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La verdad tras la "baja temporal" de la infanta Cristina en la Caixa

Vanitatis Vanitatis 28/02/2016 Paloma Barrientos

Hace unos días se publicaba la noticia de que lainfanta Cristina había solicitado una baja temporal sin sueldo en la Caixa hasta que finalizara su comparecencia en el juicio por el 'caso Nóos', donde está imputada al igual que su marido, Iñaki Urdangarin. Las razones que daba la exduquesa de Palma era que no podía atender debidamente su trabajo como directora de los proyectos de la Obra Social de la Fundación y, por lo tanto, no "es lógico que me paguen por no trabajar". Una frase que se han preocupado de filtrar desde el entorno que defiende los intereses de la hermana de Felipe VI

La infanta y Urdangarin, serios y cabizbajos al juicio del caso Nóos (Galería) © Proporcionado por Vanitatis La infanta y Urdangarin, serios y cabizbajos al juicio del caso Nóos (Galería)

Hasta aquí la información semioficial que tiene poco que ver con la realidad -como ya pasaba con los viajes desmentidos por Casa Real que se han confirmado en el juicio-. Algo parecido a lo que sucedió en su día con la renuncia del ducado de Palma. Mientras que desde el gabinete de comunicación de Zarzuela informaban de la revocación del título por decisión unilateral del rey Felipe, la hermana imputada a través de su abogado Miquel Roca rectificaba al Jefe del Estado. La interpretación en aquel momento por parte de la infanta era "soy yo la que lo he decidido" y además lo corroboraba con un correo privado enviado al hermano rey y que, por supuesto, también se filtró. Era un nuevo enfrentamiento contra Felipe VI, que estaba aplicando a su propia familia el principio de honestidad que marcaba su proclamación.

La historia de esta baja temporal es algo parecido. La infanta ha dejado el trabajo porque no ha tenido más remedio. "Su imagen diaria sentada en la sala del juicio resulta muy dañina, sobre todo fuera de España, donde cada vez que la prensa hace referencia al juicio sale a relucir su trabajo en la Caixa. Desde antes del verano hubo conversaciones para dar salida a esta situación tan complicada y la oposición de la infanta era manifiesta", explican a Vanitatis fuentes cercanas a la fundación. Como sucede en muchas empresas de envergadura y multinacionales, los directivos inmersos en procesos judiciales deben abandonar el cargo al menos hasta que hay sentencia judicial que les libre de las acusaciones. La infanta Cristina, que sigue convencida de que no ha cometido ninguna tropelía, ha tenido que aceptar las condiciones que presentaban y que consistía en abandonar su cargo durante un tiempo. Una ‘recomendación’ explicita.

La infanta Cristina por las calles de Barcelona (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis La infanta Cristina por las calles de Barcelona (Gtres)

Y no es un gesto de honorabilidad por parte de la que ha sido empleada de la Caixa desde 1993. Primero en el departamento de programas y exposiciones culturales y después como coordinadora de la Obra Social de la Fundación en los programas de cooperación para el Tercer Mundo. Cuando se destapó el caso Nóos, el matrimonio tuvo que abandonar Washington al perder el empleo Iñaki Urdangarin por las presiones ejercidas desde diversos ámbitos relacionados con Telefónica, la compañía que dirige César Alierta. Tanto por parte de clientes que se dieron de baja, como por directivos que no entendían cómo se incumplía con el yerno del Rey el código de buena conducta. En el caso del por aquel entonces duque de Palma, se le hizo un puesto a su medida con una altísima sueldo y gastos de representación y familiares que no se correspondían ni a su curriculum ni a su dedicación laboral. Todo esto se supo después.

Fue entonces cuando la familia Urdangarin Borbón volvió a Barcelona y de nuevo en Zarzuela se planteó qué hacer con ellos. La salida a la complicada situación del matrimonio, que cada vez sentía más la presión social con desplantes en lugares donde antes se les recibía con alfombra roja, la gestionó don Juan Carlos con el presidente de la Caixa Isidre Fainé, como se explicaba en el libro ‘Urdangarin, un conseguidor en la corte del Rey Juan Carlos'. El resultado fue ofrecer a la infanta la posibilidad de realizar su trabajo desde Ginebra. En este caso también se creó un puesto a medida, aunque con la diferencia de que la empleada si tenía un buen historial laboral, a diferencia de su marido. Cristina es licenciada en Ciencias Políticas y realizó varios másteres en Relaciones Internacionales con trabajo en la Unesco y la ONU, donde ser hija de Rey importaba bien poco. Ahora habrá que esperar a la sentencia judicial para saber qué ocurrirá con la nueva vida del matrimonio Urdangarin. Mientras tanto, y sin el sueldo de la Caixa, la infanta sigue siendo el sustento familiar oficial trabajando en la Fundación del Aga Khan, el gran amigo del Rey emérito.

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