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Los fans de Whitney tratan de impedir la venta de sus objetos más personales

Logotipo de Vanitatis Vanitatis 07/06/2016 J. Madrid

Tres semanas. No, ese no es únicamente el tiempo que falta para que España vuelva a vivir unas elecciones generales. Es también lo que les queda a los fans de Whitney Houston para impedir que Patricia Houston, cuñada de la artista y responsable de gran parte de su legado, subaste algunos de sus objetos más íntimos. Hasta el momento, unos 375 firmantes tratan de lograr, a través de Change.org, que Pat, tal y como se la conoce, acabe vendiendo Emmys, vestidos de la estrella o elementos muy personales como el pasaporte o el permiso de conducir. “Esos objetos deberían estar en un museo para que todos pudiesen verlos y mantener su legado vivo”, justifica la petición, que aún no ha alcanzado las 500 firmas.

En la página 'Heritage Auctions' se pueden ver todos los objetos que formarán parte de una subasta que tendrá lugar los días 24 y 25 de junio en Beverly Hills. En la web también se pueden ver los precios de salida de muchos de esos artículos. Por ejemplo, si alguien quiere comprar el pasaporte que la cantante se hizo en 1985, tiene que saber que este tiene un precio de salida de 2.800 dólares. El Emmy que ganó por 'Saving all my love for you' tiene uno de 10.000 y la chaqueta roja y negra que llevó en la gira 'Greatest Love', 1.000. Discos de platino, recibos por la compra de un diamante o un visado japonés son otras de las pertenencias, que a veces rozan lo bizarro, que se expondrán en una subasta que ha indignado a los más acérrimos fans de la artista, fallecida en febrero de 2012.

© Externa

Para entender por qué la cuñada de la cantante y actriz tiene potestad para vender su legado hay que echar un vistazo a la serie de desgraciadas coincidencias que han llevado a que ella y su marido y hermano de Whitney, Gary, sean las personas que gestionan su herencia. Bobbi, la heredera universal, murió hace unos meses tras pasar mucho tiempo en coma. Ya en vida, y debido a su polémica unión sentimental con su hermano adoptado, la familia intentó inhabilitarla como heredera. Sin embargo, la que verdaderamente tendría potestad sobre la herencia de la estrella era su madre, Patricia 'Cissy'. Sin embargo, dada su avanzada edad y los mil disgustos que la pobre señora lleva a sus espaldas (entre los que se incluyen la participación de la familia en un 'reality' sin su beneplácito) han hecho que acabe delegando este tipo de responsabilidades en su hijo y en su nuera, que trabajó durante años al lado de la cantante.

Un final marcado por la mala suerte

“El gran demonio está en mí. Soy o mi mejor amiga o mi peor enemiga”, aseguraba la propia Whitney en una entrevista que concedió a la ABC en 2002. La frase se hizo triste realidad cuando fue hallada muerta en la bañera del hotel Beverly Hilton el 11 de febrero de 2012, justo un día antes de participar en la ceremonia de los Grammy. La estrella de 'El guardaespaldas' se iba de este mundo con apenas 48 años debido a una sobredosis cuando parecía haber superado su adicción a las drogas. Los periodistas y trabajadores del hotel ya habían notado en ella un especial estado de irascibilidad y un comportamiento algo neurótico y extraño. No podían imaginar que, unas horas más tarde, sería encontrada sin vida.

Procedente de una familia muy religiosa, la pequeña Whitney se hizo popular en su New Jersey natal cantando en el coro de su iglesia baptista. Aquella niña se acabó convirtiendo, a mediados de los años 80, en una intérprete capaz de vender hasta 25 millones de discos (esa fue la cifra oficial de ventas de su primer álbum) en todo el mundo. Con la ya mítica 'I Will Always Love You', himno de la película 'El guardaespaldas', se acabó consagrando y convirtiéndose en un referente ineludible del pop afroamericano.

Lo que ha venido después de su muerte ha estado marcado por la desgracia y la mala suerte. Las actitudes de los herederos, que también se encargaban de la custodia deBobbi Kristina, hija de la estrella, hasta que cumpliese los 21, no han sido del agrado de los fans. Tampoco la forma de gestionar el inesperado fallecimiento de esta. Krissi, tal y como la conocía su familia, fue encontrada inconsciente en la bañera en enero de 2015 y permaneció en coma hasta su muerte en el mes de julio de ese mismo año. Un varapalo que culminaba varios años después de la muerte de la propia Whitney, que la joven vivió con un extremo ataque de ansiedad que la llevó a ser hospitalizada de urgencia.

Ahora, gran parte de las pertenencias de su madre harán que la familia consiga nuevos dividendos de una estrella que, tras su muerte prematura, se ha convertido en un negocio que no deja de ser rentable. Mientras llega el día de la subasta, sus admiradores rezan para tratar de impedir que gran parte del legado de The Voice, tal y como la recuerdan, acabe disperso alrededor del mundo.

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