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¡Siempre está con el dedo en la nariz!

Crecer Feliz Crecer Feliz 12/04/2016 María Castrillón. Asesora: Coks Feenstra, psicóloga
¡Siempre está con el dedo en la nariz! © Copyright © 2016 Hearst Magazines, S.L. ¡Siempre está con el dedo en la nariz!

Mientras está viendo la tele, cuando se pone nervioso, si le regañas... Últimamente son muchas las ocasiones en las que tu hijo se lleva el dedo a la nariz. Y te preocupa la posibilidad de que ese gesto esté convirtiéndose en una manía que a la larga resulte difícil de erradicar.

Puede que lo haga porque está molesto por los mocosLo primero que debes hacer es buscar la causa que le hace meterse el dedo en la nariz. Antes de agobiarte, comprueba la más común: que esté molesto porque tiene mocos.

A esta edad en la que los niños no saben sonarse bien es habitual que la mucosidad se acumule en sus fosas nasales y respiren peor. Y si además hace calor y el ambiente está reseco, la mucosidad le resulta más incómoda.

En el caso de que ésta sea la razón, enséñale a sonarse con un truco muy divertido: dale un pañuelo, dile que se lo ponga en la nariz y que “sople” por ella con todas sus fuerzas como si intentara apagar una vela. Para motivarle más, regálale pañuelos decorados. Y pon un humidificador en casa que elimine la sequedad ambiental.

Trucos efectivos para quitarle esta manía

Descartado este motivo, puede que efectivamente el comportamiento de tu hijo responda a un estado de nerviosismo y sea una vía de escape cuando se siente mal.

En este caso conviene que le ayudes a olvidarlo pronto, antes de que se convierta en una manía. ¿Cómo conseguirlo? El primer paso es mantener la tranquilidad: lo más probable es que sea algo pasajero, pero si nota que a ti te agobia y que con ello llama tu atención, lo repetirá más.

Cuando le veas hacerlo, en lugar de regañarle o quitarle la mano ofrécele un juguete o pídele que haga algo en lo que deba utilizar ambas manos y que distraiga su atención.

No le digas nada en público, le hará sentirse más inseguro. Y un truco: si ves que alguien se mete el dedo en la nariz comenta en alto lo malo que es eso para su salud; así le haces reflexionar sin presionarle.

Tanto hurgarse con el dedo ¡y al final se ha hecho sangre!

No es infrecuente. Ante todo, mantén la calma. La nariz suele sangrar en abundancia y la sangre asusta mucho a los niños. Y si tu hijo te ve nerviosa, se angustiará.

A partir de ahí, actúa de este modo:

• Dile que se siente con el cuerpo un poco inclinado hacia adelante. Con suavidad, pero con firmeza, aprieta un poco la fosa nasal que esté sangrando.

• Una vez que haya dejado de sangrar, ponle una gasita, mejor que algodón (deja la punta fuera), para cerrar la fosa nasal.

• Si en 10 o 15 minutos ves que no ha dejado de sangrar, id al centro médico.

Un consejo: vigila la higiene de sus manos

Para evitar infecciones, y más con esa manía que tiene, es importante que le acostumbres a lavarse las manos a menudo, sobre todo cuando volváis del parque o cuando haya estado jugando con pintura, tocando a un animal...

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