Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Telma Ortiz y Jaime del Burgo, una pareja condenada a no entenderse

Vanitatis Vanitatis 03/07/2016 Paloma Barrientos

La separación matrimonial de Telma Ortiz y Jaime del Burgo ya es definitiva como adelantó en exclusiva Vanitatis con el comunicado enviado a este medio. Intentaron un par de veces recomponer una historia de amor que como una noria subía y bajaba cada cierto tiempo. El problema era que en el último año cada uno estaba en una feria y por lo tanto coincidir en el mismo cesto era muy dificil. Y si una pareja como es la formada por la hermana de la Reina Letizia y su cuñado, además de no coincidir tienen caracteres muy especiales, el resultado era el esperado. 

Del Burgo vivía a caballo entre Suiza y Londres y Telma en Barcelona, sin que se sepa muy bien a que dedica su tiempo laboral y su ocio. En el tema profesional nunca más volvió a ejercer de cooperante, ni tan siquiera cuando su hija Amanda pasa el tiempo preceptivo de vacaciones con su padre, Enrique Martín Llop. Al abogado, que trabaja en la Cruz Roja, lo conoció precisamente en uno de esos desplazamientos. Telma nunca ejerció en las áreas de peligro en las que se mueven las ONG como Médico sin Fronteras. Nunca lo desmintió pero tampoco lo confirmo y ahí quedó como curriculum, cuando en realidad su trabajo era administrar, organizar y distribuir dinero y equipos. Se quedó en Barcelona con su hija. Desapareció del mapa mediático y las apariciones con su marido Jaime del Burgo fueron cada vez menos visibles. 

Por un lado las revistas de entretenimiento recibieron una recomendación directa de Zarzuela para que no se publicaran imágenes de la hermana de la Reina y por lo tanto los paparazzis dejaron de seguirla porque se quedaban con el material en la cartera. Y como tampoco había imágenes de la pareja, los temas ‘Telma’ se fueron diluyendo. Se sabía que durante el último año viajaba con frecuencia a Madrid y que la mayoría de las veces se instalaba en Zarzuela, en  la  Casa de Asturias, como llaman los amigos a la mansión familiar de los Borbón Ortiz. Era la manera de coincidir con su madre Paloma Rocasolano que también tiene cuarto en el pabellón real, y que las primas Leonor, Sofía y Amanda estuvieran juntas. 

Galería: la historia de amor de Telma y Jaime del Burgo © Proporcionado por Vanitatis Galería: la historia de amor de Telma y Jaime del Burgo

En los desplazamientos a la capital del reino nunca la ha acompañado Jaime del Burgo, que tampoco estuvo en la proclamación de Felipe VI ni en celebraciones familiares como la Primera Comunión de Leonor. Parece que prefería viajar a Pamplona donde viven sus padres y sus cinco hermanos. Los Del Burgo Azpiroz son una familia muy tradicional y a la que el matrimonio de su hijo con la hermana de la reina no ha favorecido sino todo lo contrario. "Están  muy unidos y son muy discretos. La llegada de Telma fue como un tsunami. Hubo comentarios insidiosos y calumnias que perjudicaron mucho a la familia", explican a Vanitatis.  

A los Del Burgo nunca se les paso por la cabeza demandar y las cartas enviadas por Jaime a los medios exigiendo privacidad fue más instigado por su mujer  que una decisión  meditada. De hecho su padre, que ha sufrido a lo largo de su vida política ataques indiscriminados, nunca se lo recomendó. Tampoco  cuando el abogado envió un correo electrónico a Uxue Barkos ante la decisión de retirar la escolta al padre, Jaime Ignacio del Burgo, expresidente de la Diputación Foral (1979 a 1984), amenazado por la banda terrorista ETA. En esa misiva le decía a la responsable de la institución vasca: “Que cargue sobre tu conciencia si algo le pasa a mi padre. Me la devolverás en vida. Cobarde”.  Hubo demanda que tiempo después quedó archivada.  

Telma Ortiz y Jaime del Burgo (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Telma Ortiz y Jaime del Burgo (Gtres)

Jaime pasó de ser un desconocido en los medios a convertirse en personaje por ser primero novio y luego marido de Telma. Mientras duró su relación con la cuñada real no le acompañó el don de gentes ni la simpatía que decían que tenía sino todo lo contrario. Las ‘rarezas’ de sus vidas que aparentemente no compartían, la boda secreta que solo publicó un medio, la primera separación con trámite de anulación incluida y otras movidas de la pareja hicieron que Jaime del Burgo no cayera bien cuando, según su entorno, era un "hombre encantador".

Aparecía huraño, bronco y con unos prontos muy parecidos a los de su mujer. En su caso nunca utilizó el ser ‘cuñadisimo’ y no hay imágenes suyas en lugares en los que Telma sí aparece por ser hermana de la Reina. Aseguran a Vanitatis que profesionalmente tampoco le favoreció y de ahí que prefiriera montar sus empresas fuera de España, como así fue. 

En el caso de Telma su transformación fue más rápida e involucro a sus parejas. Era una chica sociable que dejó de serlo cuando se convirtió en tía de la hereredera real. Inició una campaña de demandas cósmicas contra cerca de cincuenta medios que perdió en todas las instancias, con el pago de las costas incluidas. Hubo alguna revista de entretenimiento que perdonó las cantidades establecidas por sentencia, por aquello de mantener buena relación con la entonces princesa Letizia, que se tomó las reclamaciones de su hermana como un tema personal.

El curriculum afectivo de Telma no ha sido excesivo y tampoco le han salido novios de debajo de las piedras que contaran sus experiencias amorosas. Ahora Telma vuelve a ser una mujer soltera arropada por su hermana, que parece fue la primera en saber la decisión de separarse. 

¿Tienes un dispositivo móvil iOS Androidnbsp;Descarga la APP de Vanitatis en tu teléfono o tablet y no te pierdas la actualidad de nuestros famosos. Para iOS, pincha aquí, y para Android, aquí.

© Externa
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Vanitatis

Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon