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6 consejos para quitarte los kilos del chiringuito (y estar estupenda el próximo verano)

Vanitatis Vanitatis 31/08/2016 Blanca Arias

Hay dos momentos en el año en los que nos cargamos de buenos propósitos. Uno de ellos es la Nochevieja, por aquello del año nuevo vida nueva (que no se lo cree nadie, pero en fin). El otro momento es el final de las vacaciones: esas semanas en las que desconectamos del trabajo no sirven solo para que viajemos, nos bronceemos o nos demos cuenta de que tenemos una familia (para lo bueno y para lo malo), sino también para encontrar un rato en el que reflexionar sobre los cambios que queremos hacer en nuestra vida. 

Uno de esos cambios suele ser el de perder peso. La playa y la piscina dan para mucho sufrimiento: si eres de las que se ha pasado el verano intentando ocultar lorza, envidiando a las famosas que se asoman casi en cueros a la prensa del corazón o preguntándote qué diablos hace tu vecina para que el bikini le siga sentando bien, seguramente te habrás propuesto iniciar un plan de ataque con el que estar estupenda el verano que viene. Esperamos que estos consejos te ayuden:

Plan a largo plazo. El objetivo no debe ser quitarse de golpe los kilos ganados en el chiringuito (ay, esas cervecitas con tapa, qué ricas), sino iniciar un proceso con el que no te sientas a dieta y que te permita mantenerlo en el tiempo. Seguro que has oído hablar mil veces de cambio de hábitos. Ya, no es tan fácil, pero ahora tienes fuerza para intentarlo.  

Reflexión. Saca un rato y pon por escrito tus pensamientos; te servirá para reflexionar y para ordenar tu mente y tus deseos. Escribe acerca del presente (cómo te ves, cómo te sientes con tu cuerpo) y del futuro: qué quieres conseguir, adónde quieres llegar. Y después escribe acerca de cómo puedes hacer ese camino: hay muchas maneras de ir del punto A al punto B y el objetivo es encontrar aquella que se adapte a nosotras. Algunas incidirán más en la alimentación, otras en el ejercicio...

Chrissy Teigen for Revolve Clothing Spring 15 Campaign © Externa Chrissy Teigen for Revolve Clothing Spring 15 Campaign

Alimentación. Tú sabes perfectamente lo que haces mal. Como estamos en contra de las dietas radicales, la propuesta es que hagas una lista de las basurillas que te echas al cuerpo cada día. Para eso, lo primero es que seas consciente: infinidad de veces picoteamos y comemos de forma mecánica 'snacks', golosinas, sobras... Empieza por apuntar cada día lo que comes. Todo, hasta ese cuscurro de pan que estaba abandonado en la mesa o esa gominola que te ha ofrecido un compañero. Acostúmbrate a evitar ese comportamiento y habrás dado el primer paso para ir bajando de peso de forma natural. Piensa que, solo con suprimir las guarrindongadas de tu vida, es fácil que bajes medio kilo al mes. Al año que viene pesarías seis kilos menos.

Organización. No vamos a ponernos pesados con lo de las cinco comidas al día, pero sí con la importancia de unos horarios y rutinas. Planifica tus días de lunes a viernes: examina qué opciones tienes de comer un menú saludable, ya sea preparado en casa, en la cantina del trabajo o en el restaurante al que vas a mediodía. Si tienes opción a llevarte táper, recuerda hacerte una lista (sí, otra lista) para hacer la compra y que no falten verduras, frutas y proteínas. Si te ves con ganas, puedes cocinar para varios días; si no, siempre puedes optar por hacer un poco más de cena y llevarte al trabajo lo que sobra. Si comes de menú, reconocerás que siempre hay opciones más saludables que otras: al menos cuatro días a la semana opta por ellas (te dejamos un día para que no te canses)

Moderación. No vamos a ser originales. Se puede comer de todo, pero con sentido común. El viejo truco de servirte la comida en plato pequeño es bastante efectivo: logramos engañar a nuestro cerebro, que ve un plato lleno y se pone tan contento. De verduras puedes repetir, pero no te pases con los hidratos de carbono; no están prohibidos, pero no pueden ser la base de tu alimentación. Y detecta también los engordantes invisibles: esas salsas con las que acompañas la saludable ensalada, cualquier empanado o rebozado...

Ejercicio. Sí, hay que moverse. Si te gusta bailar, apúntate a un curso de zumba, bachata, salsa, lo que sea. Es un modo muy, pero que muy eficaz, de ponerse en forma. Y, además, te sirve para socializar. Si te ves con ganas de gimnasio, prueba con las pesas: está demostrado que el ejercicio de alta intensidad ayuda a conseguir una reducción de peso sostenida y duradera. Si lo tuyo nunca ha sido el ejercicio, ya sabes: camina. Si lo haces en compañía, mejor que mejor, pero también te puedes poner música en el móvil, unos cascos y salir chutando media horita al día. 

Media hora para ti. Un truco bastante eficaz es el de fijarte un objetivo al día: 10.000 pasos. Si tu 'smartphone' tiene esa aplicación, terminas picándote y esforzándote por conseguirlo.  

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