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¿Comes la misma hamburguesa aquí que en China?

Logotipo de Harper's Bazaar Harper's Bazaar 13/12/2016 harpersbazaar.es

La hamburguesa de gambas es una de las especialidades actuales en Corea del Sur.

La hamburguesa de gambas es una de las especialidades actuales en Corea del Sur.
© Copyright © 2016 Hearst Magazines, S.L.

Durante los años 80, la expansión de McDonald’s por todo el planeta permitió a la revista The Economist crear el Índice Big Mac. Comparar el precio por país de la hamburguesa más reconocida del gigante americano ponía en valor el costo de la vida de cada nación, así como la relación de la moneda local con respecto al dólar. Sin embargo, que podamos adquirir las mismas patatas, refresco o hamburguesa en cualquier parte del planeta no implica que no haya diferencias entre países, o que la cultura local no haya obligado a adaptar los menús incluso a las cadenas de comida rápida más estandarizadas.

India es uno de los casos más curiosos. En las ciudades sagradas de Amritsar y Katra se encuentran los primeros locales 100% vegetarianos de McDonald’s en todo el mundo, abiertos en 2013. En un país donde las vacas son sagradas, las hamburguesas son, sobre todo, de pollo con verduras o, directamente, veganas. Una de las más curiosas es la McAloo Tikki, que es patata y guisantes empanada con verduras y mayonesa; y no faltan las que incluyen especias masala. Actualmente sirven, además, la Maharaja Mac, una doble hamburguesa en dos versiones: pollo o vegetariana (pasta de maíz con queso).

McDonald’s abrió en 1992 un local para 700 personas en Pekín. Desde entonces, no deja de tratar de adaptar el menú al paladar chino. Esta Navidad, por ejemplo, lo intenta en Hong Kong con toda una serie de hamburguesas de salmón y salsa rosa, que unen con huevos fritos o carne de ternera (las Hokkaido Salmon Burger). En la vecina Corea, por su parte, prueban con las hamburguesas elaboradas con gambas empanadas (las Shrimp Burger). Además, allí ya existía la Bulgogi Burger, donde la carne está preparada al estilo coreano, con salsa picante.

Por su parte, en Japón, donde incluso se sirven McChurros al estilo español, también le dan un toque local a las hamburguesas gracias a la salsa tariyaki. Esta hamburguesa de cerdo empapada en salsa es todo un clásico de la carta nipona, que introduce también versiones temporales muy locas, incluso de colores. La última en llegar ha sido la McCalvi, que añade carne de costillas a la brasa sobre la hamburguesa.

Precisamente en Asia se está experimentando con el llamado McDonald’s Next, que apuesta por incluir comidas más saludables en el menú, ensaladas premium con ingredientes como la quinoa y todo tipo de verduras e incluso panes no azucarados (el primero se abrió este año en Hong Kong). Claro que lo hace al mismo tiempo que, por ejemplo, presenta las patatas fritas empapadas en salsa de chocolate en Japón…

En Argentina, por su parte, la diferencia está en el sabor más que en la receta. Cuesta creer que estamos en un McDonald’s al probar una hamburguesa en un 'arcos dorados' de ese país, con una carne menos procesada y más natural. Diferente es en Brasil, donde existe la McMelt, con queso cheddar y salsa de carne; o Australia, donde es posible pedir una BBQ Angus 100% con carne local, o una de pollo con jalapeños que ni siquiera se encuentra en México.

Por cierto, los amantes de las comidas de colores raros tienen allí todo un experimento: el batido helado de chicle, de un impactante color azul. Curioso es también el dulce relleno de piña de Tailandia, al estilo de la tarta caliente de manzana. Claro que, para rareza, la Bubur Ayam de McDonald’s en Malasia, con pollo servido sobre un porridge inglés. Allí toda la carne es halal, adaptada al público musulmán.

Europa tampoco se libra. En Italia, donde la cadena ha encontrado bastantes trabas para abrir locales en centros históricos (sigue en guerra con el Ayuntamiento de Florencia), ha creado una hamburguesa vegetariana a base de calabacín, berenjena y pimientos (empanada). Sin embargo, la estrella es su nueva hamburguesa rellena de Nutella, a modo de postre.

En cuanto al precio en sí, las diferencias pueden llegar a ser abrumadoras. Según The Economist y su último Índice Big Mac publicado, que es el de julio de este año, los suizos pagan hasta cuatro veces más que los ucranios por la misma hamburguesa. Son los dos países que ocupan las posiciones más extremas. Noruega y Suecia, además de Suiza, son los únicos donde se paga más que en Estados Unidos. España, por su parte, presenta un precio solo un 16% inferior.

Con sabores exóticos, salsas imposibles o colores llamativos, no hay país que no aporte su toque particular a la comida más globalizada.

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