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De Cristina Pedroche a Pilar Rubio: consigue un cuerpo de 'celeb' con los hipopresivos

Vanitatis Vanitatis 11/10/2016 Inés Alonso

¿Quieres unvientre plano, perder barriga, tonificar abdomeno, mucho mejor que todo lo anterior, fortalecer el 'core'? Pues olvídate de las flexiones que transformaron a José María Aznar en un fortisano a la altura del mismísimo Schwarzenegger y pásate a los ejercicios de moda: los hipopresivos. Tres de los máximos expertos en esta disciplina nos explican por qué deberías empezar a hacerlos desde hoy mismo.

Si quieres resultados probados, ahí están Amaia Salamanca, Cristina Pedroche, Pilar Rubio y hasta los Estopa, que son fanáticos de estos modernos ejercicios posturales y respiratorios que disminuyen la presión en tórax, abdomen y pelvis, y que si, bien existen desde el siglo pasado, es ahora cuando han empezado a 'sacar músculo'. Como explica Piti Pinsach, CEO del International Hypopressive Institute, doctorado en Morfología Médica por la Universidad de Santiago de Compostela y licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, “lo que hoy se conoce como hipopresivos o 'low pressure fitness' es la suma de una técnica milenaria de yoga, Uddiyana Bandha, de las técnicas posturales de finales del siglo pasado (Françoise Mezieres, Philippe Souchard...) y de conceptos muy actuales, como el estiramiento miofascial, que proporciona una mejora postural más rápida y duradera”.

Dicho esto, la pregunta es: ¿para qué sirven?, ¿me pondré cachas y sacaré mi 'six pack',que también lo tengo, aunque oculto tras una capa de grasa? Atentos, porque los beneficios que detalla Tamara Rial, doctora en Actividad Física y Salud, directora de I+D+I y cofundadora de Low Pressure Fitness, dejan cortas esas pretensiones:

Disminución del

dolor de espalda

(cervicalgias, dorsalgias, lumbalgias, ciatalgias...) y de

desviaciones de columna

(cifosis, lordosis y escoliosis...) por las mejoras posturales.Entrenamiento respiratorio, que ayuda en casos de asma y problemas respiratorios.Solución a las piernas pesadas, al mal retorno venoso, linfático y al estreñimiento, gracias a la relajación del diafragma.Aumento de los glóbulos rojos por la apnea. 

Prevención de hernias abdominales,

inguinales, umbilicales, discales, vaginales y pubalgias, al recuperar el reflejo en la faja abdominal y suelo pélvico.Mejora en la función sexual debido al aumento del flujo sanguíneo (mejor facilidad de erección de pene y cuerpos eréctiles en la mujer) y al

mayor tono en suelo pélvico.

Solución a la incontinencia urinaria, como consecuencia de la recuperación del reflejo que debe tener el suelo pélvico.Mejora en el sistema emocional. Tienes los mismos problemas, pero te importan mucho menos por la relajación del principal músculo donde se reflejan las emociones, el diafragma.Aumento del rendimiento deportivo, al optimizar parámetros respiratorios, sanguíneos, la biomecánica por la postura y la transmisión de las fuerzas por la mejora en el reflejo de la faja abdominal y del suelo pélvico.Además,

contribuyen a evitar aumentos de tamaño de próstata

y atrapamientos de nervio pudendo en ciclistas y deportistas por la descompresión que implican.

Convencidos ya con estas virtudes, toca saber cómo hacer (bien) este ejercicio, porque, por si no lo sabes, los abdominales que nos mandaban como castigo en la clase de gimnasia “no solo no logran ninguno de los beneficios arriba citados, sino que, además, pueden ser peligrosos. Cada vez que realizas un abdominal le estás diciendo a la faja abdominal que se distienda, que vaya hacia fuera. ¿Consecuencias? Perderás tono y estando de pie se te verá cada vez con más barriga”, advierte Camilo Villanueva, licenciado en Ciencias de la Actividad física y del Deporte, 'manager director' y cofundador de Low Pressure.

Si eres perezoso y el gimnasio no va contigo, te dará un subidón de adrenalina saber que estos “son los ejercicios físicos más sencillos de realizar que existen”, afirma Villanueva. Consisten en estar de pie o de rodillas, sentado o tumbado y respirar. La clave está en esto último y en adoptar las posturas correctas para asegurar la puesta en tensión de todas las cadenas musculares (para lo que, al principio, necesitarás la ayuda de un profesional, que te preparará una tabla personalizada). Ni más ni menos. “Si el ejercicio se observa elegante, muy probablemente, está bien ejecutado”, señala Pinsach. 

DesdeLow Pressure Fitness nos recomiendan iniciarnos en una serie de cuatro ejercicios básicos, que hay que hacer seguidos, manteniendo la postura de estiramiento inicial. Y nosotros te aconsejamos que, antes de empezar, midas el perímetro de tu cintura, a la altura del ombligo y vuelvas a hacerlo dos meses más tarde. Si has seguido bien las instrucciones (conviene integrar los hipopresivos como un hábito en la rutina diaria y hacer de 2 a 3 repeticiones la primera semana e ir aumentando hasta llegar a un total de 10 minutos cada día) y has sido constante, verás los resultados y bajarás de talla:

© Proporcionado por Glamouratis

1. Venus

Se realiza de pie, haciendo un estiramiento axial -como creciendo- y una elongación cervical, estirando el cuello, la mirada al frente, los brazos con codos extendidos, algo separados del cuerpo como indica la fotografía, con tensión suave y una ligera inclinación del eje. Esta es la parte postural y se debe mantener para añadir la parte respiratoria que, en todos los ejercicios, será la misma: inspirar de 2 a 3 segundos, expulsar el aire durante 4 o 6 segundos, y repetirlo 3 veces.

Hay que darse cuenta de que al inspirar las costillas se abren y al exhalar se cierran, y realizar estas acciones cada vez más amplias. Después de la tercera exhalación hay que procurar abrir al máximo las costillas sin que entre aire. Es una apnea espiratoria, que se mantiene de 4 a 6 segundos al inicio, y que puede aumentarse en función de cómo te sientas. Se pueden repetir las tres respiraciones y la apnea dos veces y, más adelante, repetirlo tres a cinco veces y aumentar la apnea.

© Proporcionado por Glamouratis

2. Gaia

Pasa, en una exhalación (4 a 6 segundos), a colocarte en cuadrupedia. Las manos deben estar debajo de los hombros (los dedos se miran entre sí) y separadas unos 40 centímetros; los codos algo flexionados y empujando hacia fuera; los hombros y la cadera a la misma altura; y la cabeza como queriendo crecer, pero a su vez flexionando el cuello y deseando tocar con la parte alta el suelo. Realiza la parte respiratoria anterior y, una vez en apnea y apertura de las costillas, inclínate hacia delante.

© Proporcionado por Glamouratis

3. Hestia

Pasa, en una exhalación (4 a 6 segundos), a colocarte sentado con las rodillas flexionadas. Es conveniente colocar unas mantas dobladas debajo de los glúteos para asegurar una buena postura. Los brazos flexionados, las manos a la altura de la cintura, los dedos señalan hacia adentro y los codos empujan hacia fuera.

Conviene elegancia en la postura para que sea correcta. Realiza las mismas pautas respiratorias del primer ejercicio.

4. Deméter

© Proporcionado por Glamouratis

Pasa, en una exhalación (4 a 6 segundos), a colocarte tumbado boca arriba. Los brazos en la misma posición del ejercicio anterior, los codos empujan hacia fuera elevados junto a las manos.

Imagina que empujas con los talones una pared imaginaria y con la cabeza otra pared. Realiza las mismas pautas respiratorias del primer ejercicio.

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