Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

10 cosas que no te puedes perder en las Rías Baixas (y no están las islas Cíes)

Vanitatis Vanitatis 01/04/2016 Ángeles Castillo

Un paraíso a la vuelta de la esquina, en verde y azul, y con toda su galleguidad a cuestas. Sus pazos, sus viñedos, sus playas, sus balnearios y la morriña que hace a esta tierra tan marinera. Hablamos de las Rías Baixas. De Cambados, Sanxenxo, Baiona… y un largo, bello y nostálgico etcétera pontevedrés. Y esta vez no vamos a coger el barco, aunque nos duela, a las islas Cíes, ni tampoco a Ons, aunque sí lo miraremos todo con ojos atlánticos. Estos 10 planes son con marisco, albariño y mucho sabor a mar. Y si te quedas con las ganas, la Diputación de Pontevedra te da más: hasta 62 tentaciones.

1. Baiona, fortaleza junto al mar

Puestos a pasear, que sea aquí en Baiona, recorriendo la senda del Monte Boi, que sale de la playa de A Cuncheira para llegar a la torre del Reloj, incluido un pasadizo secreto. Dos kilómetros que abrazan la espectacular fortaleza y a lo lejos las islas Cíes. Le habría gustado a Maqroll el Gaviero. ¿Solo bello? A veces no hay palabras. La villa es tan marinera. Dónde dormir: en el Parador de Baiona, recinto fortificado abierto al mar.

Vista aérea de Baiona (Foto: Turgalicia) © Proporcionado por Glamouratis Vista aérea de Baiona (Foto: Turgalicia)

2. Sanxenxo, puro Atlántico

En la capital turística de las Rías Baixas, la leyenda cobra fuerza. Quien quiera tener un hijo tendrá que darse un baño y saltar nueve olas en alguna de sus 24 playas. Puro Atlántico devanando 36 kilómetros de litoral, entre las rías de Pontevedra y de Arousa, y con calas. Dónde dormir: Hotel Spa Augusta, en la playa de Silgar.

Un rincón playero de Sanxenxo (Foto: Hotel Spa Augusta) © Proporcionado por Glamouratis Un rincón playero de Sanxenxo (Foto: Hotel Spa Augusta)

3. Barro, un lugar idílico

Déjate caer por el Parque de la Naturaleza Río Barosa, en Barro, y sabrás lo que es estar alejado del mundanal ruido (sí te acompañará el de una gran cascada). En el camino portugués hacia Compostela, en el noroeste de la provincia de Pontevedra. Una parada obligada. Dónde dormir: en la casa rural, típica de aldea, Os Carballos. 

Barro, el lugar perfecto para desenchufarse (Foto: Diputación de Pontevedra) © Proporcionado por Glamouratis Barro, el lugar perfecto para desenchufarse (Foto: Diputación de Pontevedra)

4. Monasterio de Aciveiro, por fin la paz

Es uno de esos lugares cargados de historia en los que, oh cielos, se puede dormir. Una joya de la arquitectura románica (1135) que aún conserva su refectorio, su 'scriptorium' y su sala capitular. La iglesia sigue oficiando como tal. El resto es una pousada. Y todo, un monumento histórico artístico, catalogado también como Bien de Interés Cultural. En Forcarei. Para que vivas tu propio 'nombre de la rosa' pero con más luz.

El monasterio de Aciveiro: rezar, comer, amar (Foto: Diputación de Pontevedra) © Proporcionado por Glamouratis El monasterio de Aciveiro: rezar, comer, amar (Foto: Diputación de Pontevedra)

5. Balneario de Mondariz, el palacio del agua

Galicia sabe vivir. He aquí el balneario de Mondariz, la madre del termalismo gallego y con lugar de honor entre las villas termales que en Europa son. Fue la fuente de Gándara la que hizo que el barrio de Troncoso se convirtiera en lo que hoy es. Un complejo hotelero y termolúdico de quitar el sentido (o darlo). Un palacio del agua en el que la mesa acostumbra a llenarse de viandas típicas de la tierra. ¿Un castillo? El de Sobroso, siglo XII, en el municipio de Mondariz.

El balneario de Mondariz, la madre del termalismo gallego (Foto: Diputación de Pontevedra) © Proporcionado por Glamouratis El balneario de Mondariz, la madre del termalismo gallego (Foto: Diputación de Pontevedra)

6. Combarro, hórreos a gogó

Hórreos, cruceiros y casas mariñeiras. Eso es Combarro, este lugar pintoresco donde los haya. De los primeros, esos almacenes donde se atesoraban los alimentos de la casa familiar, hay hasta treinta. Los segundos están por todo el casco antiguo y el paseo marítimo. Las terceras hacen a la villa así de marinera. Dónde dormir: en la casa rural A Bouza, frente a la isla de Tambo, en medio de la ría de Pontevedra. 

Una pequeña Galicia, eso es Combarro (Foto: Turismo Rías Baixas) © Proporcionado por Glamouratis Una pequeña Galicia, eso es Combarro (Foto: Turismo Rías Baixas)

7. Cambados, la capital del albariño

De nuevo palabras mayores. El pazo de Fefiñáns, con su arco-puente, su atalaya torre del Homenaje y su iglesia, en la plaza del mismo nombre, o el de Ulloa, con ecos de la novela de la Pardo Bazán. Cambados está en la ría de Arousa, en el valle del Salnés, ahora con recuerdos de Valle-Inclán, donde se brinda con albariño, que para algo es su capital. La fiesta de este excelso vino blanco es el primer domingo de agosto. Vete haciendo a la idea. Dónde dormir: en el Parador de Cambados, el antiguo pazo de Bazán, mansión solariega con patio interior y fuente de piedra.

Cambados en todo su esplendor (Foto: Turismo Rías Baixas) © Proporcionado por Glamouratis Cambados en todo su esplendor (Foto: Turismo Rías Baixas)

8. O Grove, la puerta de Arousa

Faltaba el marisco y su fiesta, que es en octubre a la entrada de la ría de Arousa. No dejes de subir al mirador de Siradella, en San Vicente, el punto más alto de la península de O Grove. Tendrás a tus pies las islas atlánticas (ese maravilloso Parque Nacional marítimo-terrestre), la lengua de arena que une la antigua isla de O Grove con el vecino Sanxenxo y la playa de A Lanzada. Dónde dormir: en el Gran Hotel La Toja, en la legendaria isla del mismo nombre. Con vistas al mar. Lo hicieron García Márquez y Ortega Gasset.

El Gran Hotel La Toja, en la isla del mismo nombre © Proporcionado por Glamouratis El Gran Hotel La Toja, en la isla del mismo nombre

9. Castillo de Soutomaior, reino de las camelias

Una construcción del siglo XII que fue feudo de un señor de los de horca y cuchillo, requiebros de la historia, y después residencia de verano de cierto marqués. Hoy, por fortuna, es público y está lleno de camelias, rosas, viñas y castaños. Desde el mirador Monte da Peneda, a 329 metros sobre el nivel del mar, las vistas sobre la ría de Vigo son un regalo. Dónde dormir: en la Casa da Barreira.

Viendo el castillo de Soutomaior le entran a uno ganas de ser marqués (Foto: Diputación de Pontevedra) © Proporcionado por Glamouratis Viendo el castillo de Soutomaior le entran a uno ganas de ser marqués (Foto: Diputación de Pontevedra)

10. Catoira, romería vikinga en el siglo XXI

Galicia es tan literaria que a veces pasan cosas como la romería vikinga de Catoira, próximos días 6 y 7 de agosto. Por lo demás, esta tierra aloja las torres del Oeste, las dos que quedan en pie del viejo castillo que se alzaba en tiempos junto a la ribera. Dónde dormir: en la casa rural A Laxareta. 

Catoira sin vikingos; llegarán en agosto (Foto: Turismo Rías Baixas) © Proporcionado por Glamouratis Catoira sin vikingos; llegarán en agosto (Foto: Turismo Rías Baixas) © Externa
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Vanitatis

image beaconimage beaconimage beacon