Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

2016, el año de la antidieta: ha llegado (por fin) el momento de adelgazar sin sufrir

Vanitatis Vanitatis 21/01/2016 Marita Alonso

Atkins. Paleo. Dukan. Mayo. Estas son solo cuatro de las miles de dietas que se han colado en nuestras vidas, en nuestras cocinas y, muy especialmente, en nuestras mentes. La denostada palabra de cinco letras (D-I-E-T-A) ha planeado sobre nuestras cabezas durante cada bocado a lo largo de los interminables festines navideños con el objetivo de instalarse en nuestro día a día a partir del 1 de enero. Pero algo está cambiando: Weight Watchers ha dado un giro al enfoque de su programa de bajada de peso, las hermanas Fit Happy Sisters arrasan con su libro 'No hagas dieta nunca más' y han surgido dispositivos que invisibilizan la palabra de DIETA en nuestras pantallas. ¿Es 2016 el año de la antidieta?

Pizza para todos, que estamos en el año de la antidieta © Proporcionado por Glamouratis Pizza para todos, que estamos en el año de la antidieta

Las calorías no son tan importantes

En enero, la palabra dieta aparecerá cada tres segundos en internet y en la televisión. El bombardeo al que nos vemos sometidos, unido al 'boom' por el 'fitness' y las fotografías de comidas 'healthy' de las redes sociales, hacen que sea prácticamente imposible no plantearse la posibilidad de ponerse a dieta. Por ello, Lean Cuisine y la agencia 360i  han lanzado una campaña llamada #WeighThis, que pide a las mujeres que midan sus logros en lugar de sus kilos. Las compañías han creado un dispositivo que detecta las palabras relacionadas con la pérdida de peso y es capaz de silenciar la televisión durante 30 segundos para que no sean escuchadas. Layne Harris, vicepresidente de la innovación tecnológica de 360i, señala que el objetivo es “intentar que la gente no se centre en el peso ni en pensamientos superficiales”.

Pero incluso las marcas que se especializan en la pérdida de peso parecen haber cambiado el chip. Weight Watchers lanza Beyond the Scale (Más allá de la báscula), un cambio en su programa que resta importancia a bajar de peso para dársela al hacer deporte con el objetivo de mejorar la salud y la fuerza interior. Gary Forster, de Weight Watchers, señala que los cambios han sido realizados acorde al 'feedback' recibido de sus seguidores. “En lugar de decirnos que quieren perder algunos kilos, afirman querer estar más sanos, sentirse mejor y estar seguros de sí mismos”. Otro cambio del programa es la introducción de la app Fitbreak, que recomienda determinados entrenamientos dependiendo de dónde estás, cuánto tiempo tienes disponible y cuánto quieres sudar.

Tanto Lean Clean (firma centrada también en la pérdida de peso) como Weight Watchers han cambiado sus guías para centrarse más en la calidad de los ingredientes que en contar calorías. Weight Watchers cambia los Points Plus, centrados en las calorías, por los Smartpoints, que cuentan el azúcar, las grasas saturadas y las proteínas. Jacynthe René, autora de  'Vivir y comer detox para gourmets', coincide en esta medida. “Justo acabo de declarar la guerra a las calorías. Al contabilizarlas al comer, tratamos a nuestro cuerpo como si fuera un laboratorio de química. Lo que realmente tenemos que tener en cuenta son los nutrientes de los alimentos y preocuparnos de que nuestro cuerpo los reconozca y digiera”. 

Mindful eating: aprende de nuevo a comer

Kelsey Miller, autora de la popular sección en la que explica su vida tras dejar las dietas -The Anti-Diet Project, de la web 'Refinery29'-, acaba de lanzar su libro 'Big Girl'. En él expone su relación con su cuerpo y con la comida y cómo consiguió arreglar la tumultuosa aventura que con ella mantenía. “Como muchas personas, he hecho todo tipo de dietas en mi vida, lo cual ha desembocado en problemas de inseguridad y vergüenza. Un día decidí poner punto y final a este sufrimiento”, explica Miller. Contrató a un 'coach' que le explicara cómo comer de forma intuitiva y a un entrenador que integrara el ejercicio en su vida. Pero ¿qué es la alimentación intuitiva? “Es una forma de describir una corriente que ha existido desde el inicio de las dietas. Es, de hecho, lo opuesto a estar a dieta. Se trata de aprender a comer como una persona normal, de desprogramar las dietas. Es aprender cosas que no deberías tener que aprender, como el permitirnos comer. No piensas ‘puedo comer hidratos’ cuando tienes tres años. Hay que hacer caso al hambre. Cuando comes como un niño de dos años, comes cuando tienes hambre, y prestas atención al estar lleno”, explica. 

La ciencia del comportamiento

2016 va a ser el año en el que nos preocupemos por el 'mindful eating', por la alimentación intuitiva y por centrarnos en nuestros objetivos reales. Siri Steinmo es una psicóloga experta en la ciencia del comportamiento del cambio responsable de The AntiDiet Project. Se trata de un curso de ocho semanas que lucha por “dar pequeños pasos para lograr grandes resultados”. No se trata de un club en el que se cuentan calorías, sino que ahonda en hacer cambios permanentes y mejoras positivas en el estilo de vida mediante enseñanzas de nutrición y 'fitness'. “Aprenderás sobre ti mismo, sobre tu relación con la comida y sobre las vulnerabilidades que te empujan a comer más, así como a manejar esas vulnerabilidades. Abandonarás el curso con técnicas científicas para mantenerte delgado de por vida y podrás decidir cuáles se adaptan a tu estilo de vida”, anuncian desde la web.

“La ciencia del comportamiento lucha por hacer que la gente se comporte de forma óptima para mejorar su salud y resuelva la laguna que se crea entre la intención que tenemos de hacer algo y lo que realmente hacemos para lograrlo. El proyecto es un mix perfecto entre las enseñanzas 'fitness', de nutrición y de la ciencia del comportamiento adaptada a los cambios. Ser más fuerte y más sano exige que cambies tu comportamiento, y eso es lo que le cuesta a la gente. Hay que centrarse en los objetivos. La gente afirma querer perder grasa, pero ese es el resultado, no el comportamiento mediante el cual lograrlo. Hay que centrarse en cuánta grasa se quiere perder exactamente, cómo se sentirán cuando logren determinada talla y cómo van a conseguirlo. Para cambiar de verdad algo hay que tener muy claro lo que se quiere”, explica Siri Steinmo en una entrevista radiofónica con Tony Wrighton.

El año pasado, más de 23.000 anuncios televisivos incluyeron la palabra dieta al comenzar el año. Quizás si aprendemos la forma de cambiar nuestros patrones de alimentación, logremos hacer caso omiso a las dietas sin necesidad de contar con dispositivos que silencien la temida palabra. O tal vez haya llegado el momento de dejar de temer esas cinco letras para descubrir que hay una palabra de seis que da mucho más miedo con la que nos obligamos a vivir: el ‘hambre’. Pero para qué engañarnos: la próxima vez que nos subamos a la báscula, no pensaremos en comprar comida orgánica, sino en calorías. Y entonces, quizás entonces, lleguemos a la conclusión de que el enemigo no es la dieta, sino la dichosa báscula.

© Externa
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Vanitatis

image beaconimage beaconimage beacon