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La prensa alemana critica la delgadez de Victoria Federica: Marichalar responde

Vanitatis Vanitatis 11/08/2016 Paloma Barrientos

Las imágenes de Victoria Federica Marichalar de Borbón en pantalón corto compartiendo las clases de vela con su hermano Felipe (no contesta cuando le llaman Froilán) y los primos Urdangarin en Palma han servido para observar su evolución física. Ha crecido bastante desde el invierno y llaman la atención las piernas largas y delgadas igual que los brazos. Físicamente mucho más Marichalar que Borbón. La infanta Elena ha sido de huesos grandes como el resto de su familia y en Victoria predominan los genes paternos en lo que se refiere al esqueleto.

"Es muy parecida a mi madre y a mi hermana, que a la edad de Victoria también tenían ese cuerpo larguirucho. Y aunque comieran mucho nunca engordaban", explicaba el padre hace unos meses a Vanitatis en el transcurso de una entrega de premios al comentarle lo que había crecido su hija.

Pero ahora, estas fotos veraniegas han servido a la prestigiosa revista alemana 'Bunte' para ilustrar un reportaje en el que se analizaba la figura de la adolescente. Bajo el titular “Elena de España: preocupación por su hija, cada vez más delgada" relatan la intranquilidad y la pesadumbre de los padres y del resto de la Familia Real por la delgadez de Victoria Federica.

Los datos que presenta el medio alemán se basan exclusivamente en la apariencia física. Nada más. Pero el planteamiento causa alarma: “Oh, no, ¿deberíamos preocuparnos? La hija de la infanta Elena de España aparece con una preocupante delgadez”, comienza a introducir 'Bunte' el tema a sus lectores. Subrayan el hecho de que Victoria Federica es “el orgullo de su madre” y la retratan como una niña “muy cariñosa y tierna”, pero remarcan que las últimas imágenes de la joven en el Club Náutico de Palma “son motivo de preocupación” al estar “cada vez más delgada (…) sus brazos son delgados y se observan los huesos de sus hombros”. Sin embargo, finalizan cediendo en sus afirmaciones confiando en que “tiene 15 años y mucho tiempo para desarrollarse y que tal vez sea, al igual que sus padres, simplemente alta y delgada”, pero advierten que se debería mantener “el ojo vigilante sobre su hija”.

Puestos en contacto con Jaime Marichalar, su respuesta ha sido muy clara y contundente: “Menuda idiotez. Una tontería más". Y efectivamente, según los datos que maneja Vanitatis del entorno de la sobrina real, "Victoria Federica es una niña sanísima. Le gusta comer y su alimentación es absolutamente equilibrada. También bebe refrescos, toma helados, dulces y no está obsesionada con su físico. Acaba de cumplir 16 años y hace una vida totalmente normal. Lo que sucede es que su metabolismo es así", indican a este medio.

Victoria Federica y Froilán, muy diferentes

De los dos hermanos Marichalar Borbón, Victoria ha sido el contrapunto a Froilán. Ocupa el quinto puesto en la sucesión a la Corona, tiene tratamiento de excelencia y nunca ha dado qué hablar. Es tranquila, sosegada, muy apegada a su padre, con quien comparte su afición taurina, igual que con su madre. Posee dotes para el piano y, sobre todo, para el ballet, actividad que abandonó hace un tiempo.

Jaime de Marichalar y Victoria Federica en una imagen de archivo (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Jaime de Marichalar y Victoria Federica en una imagen de archivo (Gtres)

La Reina Sofía tenia mucho interés en que continuara con las clases de baile y llegó a tratar el tema con Ángel Corella, un gran profesional español con una de las mejores trayectorias internacionales. La abuela quiso que la viera bailar y, como explicaría en su momento, "la niña lo hacía mal, pero había que dedicarle mucho tiempo extra y suponía un esfuerzo extra".

Lo que no dejó fueron las clases de solfeo y de piano que sigue practicando como contó su tía abuela, la princesa Irene, en una charla informal en la residencia del embajador británico. De los 13 a los 15 estudió en un internado cerca de Londres, donde compartía habitación con otras tres chicas, con las que debía turnarse para limpiar y mantener en perfecto estado de revista el cuarto. A diferencia de su hermano lo pasó bien y para ella no fue ningún castigo.

Volaba a menudo a Madrid o sus padres se desplazaban a verla. La Reina Sofía también se acercaba a verla algún fin de semana, igual que hacía con el nieto díscolo. Este verano ha disfrutado de su estancia en Marivent, donde la abuela regia ha conseguido unir a todos los nietos. Ha compartido juegos con los primos Urdangarin, a los que ve mucho menos de lo que quisiera y se supone que también con las primas Borbón Ortiz. En este caso y aunque viven en la misma ciudad el trato es escaso. La diferencia de edad y las pocas reuniones familias que se organizan ya en Zarzuela hace que la convivencia sea poco fluida.

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