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Deja de meterte con los runners: ellos están cambiando la moda

Logotipo de GQ GQ 01/08/2017 GQ

Tu amigo, ese que va al gimnasio vestido como un profesional y que almuerza cada sábado en un pueblo de la sierra al que ha llegado corriendo, te está ganando la partida fashion. 1 © Proporcionado por Revista GQ 1

Brice Partouche fundó una marca que quizá conozcas, April 77, especializada en vaqueros pitillo y en ese estilo rock afilado que llenó nuestros armarios durante la década pasada. En el bolsillo pequeño del jean, metían una púa de guitarra, en plan souvenir. Hace cinco años, cuenta, un amigo le dijo que saliera a correr, una historia que todos conocemos de cerca de alguna u otra forma. Cuántos amigos se han pasado a las carreras populares del domingo por la mañana mientras nosotros dormíamos nuestras resacas; cuántos vecinos han adelgazado increíblemente en los últimos tiempos.

Pero Partouche venía de una juventud punk, musical y skater. Dijo sí al running, pero a su modo: "El skate venía de la calle e incluía cultura, amistad, formar parte de un colectivo. No quería apuntarme a un club de atletismo o algo así pero pensé en la idea de 'cultura del running'", cuenta a GQ. Así que decidió hacerlo a su modo, creando la marca Satisfy, con ropa de running pero con un pie en las tendencias, en la cultura, en la sensación de pertenencia. Ropa que sirve para correr, sí, pero que además ha alcanzado también ese estatus de marca urbana o deportiva que gusta a los fashionistas.

1 © Proporcionado por Revista GQ 1

Es el mejor ejemplo, y uno de los más recientes, del poder que ha tenido el running en la sociedad y, por tanto, en la industria de la moda. "Nuestra ropa es técnica, pensada para correr. Pero creemos que si algo es bueno para correr, es bueno también para tu vida normal. Pensamos en ropa útil pero también de diseño". La ropa de running llegó a la calle, exactamente igual que pasó, en décadas anteriores, con el baloncesto, el fútbol o el tenis. Satisfy tiene algunas señas de identidad muy claras (las camisetas con agujeros, como llenas de polillas; los mensajes como 'Running cult member'…) y se vende en tiendas de moda, no en tiendas de deporte. En Mini Shop Madrid comparte estanterías con Comme des Garçons o Acne; en Valencia se vende en Chapeau con Prada, Balenciaga y Balmain. Está en Colette, Barney's o Antonioli.

Tu amigo, ese que va al gimnasio vestido como un profesional y que almuerza cada sábado en un pueblo de la sierra al que ha llegado corriendo, te está ganando la partida fashion. Según un estudio del Euromonitor sobre ropa deportiva, presentado el pasado mes de marzo, las previsiones de venta de material para hacer deporte en 2017 son mayores que las de la ropa de inspiración deportiva; esto es, se venderán más camisetas técnicas que sudaderas para ir por la calle, por ejemplo. 3.000 millones de euros de previsión, nada menos. Y las firmas de moda no pueden permanecer ajenas a esto.

Un caso significativo es el de Undercover, una firma japonesa de streetwear que se alió con la división Nikelab de Nike para crear Gyakusou, una colección de prendas deportivas inspirada en la GIRA (Gyakusou International Running Association). Sus zapatillas están pensadas para hacer running pero se han convertido en objeto de culto para el coleccionista de moda. Siguiendo con las zapatillas, dos marcas de calzado estrictamente deportivo se han revelado en los últimos tiempos como un objeto de deseo también para lucir como tendencia. Está Salomon, que fabrica zapatillas de running pero que se venden, por ejemplo, en tiendas como Ssense, compartiendo espacio con zapatos de Valentino, Brioni o Thom Browne. También Hoka, marca de running que con sus zapatillas de suela enorme se han ganado un hueco en los armarios más exigentes.

1 © Proporcionado por Revista GQ 1

Las colecciones de Kanye West para Yeezy de Adidas, más allá de sus ultra icónicas sneakers, incluía un montón de looks de fuerte inspiración deportiva. Así, en los últimos meses le hemos visto a él y a su séquito de Jenners-Kardashians vestidos como para salir a correr: con mallas, tops deportivos y chándal de color nude. Un estilo que, por imitación, hoy no es extraño verlo por las calles. La colección de Versace para este mismo verano incluye un montón de mallas para hombre, pantalones cortos apretados que nos pondríamos para correr y cortavientos para los días malos. Donatella habló del músculo y los dioses griegos como inspiración (muy Versace esto) pero anunció "la creación de la línea Versace Active Performance Wear", ropa para correr. ¿Más ejemplos? Los shorts tipo runner en las colecciones de Gosha, Kenzo o incluso Fendi.

1 © Proporcionado por Revista GQ 1

Sacha Jenkins, autor del documental 'Fresh Dress' (2015), que repasa la relación de la moda con la calle, la música y la influencia deportiva, contaba tras su presentación que la industria de la moda "siempre se ha apropiado de lo que ocurre en la calle, y la relación entre la calle y la ropa deportiva evoluciona de forma natural". El running es solo un ejemplo más de esta dinámica. "Encontramos satisfacción vital corriendo, al final no es tan distinto a lo que ocurre con el arte: es la misma respuesta, encontrar tu propio camino", apunta el creador de Satisfy. Venden incluso mantas de estas plateadas para la post carrera con lemas como 'déjalos atrás'. El running, y su estética, son cosas que "o las amas o las odias", finaliza. La moda parece que de momento abraza, con bien de sudor, todo esto de correr.

1 © Proporcionado por Revista GQ 1

www.revistagq.com

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