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​¿Y si eres tú la "mala" de la relación?

AR AR 23/02/2016 Ana Villarrubia
Claves para descubrir si eres tú la persona tóxica. © AR Revista Claves para descubrir si eres tú la persona tóxica.

Veíamos la pasada semana que era necesario huir de una relación con un hombre tóxico en cuanto la hubiésemos detectado. Porque una relación tóxica merma tu autoestima, te convierte en un apersona emocionalmente dependiente. Y te coloca al servicio de alguien que no te quiere tal cual eres, sino tal cual le sirves o tal cual compensas sus carencias.

Sin embargo, son muchas las veces que nos enfrascamos en dinámicas perjudiciales, sin ni siquiera darnos cuenta. Guiadas por toda una serie de malas decisiones, y sumidas en un estado de tensión constante (una especie de estado cóctel molotov emocional), acabamos por convertirnos nosotras mismas en personas dañinas.

No aceptamos que la relación no tiene razón de ser, sucumbimos a nuestro propio enganche… Y así, puedes acabar siendo tú la que hieres, puedes acabar siendo tú la tóxica.

¿Cómo saber si has entrado ya activamente en esta dinámica? Si haces las siguientes cosas, típicas de persona tóxica, es posible que no tuvieras mala intención pero es seguro que has de desistir y alejarte de él. De lo contrario, seguirás haciéndole daño a él, y seguirás sufriendo tú.

En esa relación plagada de conflictos, reproches, vaivenes, miedos e inseguridades, resulta que eres una persona tóxica si…

•Si cada vez que habláis de algo que a él le ha sucedido te empeñas en encontrar la parte negativa, y transformas sus ilusiones en temores.

•Si no eres capaz de alegrarte, motivarle o reforzarle por las cosas que le ocurren en cualquier ámbito fuera de vuestra relación.

•Si necesitas, para sentirte tranquila, que él limite un buen número de sus relaciones sociales, aunque eso implique obligarle a que se desvincule de figuras significativas para él, o de actividades de las que siempre ha disfrutado.

•Si en lugar de alegrarte por sus éxitos y sus progresos interpretas cualquier cambio como una amenaza hacia ti o hacia todo lo que tú compartes con él .

•Si la mayor parte del tiempo que pasas con él estas de mal humor, como a la defensiva, porque te mantienes en constante alerta ante la más mínima señal de que "no te da lo suficiente", y a partir de ahí inicias una nueva discusión.

•Si ya te ha pasado alguna vez que te has descubierto a ti misma mintiéndole sobre cómo te encontrabas física o psicológicamente, con el objetivo claro de manipularle para que se apiadara de ti, para que dejara de hacer otras cosas, buscando que te prestara la atención que creías que de otro modo no ibas a recibir.

•Si te pasas la vida pidiéndole cambios, porque le culpas de todo lo malo que os sucede, mientras que él solo te pide a ti tranquilidad.

•Si te frustras de forma exagerada cada vez que él opina diferente a ti.

•Si hace tiempo que la relación te suscita más miedo que disfrute.

Si te has descubierto en el rol de persona tóxica… ¡no te alarmes! Tomar conciencia de qué es lo que haces, así como del impacto negativo que eso suscita a tu alrededor, es el primer paso para empezar a cambiar la forma en a que te relacionas en pareja.

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