Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Villa Meona, obras de arte y un seguro de vida: lo que reclaman los hijos de Boyer a Preysler

Vanitatis Vanitatis 05/04/2016 Paloma Barrientos
© Externa

Nuevo problema para Isabel Preysler. La viuda de Miguel Boyer ha conocido este lunes que los hijos del exministro se están preparando para reclamar en los juzgados la herencia de su padre. Laura y Miguel Boyer Arnedo se han unido para solicitar la parte de la herencia que les corresponde y de la que hasta ahora no han recibido nada. Ni tan siquiera información. 

Los dos hijos de Miguel Boyer y su primera esposa, la ginecóloga Elena Arnedo, desconocen cuál es el legado que dejó su padre. Nada saben de las obras de arte familiares que heredó cuando falleció su padre, el ingeniero industrial José Boyer y Ruiz Beneyán. Ni de la fortuna que pudo amasar como ministro de Economía (1982-1986), como diputado, como presidente del Banco Exterior de España, vicepresidente de FCC o como presidente de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH), entre otros trabajos. 

Muere Elena Arnedo, la primera esposa de Miguel Boyer y madre de dos de sus hijos (ver noticia) © Proporcionado por Vanitatis Muere Elena Arnedo, la primera esposa de Miguel Boyer y madre de dos de sus hijos (ver noticia)

Miguel Boyer falleció en septiembre de 2014. Año y medio después, sus hijos, incluida Ana Boyer, nada saben de una posible herencia. Pero Laura y Miguel no solo se preguntan por el aspecto económico y patrimonial, también por los objetos personales, esos que albergan un gran valor sentimental, más que económico, y que les gustaría tener. “Tratados de economía, apuntes, cuadernos donde figuraba documentación para las conferencias, charlas y libros que preparaba Miguel Boyer antes de sufrir el derrame cerebral del que no se recuperó nunca. Y más cosas, como obras de arte heredadas de su familia, que había tanto en la casa de Irún como en la de la calle Velázquez y que se distribuyeron entre los hermanos Boyer Salvador”, indica a Vanitatis un amigo de la familia. 

Miguel Boyer era el mayor de cuatro hermanos. Cuando falleció su padre se repartieron su importante patrimonio a partes iguales. Según informan a Vanitatis, aquel reparto entre los hermanos fue totalmente equitativo. “No hubo problemas entre ellos”, indicó en su momento a este medio Laura Boyer Arnedo, que ya presuponía que tendrían problemas con el legado de su padre. 

“Los dos hermanos están juntos en esto”

Ninguno de los dos hijos de Boyer quiere hablar. Vanitatis ha intentado ponerse en contacto con Laura por diferentes medios, pero no ha sido posible. Se encuentra en paradero desconocido tras viajar en Semana Santa a Suiza. No ha descolgado el teléfono en todo el día y tampoco ha contestado a los mensajes que se le han enviado. 

Miguel y Laura Boyer en el funeral por su padre (Ver álbum) © Proporcionado por Vanitatis Miguel y Laura Boyer en el funeral por su padre (Ver álbum)

Sí han respondido a nuestras llamadas diversas amistades de Laura, que nos han confirmado que con este asunto hay problemas “y muy fuertes”. Estas fuentes indican a Vanitatis que “el proceso será largo. Laura ya lo planteó cuando murió su madre porque consideraba que ellos también tenían derecho. Miguel es más tranquilo, pero en este caso los dos hermanos están juntos”. Según ha publicado 'Ok Diario', la respuesta de Isabel ante la petición de sus hijastros fue clara y contundente: “Miguel vino solo con una maleta. No hay nada que repartir”. Y en esto no están de acuerdo sus hijos, ya que “se trataría de una herencia millonaria”. De ahí la reclamación legal casi dos años después de la muerte del que fuera el ministro de Economía mejor valorado del Gobierno de Felipe González.

Arte, casa y un seguro

Laura Boyer en una imagen de archivo (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Laura Boyer en una imagen de archivo (Gtres)

A este importante legado de obras de arte de gran valor económico se suma la mansión de Puerta de Hierro, la popularmente conocida como Villa Meona. El exministro compró los terrenos sobre los que se construyó esta casa al empresario Fernando Fernández Tapias por unos 90 millones de las desaparecidas pesetas (541.000 euros), que obtuvo de la venta de un piso que tenía en la calle Velázquez de Madrid y que perteneció a su padre. Además, siempre se ha dicho que para la construcción de Villa Meona Miguel Boyer utilizó la herencia que le correspondió tras la venta de otros inmuebles, como la residencia de verano que la familia poseía en Irún.

Los dos hermanos están dispuestos a reivindicar lo que consideran que les corresponde como hijos de Miguel Boyer, igual que Ana, que parece que sí recibió algo e incluso tenía que asumir parte de los gastos de la casa familiar de Puerta de Hierro que pagaba Miguel Boyer. De hecho, al margen de las obras de arte, los objetos personales y el patrimonio inmobiliario, se habla de un importante seguro de vida

Laura Boyer y Tamara Falcó en el entierro de Miguel Boyer (Ver galería) © Proporcionado por Vanitatis Laura Boyer y Tamara Falcó en el entierro de Miguel Boyer (Ver galería)

Aseguran a Vanitatis que Laura y Miguel no congeniaron nunca con Isabel Preysler, como les sucedió también en su día a los hijos mayores del marqués de Griñón. Sobre todo Laura, que fue la que siempre estuvo más unida a su padre y quien sufrió el cambio radical del exministro cuando abandonó la casa familiar de El Viso y se fue a vivir con Isabel Preysler. Laura se sintió abandonada y, según contaba ella misma a Vanitatis en el entierro de su madre, Elena Arnedo, "Isabel no facilitó las cosas. Mi padre ha sido único, una persona excepcional que se enamoró y apostó por otra familia". 

Cuando su padre murió, volvió a sentir esa soledad que se agudizó con la muerte de su abuelo materno y después de su madre. Reconocía ese día que desde que salió del hospital apenas podía ver a su padre en la casa de Puerta de Hierro: “Nunca me dijo que no fuera. El problema es que siempre había una excusa. Cuando no estaba con el fisioterapeuta, tenía que descansar o hacer sus ejercicios o nadar. El caso es que era todo muy complicado”. Al comentarle a Laura en aquel momento que ese distanciamiento no era lo que se transmitió cuando se vio a Isabel Preysler a la salida del entierro de Boyer junto a su hijo Hugo y que la imagen mostraba cierta relación, Laura fue clara: “No la hay. Mi hijo Hugo se quedó muy sorprendido cuando le tomó del brazo. Imagino que sería para la foto".

Más en MSN:

-Muere Elena Arnedo, la primera esposa de Miguel Boyer y madre de dos de sus hijos

-Mario Vargas Llosa se instala en casa de Isabel Preysler

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Vanitatis

Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon