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El estilo electoral, a debate: de las arrugas de Iglesias al vestido floral de Begoña Gómez

Vanitatis Vanitatis 14/06/2016 Juanjo Madrigal

Resolver quién mató a John Fitzgerald Kennedy (JFK) resultaría igual de imposible que hacer un análisis certero sobre por qué el estilo de su esposa Jackie atraía a tanta gente. La antaño primera dama no era guapa; pero sabía sacarse partido. En resumen, el matrimonio poseía cierto encanto –en política lo llaman carisma– capaz de atraer la atención de su electorado y de erigirse como dos tótems de las relaciones internacionales y la diplomacia mundial. Y una de las herramientas de comunicación no verbal de las que disponían era su estilo. Muy definido.

Él supo explotar con acierto trajes de lana de grandes solapas combinados con camisas de cuello parisino rematados con corbatines de seda monocromos. Y ella sellaría un matrimonio paralelo con modistos de la talla de Hubert de Givenchy: el mismo que la vistió de luto para el entierro del malogrado presidente.

Durante sus casi tres años de mandato, JFK fue fiel a su estilo. Tiempo después llegarían los debates televisados de Richard Nixon o Ronald Reagan, quienes demostraron que las correctas pautas del dandismo merecían 'heredarse' de legislatura en legislatura. Con unos códigos estéticos muy bien definidos y pasando por alto si pertenecían al bando demócrata o republicano. Su forma de vestir era capaz de traspasar las pantallas de los televisores de su electorado. Hoy, en España, no sucede lo mismo.

Este lunes, los cuatro candidatos a la presidencia del Gobierno debatieron en un encuentro organizado por la Academia de la Televisión. Amén de vencedores y vencidos, la batalla dialéctica también tocó el plano estético. En la arena de la política patria, el electorado ha sufrido verdaderas convulsiones estilísticas en casi cuatro décadas de democracia. Atrás quedaron esos trajes de producción en serie utilizados por José María Aznar o las célebres americanas de pana con coderas tan del gusto del expresidente socialista González.

Si algo quedó claro el lunes –además de la presencia deBegoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez–, es que los representantes de los tres grandes partidos actuales poseen estilos que, juntos, devienen en un cuarteto inconexo. Eso sí, del todo paradigmático. Lo único que une a nuestros políticos es la camisa blanca. 

1. Albert Rivera

El líder de Ciudadanos decidió que, para la ocasión, nada como acudir al debate desprovisto de corbata. Saltándose los códigos estéticos que se había autoimpuesto durante los debates del pasado diciembre, se marcó un “España, camisa blanca de mi esperanza” ‘anabelenesco’ envuelto en un traje color azul noche rubricado por Hugo Boss. Que hasta en la ropa tiene que haber consenso. 

Albert Rivera (EFE) © Proporcionado por Glamouratis Albert Rivera (EFE)

Un estilo muy marcado y muy en la línea de lo que este joven de 36 años pretende: pensar que la corbata es un complemento engorroso y hacer de la apariencia ‘casual friday’ su apuesta para esta (segunda) campaña electoral. 

2. Pablo Iglesias

Tras asumir que el líder de Podemos viste con la ropa que adquiere en un supermercado, que la coleta forma parte de sus rutinas 'beauty' diarias y que no abandonará las zapatillas deportivas salvo que acuda a la gala de los Premios Goya, cabe destacar que su elección estética vuelve a ser recurrente y aburrida. Solo utiliza corbata desanudada si se mide con Jordi Évole o se planta la pajarita si la noche va de galardones cinematográficos. Evitar a toda costa formar parte de 'la casta' no implica saltarse ciertas normas estéticas. Ojo a los bajos del pantalón, a las arrugas de la camisa y a las cinco vueltas que lleva en las mangas de la misma. 

Pablo Iglesias (EFE) © Proporcionado por Glamouratis Pablo Iglesias (EFE)

Mal que busque tocar la fibra sensible (y estética) de gran parte del electorado con un discurso claro y definido, ser el nuevo adalid de la modernidad de apariencia relajada lo situaría en una posición de desventaja con respecto al resto de sus contrincantes. A la fotografía de grupo nos remitimos.

3. Pedro Sánchez

Pedro Sánchez junto a su mujer, Begoña (Gtres) © Proporcionado por Glamouratis Pedro Sánchez junto a su mujer, Begoña (Gtres)

Aunque no sin ciertas reservas, el líder del Partido Socialista es la versión alta y atlética del histórico Felipe González. Acostumbrados a verle en la gran mayoría de sus debates electorales vestido de cóctel, parece que para este segundo ‘round’ ha decidido inspirarse en los ‘looks’ Obama. Leánse: trajes ceñidos que delineen su silueta de baloncestista. 

El líder socialista demostró que tiene un punto de 'gauche divine' gracias a ese traje azul marino hecho a medida con el que quiso dar un punto de formalidad a través de una camisa de cuello americano con corbatín granate. Un 'look' excesivamente corporativo –si lo comparamos con las dos cuartas partes de sus adversarios–, apegándose al estilo estilo (algo) gris más propio de la vieja política. 

4. Mariano Rajoy

No acostumbra a saltarse el guión. Es más, lo redondea haciéndose un Sánchez sintiendo los colores también en su corbata. Para el debate a cuatro, optó por una de pala ancha en seda azul con brillo y nudo Windsor que cerraba la cuarta y última camisa blanca de la noche. Aunque esta de cuello francés. 

El actual presidente en funciones vistió con corrección. Tanta como le permite un traje azul marino (también hecho a medida) de grandes solapas y abertura central de la americana. Podríamos decir que arriesgar es siempre un plus. Pero Rajoy es animal de costumbres y hasta, estilísticamente hablando, la corrección es siempre un valor a tener en cuenta. Las corbatas con estampado de fantasía podrían aligerar esa apariencia, en ocasiones, excesivamente medida y encorsetada. 

Mario Rajoy (EFE) © Proporcionado por Glamouratis Mario Rajoy (EFE)

Aunque cabe destacar que debió de pensar en esto último ya que para posar en el ‘photocall’ lució una corbata con estampado geométrico y para el debate, apostó por otra en color azul egipcio. 

5. Begoña Gómez

La esposa de Pedro Sánchez hizo suya la tendencia imperante de la primavera, los estampados tropicales, gracias a un ajustado vestido negro de corte lápiz y patrón ‘midi’ del que brotaban diversas y coloridas especies de hibiscus (la flor autóctona de Hawaii). 

Una selva, en clave estética, que supo completar con unos zapatos en color ‘nude’ muy del estilo de los años 20. Si la moda es un baúl que se revisa cada equis tiempo, cabría recordarle a la ‘primera dama’ socialista que este calzado fue tendencia en 2014. Pero reciclar es de sabios y cubrió con maestría la (escasa) cuota femenina de la noche.

6. Los presentadores

La revelación de la noche, amén de las interrupciones de los candidatos a Pedro Piqueras, pasa por descubrir que Ana Blanco, presentadora de informativos de TVE, ¡tiene piernas! A diferencia de sus compañeros, ella nunca presenta los informativos de pie. Comentarios jocosos aparte, si algo gusta de la moderadora del debate es su capacidad para ser fiel a sus estilo: nunca falla. Su ‘blazer’ empolvado y su media melena la llevaron a cubrir con creces la mencionada y escasa cuota femenina de la noche. 

© Proporcionado por Glamouratis

¿De Pedro Piqueras y Vicente Vallés? Nada que objetar. El dominio del traje clásico no es solo cuestión de políticos. Los presentadores de televisón también son grandes expertos en estas lides. 

7. Manuel Campo Vidal 

Absoluta corrección para el presente de la Academia de la Televisión. Traje azul marino de grandes solapas con (otra más) camisa blanca de cuello italiano y corbata de rayas diagonales. A pesar de haberse ‘quedado fuera’ para moderar el debate a cuatro, demostró que la edad no es un ‘handicap’ a la hora de lucir con maestría tan célebre prenda masculina. 

Iñigo Errejón © Proporcionado por Glamouratis Iñigo Errejón

8. Íñigo Errejón

Toda una revelación estética dentro y fuera de su partido. El caso del portavoz en el Congreso es paradigmático. Se atrevió a ‘contravenir’ las normas estéticas propias de su formación y acudió al debate dando un giro casi pasmoso a su estética. El Secretario Político de Podemos se acogió a la americana de lino con coderas, al pantalón vaquero y a la camisa. Y conun ‘look’ propio del ‘casual friday’ de Rivera se erigió como la revelación estética de la noche. Errejón no tiene acostumbrada a la masa a tanto refinamiento y recato estilístico, pero cabe destacar que su elección para la noche del lunes tambalearía los cimientos de la tan traída y llevada ‘casta’.

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