1954, justo cuando la carrera de Grace Kelly en Hollywood daba sus últimos pasos pese a su juventud, ya que pronto se convertiría en la Princesa de Mónaco. Durante décadas, la rubia de Hitchcock se convirtió en el principal reclamo de la celebración hasta que su muerte en los 80 cedió el protagonismo a sus hijas Carloina y Estefanía. Hoy por hoy, son los hijos de estas los que centran toda la atención de los flashes, como en esta ocasión en la que la hija pequeña de Carolina se convirtió en la protagonista de un Baile que parece asentado en la cultura de un Principado siempre marcado por el 'glamour'.

¿Tienes un dispositivo móvil iOS Android? Descarga la APP de Vanitatis en tu teléfono o tablet y no te pierdas la actualidad de nuestros famosos. Para iOS, pincha aquí, y para Android, aquí.  

Es una de las citas imprescindibles del Principado de Mónaco, a la que ningún miembro de los Grimaldi suele faltar. Este fin de semana se ha celebrado el tradicional Baile de la Rosa, que ya cuenta en su haber con 62 ediciones y que, como siempre, recauda beneficios destinados a la fundación Princesa Grace. Este año se volvió a cumplir con la liturgia con una presencia inesperada: la de la hija pequeña de Carolina de Mónaco que, a sus 16 años, ha debutado como una auténtica princesa de cuento con un vestido crudo. © Externa Es una de las citas imprescindibles del Principado de Mónaco, a la que ningún miembro de los Grimaldi suele faltar. Este fin de semana se ha celebrado el tradicional Baile de la Rosa, que ya cuenta en su haber con 62 ediciones y que, como siempre, recauda beneficios destinados a la fundación Princesa Grace. Este año se volvió a cumplir con la liturgia con una presencia inesperada: la de la hija pequeña de Carolina de Mónaco que, a sus 16 años, ha debutado como una auténtica princesa de cuento con un vestido crudo.
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Vanitatis

Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon