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La monarquía envejece: sus herederos cada vez llegan más tarde al trono

Vanitatis Vanitatis 14/02/2016 Fermín J. Urbiola

La coronación de los monarcas europeos con edades comprendidas entre los 20 y 30 años, tan frecuente en épocas pretéritas, ha pasado a la historia. Salvo excepciones, que las ha habido y seguramente las habrá en el futuro, la edad media en la que los herederos europeos han accedido al trono se ha elevado de los 41 años (durante la segunda parte del siglo pasado) a los 46 años (en los primeros 15 años de este siglo), justamente la edad que tenía nuestro rey, Felipe VI, cuando asumió el trono en 2014. Y todo apunta a que la edad de la coronación se eleve hasta los 48 años de media muy pronto para el conjunto de las diez monarquías existentes en Europa.

El pequeño Jacques de Mónaco con su padre en brazos © Proporcionado por Vanitatis El pequeño Jacques de Mónaco con su padre en brazos

Ciertamente, la situación de la monarquía británica rompe todas las estadísticas. El heredero mantiene tal condición cuando ha cumplido ya los 67 años: lleva 64 años como heredero. Y no parece que, salvo sorpresas, vaya a haber sucesión a corto plazo. Lo llamativo es que el príncipe Carlos comparte su condición de heredero con el pequeño Jacques de Mónaco, aunque cuenta con 66 años más que él.

Siempre cabe la posibilidad de que se produzcan situaciones excepcionales, como la de Miguel de Rumanía, que reinó a los seis años; o la del propio Alfonso XIII, en España, que nació siendo rey. Pero al margen de casos singulares, como los citados, lo que se ha producido es un considerable retraso en la edad con la que los nuevos monarcas son coronados.

El príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa, Camilla Parker (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis El príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa, Camilla Parker (Gtres)

Cinco sucesiones en los últimos 15 años

En las cinco de las diez monarquías europeas en vigor que cambiaron de titular durante la segunda mitad del siglo pasado, los nuevos monarcas tenían una media de edad de 36 años cuando fueron coronados. Los más jóvenes fueron la reina Isabel (25 años) y Carlos Gustavo de Suecia, que contaba con 27 años. Y el más mayor en el momento de la coronación fue Harald de Noruega, que accedió con 54 años.

Harald de Noruega, Isabel de Inglaterra y Carlos Gustavo de Suecia © Proporcionado por Vanitatis Harald de Noruega, Isabel de Inglaterra y Carlos Gustavo de Suecia

El salto de edad que se ha registrado entre los cinco anteriores y los cinco monarcas que accedieron al trono durante este siglo es de diez años más de media: de los 36 a más de 46 años. El más joven, Enrique de Luxemburgo, tenía 39 años cuando fue coronado en el año 2000; el mayor, Felipe de Bélgica, que contaba con 53 años cuando abdicó su padre, Alberto II, en 2013. Y entre medias, nuestro rey Felipe VI (46 años cuando accedió al trono), Guillermo de Holanda (46) y Alberto II de Mónaco (47).

Enrique de Luxemburgo, Felipe de Bélgica, Felipe de España, Guillermo de Holanda y Alberto de Mónaco © Proporcionado por Vanitatis Enrique de Luxemburgo, Felipe de Bélgica, Felipe de España, Guillermo de Holanda y Alberto de Mónaco

Al haberse producido un relevo generacional en el 50% de las monarquías europeas durante el siglo XXI, la media de edad de los herederos que adquirieron esta condición en el siglo pasado es sensiblemente superior a la de sus homólogos del nuevo milenio: de 39 a 14 años.

La corona, a los 50

Teniendo en cuenta los informes de los organismos internacionales sobre la esperanza de vida en Europa (en torno a los 85 años para la mujer y en 82 años aproximadamente para el hombre), es muy probable que los herederos más veteranos (Haakon de Noruega, Victoria de Suecia, Luis de Liechtenstein y Federico de Dinamarca) accedan al trono cuando hayan alcanzado o superado los 50 años de edad; salvo, claro está, el Príncipe Carlos de Inglaterra, que ya ha roto cualquier media estadística previsible.

© Proporcionado por Vanitatis

Sin embargo, los cinco herederos al trono que han alcanzado tal condición en este nuevo milenio (de mayor a menor: Guillermo de Luxemburgo, Isabel de Brabante, Catalina de Orange, Leonor de Borbón y Jaques de Mónaco), podrían acceder al trono con poco más de 40 años, diez menos que los cinco anteriores, debido a los efectos del incremento de la edad de maternidad. E incluso se puede dar el caso de que Jaime de Mónaco, que con poco más de un año es el 'benjamín' de los herederos actuales, pudiera acceder al trono cuando tenga en torno a 30 años, edad a la que su padre, Alberto II, tendría ya cerca de los 90.

Aunque cualquier estimación de futuro puede saltar por los aires, como bien ha demostrado la historia en infinidad de ocasiones. Por ejemplo, en el caso de España, un país con más de 14.000 personas que cuentan actualmente con más de cien años de vida, nadie puede descartar que la princesa Leonor tuviera que esperar a los sesenta y tantos para iniciar su reinado…

El Rey emérito, la princesa de Asturias y el Rey Felipe VI (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis El Rey emérito, la princesa de Asturias y el Rey Felipe VI (Gtres)

La figura del consorte plebeyo se generaliza

Otro de los grandes cambios que se han producido en las monarquías europeas ha sido de carácter familiar, por la irrupción de plebeyas/plebeyos consortes. Hasta mediados del siglo pasado, al menos, el heredero o la heredera debía elegir al cónyuge con criterios “de dinastía” y “de Estado”, lo que les abocaba a contraer matrimonio con una persona de la aristocracia y muy probablemente de la propia familia de sangre, sin importar que el parentesco fuese más o menos próximo.

Es el caso, por ejemplo –entre las monarquías europeas en vigor–, de María Kinsky, consorte de Juan Adán II de Liechtenstein, que además de ser condesa, es tía y esposa del monarca. O el caso de Isabel II, cuyo marido es también primo tercero de su esposa.

El matrimonio de un heredero o rey con una plebeya, aunque no dejó de ser motivo de controversia, sí se ha ido generalizando, de manera que de las diez monarquías actuales, en seis de ellas la consorte es de origen plebeyo: Sonia de Noruega, Silvia de Suecia, María Teresa de Luxemburgo, Máxima de Holanda, Charléne de Mónaco y nuestra reina, Doña Letizia.

La nueva generación de 'royals' europeas. © Proporcionado por Vanitatis La nueva generación de 'royals' europeas.

Pero la proporción se eleva entre los herederos. Cuatro de los seis que ya se han casado lo han hecho con una persona de origen plebeyo: Carlos de Inglaterra en dos ocasiones (Diana Spencer y Camila Parker), Federico y María de Dinamarca, Haakon y Mette-Marit de Noruega, Victoria y Daniel de Suecia, así como Guillermo y Estefanía de Luxemburgo. Y todo apunta a que la tendencia seguirá al alza.

Fermín J. Urbiola © Proporcionado por Vanitatis Fermín J. Urbiola

Fermín J. Urbiola

Periodista y escritor

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