Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Revelan el contrato matrimonial de Sofía Hellqvist y es peor que el de Doña Letizia

Vanitatis Vanitatis 14/03/2016 Núria Tiburcio

Ocho meses después del enlace matrimonial del príncipe Carlos Felipe con Sofía Hellqvist, que tuvo lugar el 13 de marzo de 2015 en la capilla del Palacio Real de Estocolmo, el diario sueco 'Aftonbladet' ha revelado los detalles de su contrato matrimonial. Según el citado medio, el hijo de los reyes suecos y la exmodelo decidieron casarse en régimen de separación de bienes; es decir, en un hipotético divorcio cada uno se quedaría con lo que tenía antes del matrimonio. Esto estipula que el príncipe seguiría teniendo en total propiedad Villa Solbacken, una mansión que el príncipe Bertil, tío del rey Carlos Gustavo, le dejó a Carlos Felipe cuando murió y Sofía el apartamento que recientemente adquirió en Sudáfrica por unos 139.000 euros. En el caso de que exista algún objeto que se haya adquirido durante los años de matrimonio, se procederá a repartirlo entre los dos.

Carlos Felipe y Sofía Hellqvist el día de su boda (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Carlos Felipe y Sofía Hellqvist el día de su boda (Gtres)

Otra de las capitulaciones pactadas es que Sofía, quien actualmente posee los títulos de princesa de Suecia y duquesa de Värmland, los mismo que Carlos Felipe, perdería ambas dignidades y sería conocida solamente como Sofía Hellqvist, su nombre de soltera, en caso de divorcio. Asimismo, no se le concedería ningún tipo de asignación económica ni dinero público y tendría que mantenerse por su propia cuenta como ha hecho hasta antes de casarse con un príncipe. La custodia de los hijos de la pareja, quien actualmente está esperando el nacimiento del primero para el próximo mes de abril, sería del padre, aunque si llegaran a un acuerdo se podrían repartir los días de visitas. Al llevar los pequeños el título de príncipes de Suecia, su formación sería controlada por la Corona. 

El contrato matrimonial de Carlos Felipe es muy similar al que tiene su hermana Victoria con Daniel Westling y Magdalena con Chris O'Neill. Los miembros de la realeza tomaron consciencia de la importancia de las capitulaciones matrimoniales tras lo sucedido con el príncipe Joaquín y su primera esposa, Alexandra Manley. La pareja decidió divorciarse en 2005 y la reina Margarita II se vio obligada a concederle un condado, pagarle una casa (que ahora acaba de poner a la venta), cederle una tiara y pasarle anualmente un sueldo de 282.000 euros.

El príncipe Joaquín y Alexandra Manley © Proporcionado por Vanitatis El príncipe Joaquín y Alexandra Manley

El caso de Letizia

En febrero en 2004, apenas tres meses antes del enlace, a Letizia le entregaron las famosas capitulaciones. En ellas se dejó muy claro que la ahora Reina tendría su situación resuelta en caso de divorcio. Una cuantiosa asignación económica y dos residencias, una de verano y otra de invierno –con servicio, por supuesto–, sería lo que a Letizia le correspondiese en caso de poner fin a su matrimonio con Felipe VI. Además si solo se separase y no hubiese divorcio seguiría conservando su título de Reina de España y el tratamiento de Su Majestad.  Asimismo, las capitulaciones tenían un episodio más oscuro relativo a su descendencia. La custodia de los hijos sería otorgada a Don Felipe y la Corona seguiría siendo la encargada en exclusiva de su formación.

En su libro 'Adiós, princesa', David Rocasolano, primo de la Reina, cuenta en primera persona cómo Doña Letizia vivió el tema de las capitulaciones. La esposa de Felipe VI le pidió consejo, ya que es abogado, cuando le entregaron el contrato apenas tres meses antes de la boda. “Esto no son unas capitulaciones matrimoniales, Letizia. Este documento no es ni siquiera legal”, le dijo David Rocasolano a su prima. Según el texto, Letizia renunciaba por completo a la custodia de sus hijos en caso de separación. “Yo que tú no lo firmaba. Es nulo en pleno derecho. En un contrato privado, ni en uno público, se puede pactar la custodia de un menor sin pasar por un juzgado”, le dijo David Rocasolano a su prima. Pero para Letizia eso no era un consejo. “¡David, escúchame! ¡Ellos te imponen que esto es así! ¡No hay otra manera de hacerlo!”, dijo

Los príncipes de Asturias el día de su boda (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Los príncipes de Asturias el día de su boda (Gtres)

La tensión alcanzó su máximo cuando Letizia llamó a Don Felipe y le pidió que hablase con su primo. Entonces, el Rey dejó aún más claro en qué consistían las capitulaciones. “Son innegociables. Hay que firmarlas tal y como están redactadas. No se puede cambiar ni una coma”, dijo el hijo del Rey. Aunque el tono de Don Felipe era rotundo, Letizia quiso pedir una tercera opinión. Llamó a su amigo Jaime del Burgo, quien precisamente años más tarde se convertiría en su cuñado y, según palabras del propio David Rocasolano, en “el nuevo caballero andante en defensa del derecho a la intimidad”. Del Burgo fue claro: "Si te separas, a ti te tienen que tratar mejor que a Lady Di”. Así se sentenció la conversación y también el tema de las capitulaciones.

Aunque a Doña Letizia no le gustó su contrato matrimonial, suponemos que mucho menos le hubiera gustado el de Sofía, pues, aparte de no tener la custodia de sus hijos, la sueca no tendrá ni compensación ecónomica ni dos residencias con servicio.

¿Tienes un dispositivo móvil iOS Android? Descarga la APP de Vanitatis en tu teléfono o tablet y no te pierdas la actualidad de nuestros famosos. Para iOS, pincha aquí, y para Android, aquí. 

© Externa
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Vanitatis

Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon