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Chupete, mejor que dedo

Logotipo de Crecer Feliz Crecer Feliz 28/01/2016 Carlota Vallejo. Asesor: Juan Manuel Sanz Gadea, pediatra

Chupete, mejor que dedo © Copyright © 2016 Hearst Magazines, S.L. Chupete, mejor que dedo

Probablemente cuando tu bebé nació, el médico te aconsejó que esperaras un poco antes de ofrecerle el chupete. La razón es que dárselo muy pronto podría llevarle a rechazar el pecho y dificultar la instauración de la lactancia materna. Sin embargo, una vez conseguida ésta, pudiste empezar a ofrecerle este objeto. ¿Le gustó y se volvió inseparable de él, como les ocurre a muchos bebés, o lo rechazó y eligió chuparse el dedo, como les pasa a muchos otros?

Muchas ventajas Lo ideal, según los expertos, es que hubiera elegido la primera opción. Si no lo ha hecho, conviene que ahora que tiene una gran necesidad de chupar (porque babea más y porque probablemente empiece a sentir molestias en la boca por la próxima salida de los dientes), intentes acostumbrarle a satisfacerla con el chupete y no con el dedo.

Las razones son varias. Por un lado, es cierto que ambos calman al bebé cuando se encuentra molesto, tiene sueño, está malito... Pero la diferencia es que cuando llegue el momento de dejar este hábito de chupar, será mucho más fácil lograr que diga adiós al chupete que al dedo, que se encuentra siempre a su disposición.

Por otra parte, cada día hay más evidencias de que el uso del chupete contribuye a prevenir el síndrome de muerte súbita del lactante y favorece el desarrollo sensorial del pequeño.

Y, por último, diferentes estudios aseguran que chuparse el dedo hasta los 2 años puede terminar deformando la boca del bebé, cosa que no ocurre con el chupete (eso sí, a partir de los 18 meses empieza a reservar este objeto solamente para ocasiones especiales y a partir de los 2 años has de lograr que deje de utilizarlo).

¿Cómo lo elijo?Mira que lleve la marca CE y déjate guiar por las indicaciones de edad que dan los fabricantes. El material puede ser silicona o caucho hasta que le salgan los primeros piquitos; a partir de entonces, mejor caucho que es más resistente. Y asegúrate de que el aro no le cabe en la boca y la tetina no es demasiado grande.

Manual del buen uso Esterilízalo siempre antes del primer uso, aunque venga en un envase. Después, si el bebé tiene más de 4 meses, sigue las indicaciones de su pediatra respecto a la conveniencia o no de esterilizarlo a diario. Si se cae al suelo y no lo esterilizas, al menos lávalo con agua. Pero jamás lo chupes tú o transmitirías a tu hijo bacterias y caries. Jamás se lo pongas con una cadenita sujeta alrededor del cuello, es peligroso; mejor sujétalo a la ropa con una pinza especial para este uso. Una idea prácticaCompra dos o tres chupetes que sean iguales y dáselos alternativamente. Así, si tu bebé está acostumbrado a utilizarlo y lo pierde, te costará menos conseguir que se habitúe a usar el otro que si le das un chupete distinto o que no ha usado.

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