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¿Es el fitness el culpable de que tus cuentas no cuadren?

Vanitatis Vanitatis 23/06/2015 Marita Alonso

Hay gimnasios low cost, existen cientos de vídeos para hacer ejercicio en casa de forma gratuita y en Vanitatis tenemos tablas perfectas para hacer desde el sofá de tu casa. Sin embargo, quizás has caído en las redes de un gimnasio cuya cuota mensual supera los 200 dólares, te has apuntado a un par de sesiones de eletroestimulación semanales o combinas el gimnasio con clases de boxeo o CrossFit.

Al final del mes, cuando echas un vistazo a tu cuenta corriente,descubres que el fitness es el responsable de que 600 dólares de tu presupuesto mensual se escapen de tus ahorros. Eso sin mencionar las firmas por las que apuestas para entrenar, ahora que una paradoja sacude a la sociedad. Mientras que el chándal se escapa a las calles, deja de tener cabida en los gimnasios. Tampoco nos limitamos a beber agua en la elíptica, sino agua de coco, y nunca en una botella de plástico, sino en envases especiales de más de 20 dólares. 

La industria del deporte es consciente de esta situación y se aprovecha este afán por pagar precios astronómicos en aras del cuerpo 10. Puedes pasar una semana haciendo yoga en Tulum por el módico precio de 4.800 dólares, las famosas que acuden a Barry's Bootcamp cada día se gastan más de 12.000 euros al año y Chanel va a abrir su propio spa en el Ritz. El coste será de unos 30.000-40.000 dólares, sin incluir la tasa anual. 

Nos encontramos en un momento en el que el cuerpo es el nuevo vestido de alta costura. Un cuerpazo es tan valorado como un Chanel Couture. "En el pasado, el cuerpo perfecto era un simbolo de estatus, pero se conseguía llegar a tenerlo de forma privada: contratabas un entrenador personal y te morías de hambre", explica The Cut.

Ahora, en cambio, exhibimos cómo llegamos a tener la silueta perfecta a través de las redes sociales y presumimos en la oficina de cómo nos levantamos a las seis de la mañana para entrenar. El cuerpo es el nuevo vestido de firma.

La alfombra roja de la gala del MET o de los CFDA ya no se compone de vestidos impresionantes, sino de cuerpos de infarto sobre los que transparencias de alta costura cubren las partes pudendas.

El nuevo atelier de moda es el gimnasio, donde se fabrican los mejores cuerpos, esos que ahora se valoran más que los propios vestidos. La lencería con truco y las spanx eran antes clave, pero en la actualidad son los quirófanos, los entrenamientos personales y las clases fitness las mejores armas para presumir en la alfombra roja. 

Presumir de tu bolso de firma está mal visto. Hablar de tu salario no es lo habitual en una comida con tus amigas. Sin embargo, explicar que vienes de una clase de pilates en un centro exclusivo y que ayer hiciste spinning junto a la protagonista de la serie de moda son formas de presumir de estilo de vida sin incomodar a los comensales.

La industria que puede ganar trillones no es la de la moda, sino la del wellness y el fitness. Las ventas de productos de belleza generan unos 690 billones de dólares. La comida sana, los suplementos nutritivos y los destinados a perder peso producen 544 billones. 

Si tras darte cuenta de lo mucho que te estás gastando en estar en forma te has agobiado, tranquila: un estudio llevado a cabo por economistas de la Universidad de Jyväskylä, en Finlandia, ha llegado a la conclusión de que ser activa físicamente tiene un impacto positivo en la cuenta corriente. Pero ¿estamos realmente gastando demasiado en fitness? "Es más barato que un psicólogo y una clase de SoulCycle cuesta menos que dos mojitos", asegura la cofundadora de SoulCycle, Julie Rice. 

No es de extrañar que en este panorama existan gimnasios como el E at Equinox, cuya cuota es de 42.000 dólares. Rolando Garcia, mánager del gimnasio, explica a Forbes que su gimnasio no se centra únicamente en dietas o en fitness, sino en la nutrición y en un estilo de vida concreto. Los monitores no se preocupan tanto por el peso que levantas, sino por tu calidad de vida.

"El verdadero lujo de este milenio es la capacidad de controlar nuestra salud. Eso es lo que ofrecemos en E", afirma. Si su cuota te parece inalcanzable, la del Wellness Sky, en Serbia, te hará temblar: 60.000 dólares.

El vestido más caro a la venta en Net-a-porter es un Lanvin de 30.220 dólares, pero este diseño, sin un cuerpo de impresión como percha, no se hará con todas las miradas. Visto de esta forma, quizás el fitness es realmente una inversión rentable cuyos resultados no se limitan a las horas que llevas puestas el diseño en cuestión. 

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