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¡Sorpresa! El diseño de las ciudades también puede ser sexista

Logotipo de Glamour Glamour 14/08/2017 Glamour
Ciudad © Sean Cunningham Ciudad

Si aún estás preparando tus vacaciones, puede que elegir un destino 'Women Friendly' sea lo más adecuado en pleno 2017.

El sexismo, desgraciadamente, tiene muchas formas. No solo la de la brecha salarial, los eufemismos para hablar de anatomía femenina, el acoso sexual o la distribución de las tareas domésticas. Seguro que nunca habías reparado en la planificación de la ciudad en la cual vives y, si lo habías hecho, solo habías pensado en si su distribución era concéntrica, ortogonal o equirrectangular. Pero resulta que ese diseño que aparentemente solo respondía a necesidades geográficas también afecta directamente a las mujeres: las ciudades están hechas por y para que vivan los hombres de manera que para nosotras se pueden llegar a convertir en lugares inseguros.

No solo las estadísticas y las recomendaciones oficiales te pueden ofrecer pistas sobre si ese destino es women friendly o no. Estudiar su planificación puede ser muy revelador y de gran ayuda. Desde hace años, las arquitectas vienen reclamando su papel como nuevas dinamizadoras en las grandes urbes. Pero no solo como profesionales sino como mujeres que reclaman una ciudad que sea más habitable para ellas, menos peligrosa y que nos permita vivir en condiciones de igualdad con los hombres.

1 © Proporcionado por Glamour 1

Por qué las ciudades tienen una planificación sexista

A lo largo de la historia los arquitectos nunca han pensado en las mujeres para diseñar las grandes (y pequeñas) urbes. El motivo es muy sencillo: nuestro lugar estaba en casa. Pero, en pleno siglo XXI, la incorporación de las mujeres al mundo laboral es masiva y somos parte imprescindible del tejido social. Sin embargo, nos movemos en un ambiente hostil y un claro ejemplo son los medios de transporte, lugares clásicos de acoso, manspreading y otras situaciones de lo más indeseable.

La mala iluminación de las calles, la abundancia de callejuelas estrechas con aceras mínimas o de rincones con poca luz y alejados del bullicio de la gente son focos de violencia urbana contra las mujeres. Y lugares de riesgo llegada determinada hora de la noche o incluso del día. 

Teniendo en cuenta que el cuidado de los hijos continúa recayendo aún en las mujeres (sí, incluso en la España de 2017), es habitual que su uso del transporte público y de la ciudad sea distinto al de los hombres. Así, lo normal es ver a más madres empujando carritos o llevando a niños al colegio, actividades extraescolares y un sinfín de eventos más. Unas aceras mal asfaltadas, unos medios de transporte atestados de gente que rara vez ceden el paso o su asiento y unos transbordos excesivamente largos entre estaciones son solo algunas de las cosas que pueden hacer cada uno de esos múltiples viajes realmente difíciles.

Cómo crear ciudades más habitables para las mujeres

Las soluciones empiezan a llegar poco a poco aunque se lleva décadas investigando sobre el tema. Y hacer a las urbes más seguras, amables y habitables para las mujeres radica en soluciones que tampoco parecen exactamente de otro planeta. Solo haría falta un poco de voluntad y una inversión tan necesaria como con consecuencias positivas a largo plazo.

· Mejorar la iluminación en las calles: y en los rincones más oscuros de una ciudad convertiría sus calles en un lugar en el cual una mujer tendría menos miedo de caminar sola de noche dado que imprediría a un supuesto agresor acechar. Esta medida ya se aplicó en Río de Janeiro con bastantes buenos resultados.

· Retirar las estaciones de transporte público de zonas aisladas: ¿hay algún lugar más inseguro que un descampado? ¿Y una imagen más desoladora que la de una mujer sola en una parada de autobús en medio de la nada?

· Mejorar las instalaciones de los medios de transporte: cámaras de seguridad y metros y trenes sin vagones, de una sola pieza sin separaciones, suponen una gran diferencia.

· Vagones separados para mujeres: mientras los hombres no sepan no acosar, tener transportes específicos para mujeres no parece tan descabellado. Además, probablemente garantizarían un espacio más cómodo y seguro para embarazadas o aquellas que viajan con hijos.

· Aceras amplias y con pavimento regular: empujar un carrito de bebé (o una silla de ruedas, recordemos que el cuidado de mayores también recae en las mujeres casi siempre) por un lugar lleno de socavones, estrecho y con coches aparcados por doquier puede llegar a hacer las cosas muy difíciles. Tampoco estaría de más que se reforzara el cumplimiento de las normas de aparcamiento para evitar los vehículos estacionados en vados.

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