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Marta Ortega dice adiós a las gafas para cerrar su primer año como divorciada

Vanitatis Vanitatis 28/12/2015 María Palmero

Marta Ortega cierra el año 2015 diciéndole adiós a una posible reconciliación con su exmarido y a sus gafas de toda la vida. La hija de Amancio Ortega, fundador y socio mayoritario del imperio Inditex, fue operada a comienzos de semana en el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega. Esta vez, la amazona ha huido de la tradicional discreción que la caracteriza y ha sido vista en el centro de Oviedo, acompañada de su madre, con un ojo tapado, adelanta 'La nueva España'.

La hija del empresario fue intervenida de una miopía elevada que afectaba a sus dos ojos, la que la obligaba a usar lentillas y gafas. Ahora Marta podrá decir adiós para siempre a esos incómodos artilugios y dar la bienvenida al año como se merece, con una mirada nueva. 

Marta Ortega en una imagen de archivo (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Marta Ortega en una imagen de archivo (Gtres)

Además de las gafas, Marta cierra su primer año divorciada de Sergio Álvarez. Separados oficialmente, que no del todo en la práctica, desde el 31 de diciembre de 2014, el asturiano y la gallega han demostrado en varias ocasiones que, pese a los problemas que propiciaron su ruptura, actualmente continúan siendo un exmatrimonio muy bien avenido. Tanto que es frecuente ver a ambos compartiendo no solo su afición por la hípica, sino también sus vacaciones y ratos de ocio. La razón principal de que mantengan una estrecha relación radica en el hijo que tienen en común, llamado Amancio, como el abuelo. 

La pareja comparte muchos momentos juntos, como el prestigioso concurso internacional de saltos CSIO celebrado en septiembre en Barcelona. Allí estaba Vanitatis y vio la sintonía entre ambos. Lo cierto es que entre Sergio Álvarez y su todavía esposa no se vieron gestos de cariño. Si la relación entre ellos no es de distancia –pasearon juntos con el niño por las instalaciones del Club de Polo–, tampoco es cálida en público. Ni siquiera templada. "Si me preguntas, diría que Marta no lo está pasando bien, por más que la pareja parezca haberse dado una segunda oportunidad. Juraría que se les ve cordiales y en armonía por el bien del niño”, dijeron a este medio voces del circuito hípico. "Desde luego que si fuese por Marta, todo sería como antes de la separación", remataron entonces.

La reconciliación, una utopía

Aunque durante estos meses Marta y su exmarido han tenido una relación más allá de lo cordial y la sombra de reconciliación ha planeado sobre ellos día sí y día también, la ausencia de Sergio en el Gran Premio Longines de Casas Novas, celebrado a mediados de mes, acalló todo indicio de que la pareja pudiese retomar su relación.

El jinete decidía (por voluntad propia o no) no acudir a Arteixo para saltar en Ginebra y su ausencia se convertía en una de las más sonadas de la edición. Por primera vez en mucho tiempo, el mejor jinete español se perdía uno de los circuitos más famosos y prestigiosos de su país.

A todo ello se suma la relación sentimental que Sergio mantiene con la modelo Chalotte Murray, con la que ya se deja ver en público y que para algunos podría haber sido el factor que llevó a Sergio a no competir en Casas Novas. "El clima con los Ortega es ahora de cierta tensión y ante la posibilidad de que Sergio pudiera acudir con su nueva novia le invitaron a que no fuera", aseguraron a Vanitatis fuentes del entorno del deportista avilesino. 

La extraña ausencia de Sergio Álvarez en Casas Novas, territorio de Amancio Ortega © Proporcionado por Vanitatis La extraña ausencia de Sergio Álvarez en Casas Novas, territorio de Amancio Ortega

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