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Cosmética casera: 10 recetas para 10 mascarillas que de verdad funcionan

Vanitatis Vanitatis 17/10/2016 Claudia del Águila

Si cada vez que te miras al espejo, tienes ganas de pedir un aumento para dilapidarlo en productos cosméticos, tenemos una solución intermedia para ti: hazte una mascarilla casera, con productos naturales. Es barato y efectivo, y puede ser incluso divertido. Recuerda que la deberás aplicar sobre el rostro bien limpio y que al ser natural no la podrás conservar muchos días. Evita el contorno de los ojos y los labios, a no ser que estén ideadas para esas zonas. Encuentra el problema que más te mortifica y ponte a preparar tu elixir de belleza. 

Exfoliante natural

Si quieres liberarte de las células que han pasado a mejor vida, pero que siguen aferradas a tu rostro y conseguir más luminosidad en tu tez, deberás darle aspirinas a tu cara. Sí, tal como oyes. Esta es una de las marcarillas caseras más originales a la par que más efectiva. Tritura una aspirina infantil y añádele tres cucharadas de miel. Mezcla bien y aplícala en el rostro entre 7 y 10 minutos. Haz un masaje circular, por zonas, siempre hacia arriba, antes de enjuagar con agua fría. El ácido salicílico es un tratamiento ideal para la cara. Eso sí, si eres alérgica a la aspirina, olvídate de esta fórmula. 

Hidrata a conciencia

Esta mascarilla es ideal para pieles secas o para aquellas que han sido expuestas a estrés (sol, contaminación...). Pela, trocea y machaca un pepino hasta crear una pasta (guarda dos rodajas, para ponerlas sobre los ojos y tener ese aspecto de mascarilla 'party'). Extiende la pasta por tu rostro y túmbate tranquilamente durante un cuatro de hora. Este vegetal está compuesto por un 97% de agua, por lo que es ideal para hidratar y, además, contiene vitamina E, aceites naturales y minerales. 

© Externa

Quítate arrugas

Seguramente es el tema que más nos preocupa pasados los 25. Así que cuanto antes te pongas a prevenirlo, mejor. De todas formas, si llegas tarde, esta mascarilla también puede borrar algunas arrugas profundas a la vez que actúa sobre las más finas de la boca y el contorno de los ojos. Mezcla un plátano bien machacado con un yogur natural, añade el zumo de media naranja y una cucharadita de miel. Bate bien y cuando esté unificado, ponlo rápidamente sobre el rostro y déjalo actuar unos veinte minutos. Para notar los resultados deberías hacerlo tres veces a la semana, mejor antes de ir a dormir.   

Despídete del acné

Te puede sonar raro, pero es realmente efectivo: mezcla un puré de patata con zumo natural de tomate. Si está rico, también puedes probarlo, pero no te lo comas todo. No te cortes poniéndole tomate: el puré es solo la base. Extiéndela por toda la cara y déjala unos 10 minutos. El licopeno del tomate obra milagros tanto en pieles acneicas como en las excesivamente grasas. Si no tienes tiempo de preparar el puré, también puedes aplicarte directamente el tomate o un preparado con su pulpa. 

Adiós a las ojeras

Puedes tener la piel como el trasero de un bebé, pero si tienes tendencia a tener ojeras, no te funcionará. Las bolsas de los ojos le dan un aspecto cansado a tu expresión. Y borrarlas no es fácil. Te aconsejamos la siguiente 'receta': ralla media zanahoria y añade dos cucharaditas de aceite vegetal. Mezcla bien hasta conseguir una pasta y aplícatela en las ojeras. Después cubre los ojos con una rodaja de pepino. Descansa durante media hora y retira. Si con esto no se reducen –vamos, que no es porque lleves una época durmiendo poco–, tendrías que hacerte un automasaje facial de drenaje linfático, además de emplear esta mascarilla un par de veces por semana y reducir la ingesta de sal.  

Limpia a fondo

La contaminación diaria ensucia los poros de la cara y aunque la limpies a diario, hay veces que necesitas hacerlo en profundidad con una mascarilla que debes aplicar una vez a la semana. Para acabar con todas las impurezas de tu rostro, mezcla una cucharada de avena molida, con una de yogur y unas gotas de miel. Bastará con que la dejes actuar durante unos 10 minutos. Retírala y ahora puedes aplicarte tu crema hidratante habitual.  

Líbrate de las manchas 

Con la edad y la exposición al sol, aparecen en el rostro unas antiestéticas manchas. Si el problema es realmente grave, deberás acudir al especialista, porque en muchos casos es necesario eliminarlas con láser. Pero si no has llegado a ese punto, lo que te ofrece la cosmética son cremas aclarantes y es muy fácil hacerse una en casa. Bastará con que mezcles dos cucharas de miel con el zumo de un limón, remuevas bien y lo apliques sobre la mancha. Evita hacerlo cerca de los ojos, que son muy sensibles, y tampoco tomes sol ese día. Déjala actuar media hora y repite a diario, para empezar a notar los resultados. 

Gana luminosidad

Puede que no tengas arrugas, pero si tu piel ha perdido luminosidad y parece apagada, parecerá que tengas más edad. Si quieres tener un rostro resplandeciente, deberás buscar la ayuda de la vitamina C, que además es un potente antioxidante. Así que manos a la obra: mezcla el zumo de una naranja con dos cucharas de yogur, remueve, aplica y deja que actúe durante 15 minutos. Con una vez a la semana debería ser suficiente, pero también puedes emplearla dos veces si lo consideras necesario. 

Buena cara al instante

Ayer dormiste poco o llevas una semanita en que no pegas ojo y estrés es tu nombre de pila. Esta noche tienes una cita en la que quieres mostrar tu mejor cara. Necesitas un tratamiento inmediato, que te dé resultados a muy corto plazo. Vamos a ello: bate una clara de huevo, añade una cucharada de miel, media de zumo de limón y una de yogur natural. Mezcla y aplícatela durante 15 minutos. Las propiedades calmantes y purificantes de la mascarilla te dejarán como nueva. 

Purifícate

Si tienes la piel mixta o grasa, vas a menudo en moto con la visera descubierta y tienes tendencia a tener poros, necesitarás purificar un poco tu piel y para ello no hay nada mejor que la arcilla verde. Mezcla dos cucharadas de arcilla verde en polvo con una de aceita de avena y medio vasito de agua. Aplica por todo el rostro y déjala entre 10 y 15 minutos. Cuando notes que se ha secado, es el momento de retirarla. 

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