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Cómo reaccionar si tu hijo tiene un accidente

Crecer Feliz Crecer Feliz 16/06/2016 Belinda Santamaría. Asesor médico: Pedro Arnillas, Médico de Familia
Cómo reaccionar si tu hijo tiene un accidente © Copyright © 2016 Hearst Magazines, S.L. Cómo reaccionar si tu hijo tiene un accidente

Ahogamiento

Es prioritario sacar al niño del agua, pero siempre que no exista riesgo para quien presta socorro. Grita, haz que os vean antes de entrar en el agua y si cuentas con algún tipo de flotador, úsalo.

Actúa así:

Mira si tiene un cuerpo extraño en la boca y sácalo si es fácil de alcanzar, abre las vías respiratorias mientras estéis en el agua (boca arriba, frente hacia atrás). Si no respira, en cuanto hagas pie inicia el boca a boca (5 respiraciones). Fuera del agua, si el pulso es correcto, sigue insuflando aire (12-20 veces por minuto) hasta que respire. Si no tiene pulso, inicia el masaje cardiaco (30 compresiones, 2 respiraciones). Al minuto, para, llama al teléfono de emergencia y continúa hasta que lleguen. Si vuelve a respirar y tiene pulso, ponle en la posición de seguridad. Tendrá frío, sécale y ponle una toalla.

Intoxicaciones

La intoxicación más habitual en el hogar es por vía digestiva. Es vital identificar el tóxico para pedir ayuda. Si el niño está consciente y en edad de responder, averigua qué ha tomado, cuánto y cuándo lo ha hecho. Si no responde, inspecciona su entorno (frascos, envases, etc.) y si ha vomitado, mira los restos.

Comprueba sus signos vitales (respiración y pulso). Si no los tiene, inicia el ABC. Tanto en este caso como si está inconsciente, pero respira, llama a urgencias. Si hace relativamente poco que ha hecho la faena, llama al Instituto de Toxicología (91 562 04 20) y ellos te dirán cómo actuar. Probablemente te recomendarán que le hagas vomitar, si el niño está consciente y ha tomado medicamentos, insecticidas, raticidas o pesticidas, perfumes, alcoholes, maquillaje o cremas de belleza. ¡OJO! No le hagas vomitar si sufre pérdida de conocimiento, tiene convulsiones, quemaduras en la boca, ha tomado cáusticos o derivados del petróleo: detergente, lavavajillas, suavizante, lejía y limpiadores del baño, quitamanchas, antigrasa, amoniaco, gasolina, aguarrás, vaselina, aceite mineral, o cualquier producto que contenga ácidos (mira en la etiqueta).

Estos productos queman las mucosas y al vomitar lesionan otra vez. Si en toxicología te lo indican, dale agua o leche a sorbitos para diluir el producto.Después ve al hospital (lleva el envase del tóxico).

Atragantamiento

Niño menor de 1 año

Ponle boca abajo sobre tu antebrazo (cabeza más baja que el tronco), sujétale la mandíbula, abriéndole la boca, golpea con moderación, 5 veces, con el talón de la mano en la zona media de la espalda. Gira al niño boca arriba, sigue con su cabeza más baja que el tronco, haz cinco compresiones torácicas con dos dedos (un poco más bruscas que el masaje cardiaco). Mira su boca. Si no ha salido nada, repite los dos pasos otra vez. Si pierde el conocimiento inicia el ABC. De 1 año a la pubertad

Sienta al niño o túmbale sobre tus rodillas con la cabeza más baja, golpéale la espalda 5 veces, como en el caso anterior. Ponle boca arriba, presiona 5 veces el pecho con el talón de la mano. Mira si tiene un cuerpo extraño en la boca y si no da resultado, inicia el golpe abdominal (no indicado para lactantes): Sentado sobre tu regazo con la cabeza colgando, rodéale la cintura, pon el puño con el pulgar metido entre los dedos y cubre el puño con la otra mano. Coloca ambos en la parte alta de la tripa y empuja hacia dentro y hacia arriba. Hazlo seco y contundente. Si no sale el objeto, insúflale aire 5 veces y repite todo el proceso con el golpe abdominal hasta 5 veces.

Electrocución

El paso de la electricidad por el cuerpo del niño puede haberle causado desde una sacudida, una quemadura (en la zona de entrada o salida de la corriente) a un paro cardiaco.

Por eso, toda exposición a la electricidad, por mínima que parezca, debe consultarse con el médico (los órganos internos del niño pueden verse afectados). Ante una electrocución:

Es importante la autoprotección de quien presta la ayuda.

Antes de tocar al niño, desconecta la electricidad de la casa. Si hay agua alrededor del herido, aíslate con una caja, con revistas, con una alfombrilla de goma, etc. Aparta el objeto que ha producido el accidente con un palo, un periódico enrollado o un zapato de goma. Si no puedes acercarte tanto, utiliza unos guantes de goma y una cuerda para tirar de los pies del herido. Si la ropa está ardiendo, ¡OJO! no eches agua, apágala por sofocación con una manta.

Una vez que has apartado al niño de la fuente de electricidad y estáis en ambiente seco, comprueba que respira. Si lo hace, pero está inconsciente, ponle en la posición de seguridad y pide ayuda. Si está en parada respiratoria, inicia el ABC hasta que lleguen los servicios de urgencia y actúa como te hayan dicho.

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