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Los estrenos del Real: el palco del poder, ¿el nuevo Bernabéu?

Vanitatis Vanitatis 04/04/2016 Nacho Fresno
Imagen del exterior del Teatro Real de Madrid (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Imagen del exterior del Teatro Real de Madrid (Gtres)

El Teatro Real ha levantado este sábado el telón de 'Parsifal', obra cumbre de Wagner que despierta pasiones. Son casi cuatro horas de música (con dos descansos, unas cinco horas de representación) que darán que hablar con un montaje que puede despertar cierta polémica al desterrar el sentido espiritual de esta ópera. De un tiempo a esta parte, los estrenos del Real se han convertido en uno de los puntos calientes de la capital, donde se juntan la mayor cantidad posible de personas influyentes por metro cuadrado. Un epicentro de poder que hace competencia a lo que históricamente ha sido el palco del Santiago Bernabéu.

Gregorio Marañón y Beltrán de Lys, marqués de Marañón y presidente del Patronato del Teatro Real, ha conseguido que las personalidades más potentes del mundo de la cultura, la economía, la política o la comunicación se impliquen en los diferentes órganos asesores y de apoyo del coliseo lírico más importante de España. Y sus miembros, con sus invitados, no suelen faltar a los estrenos.

Los Reyes, patronos de honor

El teatro tiene, como no podía ser de otra manera, como patronos de honor a Felipe VI y a Doña Letizia. No suelen acudir a los estrenos. La Reina procura ir a cualquiera de las otras funciones y, a ser posible, de forma anónima. Cuando lo hacen de manera oficial, acuden al Palco Real. Desde que son soberanos han ido dos veces al palco regio: en marzo de 2015 a una representación, no el estreno, de 'El público' –basada en la obra de Lorca con temática gay– y, seis meses más tarde, a la inauguración de la actual temporada con 'Roberto Devereux', de Donizetti. En marzo fueron a ver 'La flauta mágica' al margen del boato de los estrenos, en una de sus salidas privadas y se sentaron en un discreto palco.

Los Reyes Felipe y Letizia, en el palco del Teatro Real (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Los Reyes Felipe y Letizia, en el palco del Teatro Real (Gtres)

Pero no hace falta más que mirar quiénes componen cualquiera de los grupos citados para encontrar nombres como los presidentes de los más importantes medios de comunicación de España, de las entidades bancarias más poderosas y de las empresas más potentes. Además, en esos patronatos, hay personas como Alfonso Cortina de Alcocer; Blanca Suelves Figueroa, duquesa de Alburquerque; Elena Ochoa, lady Foster, que, cuando esté en España, suele ir con su marido, Norman Foster; Iñaki Gabilondo, que acude acompañado siempre por su esposa, la periodista Lola Carretero; Enrique Loewe; Pilar Solís Martínez Campos, marquesa de Marañón; Paloma O’Shea; Alicia Koplowitz, marquesa de Bellavista; Pierre Bergé, socio y pareja del recordado Yves Saint Laurent; José Manuel Durao Barroso, expresidente de la Comisión Europea; David Rockefeller Junior y Susan Rockefeller; Nuria Espert; Mario Vargas Llosa...

Isabel Preysler, abonada consorte

El caso del nobel es curioso, como presidente del Consejo Asesor –y grandísimo aficionado– iba siempre con su aún mujer, PatriciaLlosa. Luego solían ir a cenar a Santo, un estupendo restaurante en la calle Caños del Peral, cercano a su casa matrimonial, por la zona de Ópera, que fusiona comida brasileña con mediterránea. Hoy ya no asiste con Patricia al coliseo operístico y suele ser Isabel Preysler quien va de su brazo a los estrenos. Pero, claro, ya no van a cenar luego al Santo, un local quizá demasiado bohemio para Isabel y más del estilo de los restaurantes que gustan a la Reina Letizia… ¿Las entradas del Real serán otro frente en el divorcio? En principio no debería, pues el abono está a nombre del escritor, por lo que Isabel es 'abonada consorte', un nuevo aspecto en la actual vida cultural de Isabel, que hasta ahora acudía al Real esporádicamente con alguna amiga como Nuria González, que sí tiene abono de estreno.

Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler en el Teatro Real (Ver todas las fotos) © Proporcionado por Vanitatis Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler en el Teatro Real (Ver todas las fotos)

A estos nombres hay que sumar una cantidad de personajes que tienen también sus (carísimos) abonos de estreno. La Casa de Alba, por ejemplo, paga uno de los mejores de la sala, en la zona de los pares de entresuelo, muy cercano al Palco Real. En él era habitual ver a Cayetana cuando estaba en Madrid, y allí la recordada duquesa acudió con AlfonsoDíez al debut en el teatro de Ainhoa Arteta, gran amiga de Cayetana. Ese día, en la zona de los impares, enfrente, en el palco del ayuntamiento, estaba Eugenia. Eran los comienzos de la pareja; los terciopelos del Real esconden ya muchos secretos. Incluso de familia...

Vea algunos de los ilustres asistentes al Teatro Real (Galería) © Proporcionado por Vanitatis Vea algunos de los ilustres asistentes al Teatro Real (Galería)

Durante una época, Genoveva Casanova usaba a menudo el palco de la casa e iba con amigas como Paloma Cuevas. Hoy es el duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart, quien lo frecuenta. Genoveva en los últimos meses ha ido del brazo de José María Michavila a otras localidades. Rodrigo Rato, que era de los Amigos de la Ópera, también pisaba con frecuencia con su abono las mullidas alfombras de la Real Fábrica que hay en los salones. Y Nuria González, esposa de Fernando Fernández Tapias, como hemos dicho, es otra de las que no se pierde una 'première', pero no solo es habitual verla en las funciones más glamurosas: Nuria tampoco falta a las óperas más arriesgadas o los conciertos y ballets en los que no hay fotógrafos en la puerta.

Ana Botella, que tiene abono desde la reinauguración, suele ir con su madre, no así con su marido, José María Aznar. No es el caso de Alberto Ruiz-Gallardón, cuya afición está más que certificada por las recordadas colas nocturnas que hizo siendo un simple militante de AP, en el Teatro de la Zarzuela, sede de la temporada antes de que el Real volviese a la vida. Otros políticos que no suelen fallar son las socialistas Elena Salgado (que fue directora general de la Fundación Teatro Lírico) o la exministra de Cultura Carmen Alborch.

La butaca de patio cuesta 382 euros

Si la entrada más cara en una función de normal de ópera cuesta 214 euros (y la más barata 11, que haberlas, como las meigas, haylas), en un estreno el precio de esa butaca de patio zona Premium –hoy está de moda esta absurda denominación– asciende a 382 €. Es decir, 168 euros más por ver la misma función, incluso peor, pues los nervios o las precipitaciones de los estrenos no siempre garantizan el mejor resultado. La etiqueta ya no es como antes, de trajes largos y esmoquin. En España, salvo en la primera de la temporada de Oviedo y algunas funciones en Bilbao, el 'black tie' está desterrado en los teatros de ópera, por lo que la única explicación a que las entradas se agoten está clara: los estrenos del Real son el mejor lugar posible para ver, dejarse ver y, si surge, cerrar un 'business' o un acuerdo importante. Ya se sabe: la música amansa a las fieras…

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