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Un pecho de 10 después del embarazo

¡Hola! ¡Hola! 23/05/2016 hola
http://www.hola.com/imagenes/ninos/2016052385937/cuidados-pecho-embarazo-lactancia/0-367-69/ninos-pecho-01-z.jpg © Proporcionado por Hola http://www.hola.com/imagenes/ninos/2016052385937/cuidados-pecho-embarazo-lactancia/0-367-69/ninos-pecho-01-z.jpg

Aunque siempre es recomendable no obsesionarse con la figura durante y después el embarazo, eso no significa que muchas mujeres no se hagan preguntas a cerca de cómo será la recuperación física tras el parto, especialmente en lo que respecta a la silueta, el pecho y las estrías. Concretamente, el pecho tiende a perder volumen tras la suma de la ganancia de peso que se da en esos nueve meses, seguida de la subida de leche continua de la lactancia. El descolgamiento de los tejidos en esta zona, sin embargo, no afecta a todas las mujeres por igual

"No siempre se cae el pecho tras la lactancia, esto depende de muchos motivos", explica la doctora Elisa Fernández, médico especialista en Ginecología y Anatomía Patológica. "No se le cae nada a la mujer, que previo al embarazo, ha hecho ejercicios específicos para pectorales; ni a la mujer que cuando se quedó embarazada tenía el peso adecuado; ni a la que utiliza un sujetador adecuado en cada momento del embarazo".

Su primera recomendación, el ejercicio de la zona pectoral, es fundamental tanto para mamás embarazadas como para todas las mujeres que quieran lucir un pecho bonito. "El ejercicio es fundamental no sólo antes de embarazarse. Como regla general, a más volumen de mama, más tiempo se debe dedicar a cuidados, ya que por el propio peso de las mamas la tendencia es que bajen". Lo mismo sucede con las estrías, que tampoco salen por igual a todas las mujeres, sino que depende mucho del tipo de piel y también del aumento de peso en la gestación; una subida de peso excesiva suele traducirse en una acumulación de grasa, y es con este aumento de volumen cuando aparecen las marcas en la piel que denotan una rotura en los tejidos. Aunque las estrías aparecen ya en el embarazo, se ven más cuando la mama vuelve a su estado normal post-lactancia, y de ahí que tendamos a culpar este período de las marcas que quedan en el pecho tras amamantar al bebé.

SUJETADOR + EJERCICIO + ALIMENTACIÓN: PECHO '10'

La Dra. Fernández diseñó hace varios años un tipo sujetador antiarrugas -NightBra-, específico para tonificar el busto, proteger la espalda y corregir la postura de la zona dorsal. Ella es especialista en estos lares precisamente porque es el sujetador el que puede ayudarnos a prevenir la pérdida de tonicidad del la zona del pecho, eso sí, acompañado siempre de otros cuidados específicos que deben comenzar desde el primer momento del embarazo.

Durante la gestación, la mujer que consume las calorías indicadas (unas 300 extra de las que comeríamos normalmente) y se mantiene relativamente activa, suele engordar en torno a 10 o 13 kilos a lo largo de nueve meses. Aunque este peso se deba en su mayor parte al peso del bebé, la placenta y el líquido amniótico (puedes ver aquí en qué consiste exactamente el peso que ganamos en el embarazo), esta subida repentina es la que hace que los tejidos se estiren y pierdan elasticidad, un cambio brusco que suele traducirse en flacidez y estrías en diferentes zonas del cuerpo pero muy especialmente en el escote. "Durante el embarazo, las mamas incrementan el volumen y peso progresivamente, aproximadamente una o dos tallas de tamaño de copa", explica la doctora, "el mayor aumento se nota en el primer y tercer trimestre, y en la lactancia es posible que incluso una talla. Con este aumento de tamaño y peso, lógicamente la piel, que es tejido envolvente, estira tanto de la mama como de la parte superior de las mismas". Es decir, el escote.

"Antes, durante y después de la gestación se debe elegir un sujetador con copas con atención al contorno y tamaño de copa. El sujetador en líneas generales debe ser de tirante ancho, para que el hombro soporte más cómodamente el peso y la copa preferentemente sin aros, con escasas costuras y, si las tiene, que no pasen por encima del pezón. El tejido además debe tener alto contenido en algodón y por supuesto sin relleno", explica la Dra. Fernández. El diseño ideado por ella misma funciona como sujetador de noche (de ahí su nombre), ya que previene que el pecho se desplace al estar tumbadas, aunque su metodología puede aplicarse también al embarazo y lactancia. "El sujetador debe ayudar a la adaptación a la nueva configuración corporal, manteniendo al mismo tiempo la espalda recta y el tono en pectorales, fundamentales para que las mamas no desciendan". Durante la lactancia, además, hay que tener en cuenta que el aumento en el volumen del pecho es variable, es decir, se incrementa con la subida de leche y desciende después de dar de mamar. "Todo esto repercute en la espalda, ya que el propio dolor y la molestia del pecho hace que la mujer se 'doble' en posición defensa. Por otra parte, hay que añadir el peso total del niño que está en brazos y se coge con un brazo o con el otro; la postura dorsal se desequilibra, añadiendo entre 3 y 5 kg. más, dependiendo del peso del bebé."

La elección de un sujetador adecuado debe combinarse con ejercicios suaves y regulares, idealmente natación o Pilates, ambos útiles a la hora de fortalecer los pectorales mayores y menores. También los pequeños ejercicios en casa que ayudan a fortalecer esta zona, por ejemplo juntar las palmas de las manos manteniendo los brazos en ángulo recto y ejerciendo presión en repeticiones de cinco en cinco. Eso sí: mejor evitarlos durante la lactancia. "El recién nacido obliga a una dedicación plena, por lo que en este período basta con utilizar un sujetador que proteja la espalda, y, ya tras el destete, realizar los ejercicios", puntualiza.

Las clásicas duchas alternando un poco de agua caliente con abundante agua fría aplicadas a la zona del escote también ayudan, lo mismo que la alimentación y la nutrición de la piel: es importante mantener una adecuada higiene corporal, oxigenación y evitar toxinas como el tabaco.

PREVENIR LAS ESTRÍAS

Las estrías surgen cuando las fibras de la piel se tensan repentinamente. Aunque no esté totalmente bajo nuestro control el que aparezcan o no, aún podemos hacer algo para prevenirlas. "Las estrías no aparecen en todas las mujeres, depende mucho del tipo de piel y también del aumento de peso en la gestación. Salen progresivamente a medida que el pecho aumenta, pero, debido a la tensión de la piel, no se aprecian en ese momento". Para prevenirlas hay que utilizar cremas adecuadas reafirmantes (no todas sirven), para cuello y escote: para el escote, porque es de esta zona de donde 'tira' la piel de las mamas, y para el cuello "porque vas a estar doblándolo continuamente para vigilar al niño en la lactancia, y en cada momento que lo lleves en brazos".

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