Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Lindsay Mills, la desconocida chica de Edward Snowden, el 'espía' más famoso del mundo

Vanitatis Vanitatis 14/10/2016 Mayka Paniagua

Dicen los críticos de cine que ‘Snowden’ es una película de amor en contra de lo que esperaban muchos. El propio director de la cinta, Oliver Stone, ya señaló que Lindsay Mills, la novia de Snowden, tiene un papel crucial en la narración de la historia del espía más buscado. “La película ayudará a redimirla”, dijo. Pero ¿por qué hay que redimir a Lindsay Mills?

Edward Snowden en una imagen de archivo (Getty) © Proporcionado por Vanitatis Edward Snowden en una imagen de archivo (Getty)

Todos sabemos qué fue lo que hizo que Edward Snowden, el exagente de la Agencia Nacional de Seguridad de EEUU, fuera acusado en 2013 de traición por haber revelado actividades de espionaje masivo de la NSA. Las filtraciones, la huida, los secretos…, pero poco se sabía de Edward desligado de Snowden. Un joven pálido y de semblante anodino de 29 años que cuando todo estalló aquel junio de 2013 vivía con Lindsay, de 28, en una casa en Waipahu, a 24 kilómetros del centro de Honolulú. La pareja salía desde 2009 y se habían trasladado allí desde Baltimore porque así lo requería el trabajo de él.

Lindsay nunca quiso protagonismo más allá de lo que ella exponía en sus redes sociales. Nunca había pensado que su noviazgo llegara a ocupar portadas en los medios de comunicación ni mucho menos enterarse por uno de ellos que su pareja había huido a otro país sin comunicárselo previamente. La noticia de la huida llegaba en una entrevista con 'The Guardian' en la que Edward decía que buscaba un país que le acogiera después de confesar ser el autor de las filtraciones de los programas de vigilancia secretos de EEUU. “Algún país que crea en la libertad de expresión”, afirmó desde Honk Kong. Ninguna referencia a aquella chica a la que había dejado atrás, aunque mostró una gran preocupación por la repercusión que dichas revelaciones pudieran tener en su familia. Lindsay era ajena a todo aquello. De hecho, pensaba que su novio estaba de viaje por trabajo. “Nada raro para quien había dedicado diez años a los servicios secretos”, aclaró él en una entrevista en la que dijo haberlo hecho para protegerla. Pero ella entonces no lo sabía.

Compuesta y sin novio

Aquello fue la antesala de lo que se avecinaba. La bailarina vio a su novio en los medios e hizo lo que sabía hacer: volcar sus sentimientos en su blog 'Aventuras de una viajera y superheroína pole dancer' que utilizaba como diario personal. Allí lo exhibía todo: sus cenas con amigos y pareja, sus viajes, su trabajo como una de las 30 bailarinas de la Compañía Acrobática Waikiki... Lindsay hablaba de las conversaciones profundas que mantenía con E. –como se refería a él– o de la pasión que compartían por la defensa de las libertades civiles. En una de las imágenes ella lleva la máscara V de Vendetta con el texto: “Todo lo que quieren son nuestras almas”. También contaba cómo la vida en Hawái era una continua aventura: en el zoológico, en las lagunas de Waikiki o cómo E. la había recibido en el aeropuerto con un collar de flores púrpuras y amarillas.

Descubrimos a la Lindsay Mills más sensual a través de su Instagram (Galería) © Proporcionado por Vanitatis Descubrimos a la Lindsay Mills más sensual a través de su Instagram (Galería)

Lindsay reconoció entonces que se quedó a la deriva, en un mar de caos, y describió su derrumbamiento, su pena, soledad y la rabia en primera persona sin tapujos: “Mi mundo se ha abierto y cerrado al mismo tiempo dejándome perdida y sin brújula. Por el momento solo me puedo sentir sola. Por primera vez en mi vida siento la fortaleza de poder estarlo, aunque nunca imaginé verme forzada a ello”. Esperaba que él lo leyera en la lejanía y recordaba “que se mudó allí para seguir mi vida con E., aquel que acabé amando más que a nadie (…). A veces la vida no te permite una despedida adecuada. No sé qué va a pasar; no sé cómo sentirme normal”. Lindsay clausuró poco después aquel blog hastiada de que sus sentimientos e imágenes –algunas con poca ropa– fueran aireadas. “Las imágenes motivaron algunos comentarios ‘nada justos’ sobre ella”, dijo Snowden después en su defensa.

Lindsay Mills practicando 'pole dance' © Proporcionado por Vanitatis Lindsay Mills practicando 'pole dance'

Una nueva vida en Rusia

De eso han pasado ya tres años y no hubo tal despedida, sino un reencuentro que dura, de momento, hasta la actualidad. Lindsay perdonó aquel mar de caos en el que la sumergió Edward. “Ella no estuvo muy contenta con lo que hice, pero me entiende”, dijo el espía en el documental 'Citizenfour' en el que se les ve compartiendo su vida en un apartamento como cualquier otra pareja. El documental logró un Oscar en 2015 y Lindsay fue quien lo recogió en su nombre.

Edward Snowden en un fotomontaje de El Confidencial © Proporcionado por Vanitatis Edward Snowden en un fotomontaje de El Confidencial

Snowden y Lindsay viven juntos en algún lugar en Rusia, país que le ofreció asilo y el permiso de residencia, pero que él no puede abandonar. Trabaja como consultor informático y, según su abogado, lleva una vida sin sobresaltos y tranquila, aunque aún no se ha casado con Lindsay. Esa rutina es la misma que vuelve a reflejar ella en su Instagram lleno de imágenes personales sensuales y elegantes ajena a las críticas. También reabrió su blog en el que se la vuelve a ver en sus viajes por Europa con su familia o con Edward que, según dice, “todavía encuentra la forma de exhibir una sonrisa que me desarma”.

Poco más se sabe de ella. Además de ser bailarina y una viajera incansable de intensos y claros ojos verdes, estudió en la Laurel School de Maryland en 2003 y cuatro años después en el Maryland Institute College of Art. Si Snowden es tímido e introvertido, ella es “abierta, amable, buena persona y amante de la naturaleza”, según la describió uno de sus compañeros bailarines. Pese a su exposición pública, es una gran desconocida. A quien sí conocemos es a la actriz que la interpreta: Shailane Woodley, quien tuvo la oportunidad de conocerla por aquello de interpretar mejor su personaje y se ha convertido en una firme defensora. “Ha manejado muy elegantemente la situación. En la película hay muchas cosas que se mantienen en secreto, pero gracias a ella será más fácil conocer su personalidad y su vida”. Estaremos atentos.

¿Tienes un dispositivo móvil iOS Android? Descarga la APP de Vanitatis en tu teléfono o tablet y no te pierdas nuestros consejos sobre moda, belleza y estilo de vida. Para iOS, pincha aquí, y para Android, aquí.

© Externa
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Vanitatis

Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon