Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El Miami más alternativo: de ruta por los rincones que marcan tendencia

Logotipo de Vanitatis Vanitatis 01/07/2016 Marita Alonso

© Externa

Tiendo a elegir destinos vacacionales en los qu

e ante la ausencia de sol todo apunta a que el viaje carece de sentido. Tras haber pasado una semana enIbiza en pleno temporal el pasado septiembre, me enfrento a diez días en Miami en los que los aguaceros tropicales tuvieron más presencia que la música de Drake en la radio. ¿El resultado? No solo comprobé que quien firma este texto es gafe, sino que descubrí que la ciudad tiene mucho más que ofrecer que playas, silicona y cócteles.

Y todo fruto de un 'renacimiento' cultural que sacude a la ciudady que ha traído consigo barrios, hoteles y museos, convirtiéndola en la ciudad perfecta para una 'boy band' donde cada individuo tiene inquietudes diferentes. Hay un Miami para cada persona: moda extravagante, galerías alternativas, azoteas para urbanitas y rincones 'hipster' la convierten en todo un lugar donde explorar. Una de las canciones del verano reza “Miami me lo confirmó"; así que quien escribe quería descubrirlo. Aquí, la guía para conocer la cara B de esta urbe.

Wynwood: el barrio de moda

El distrito del arte cuenta con más de 70 galerías, tiendas insólitas y bares con sabor 'hipster'. Aunque son sus grafitis y las emblemáticas Wynwood Walls las que vaticinan la mezcla perfecta entre neoyorquino barrio Williamsburg y el vibrante encanto latino. El 'push' del vecindario, que se inició en 2009, ha hecho de los almacenes, factorías y edificios verdaderas cunas de las 'contemporary and urban art'. Lo mejor es saborearlo por la tarde (antes de las 12 de la mañana, deambularás entre grafitis mientras compruebas con extrañeza la ausencia de gente y de tiendas abiertas).

Comienza la ruta tomándote un café en Panther Coffeey vete de 'shopping'. En Boho Hunter encontrarás camisetas con mensaje, maravillosos tops y bolsos étnicos a precios razonables. Eso sí, si tu acompañante tieneel estilo de Poppy Delevingne, podrá hacer grandes compras mientras tu amiga 'posh' descubre Paris Passion, una tienda que se inspira en las grandes marcas y en la que encontrarás maxivestidos propios de la colección primavera-verano 2016 de Gucci. Diseños frutales a lo Dolce & Gabbana, vestidos boho en la línea de Valentino y un apartado especial de fiesta que en América tiene todo el sentido del mundo, pero que siendo de fuera se convierte en el 'guilty pleasure' del que no querrás escapar.

Es complicado salir de ahí sin probarte algún diseño transparente con aplicaciones con el que sentirte Beyoncé mientras le explicas a la dependienta que tienes un baile de graduación –aunque una ya haya superado la treintena– y le prometes volver en un rato para reflexionar acerca de la compra; esa que nunca harás.

Territorio 'food truck'

Si vas el segundo sábado del mes, a partir de las seis de la tarde podrás disfrutar de diversas galerías y tiendas de forma gratuita. Entre visita y visita, la tarde-noche más loca del mes en Wynwood cuenta condiversos 'food trucks' en los que cenar algo.

Antes de salir, disfruta del menú de inspiración latina del chef Miguel Aguilar en Wynwood Kitchen and Bar, cuya decoración corre a cargo de los GoldmansJames Samson. Cuenta con 40 cervezas artesanales diferentes y 20 tipos de vino. Déjate llevar por la música y por ese ambiente cosmopolita fruto de la mezcla de mujeres vestidas a la última y latinos con 'outfits' impresionantes. 

Otra parada obligada es The Butcher Shop,donde su menú de carne sin hormonas ni antibióticos se une a sus jueves y viernes de 'happy hour' entre las 16 y las 19 h. Sí, en Miami se comienza a beber temprano. Pero si lo que buscas es un lugar latino con espacio al aire libre,El Patioes tu lugar. Cuenta con música en vivo y su particular 'hora feliz' de 17 a 22 horas. Encontrar cervezas a cuatro dólares en Miami no es fácil, pero aquí lo conseguirás. De nada.

Aunque si lo que buscas bailar hasta altas horas (las 5 de la mañana no está nada mal), nada como el Electric Pickle. Cuenta con un patio abierto y con inmensos espacios en los que disfrutar de unos merecidos bailes. Sigue su Facebook para ver sus eventos y apúntate al que más te guste. No te arrepentirás.

El distrito del diseño

Si no buscas marcas 'indies' y tienes ganas de grandes firmas, has de visitar el Miami Design District. Si no quieres (o no puedes) hacerte con unTom Ford, este barrio sigue siendo una visita obligada por su calidad arquitectónica y artística. Toparte con la escultura de Kate Moss de Marc Quinn te dejará boquiabierto, al igual que la enorme escultura del arquitectoLe Corbusier creada por el artista francés Xavier Veilhan. Se encuentra entre las fachadas que evocan el universo acuático de Sou Fujimoto, donde también disfrutarás de una de las piezas arquitectónicas más 'instagrameables': el Fly’s Eye Dome, diseñada por Buckminster Fuller. Métete en su interior y disfruta de los 'likes' que tus fotos van a tener.

La fachada de la boutique de Louis Vuitton corre a cargo de Jun Aoki y Mirei Uchibel. Las columnas cítricas de Fendi, cuyo diseño firma Johanna Grawunde, te harán olvidar (o no) que en su interior se esconden los tesoros de Karl Lagerfeld. Loewe, Céline, Dior... ¿Hemos de seguir? El lujo despliega sus artes en este distrito, del que no te puedes ir sin disfrutar del mural tropical 2x4 Jungle, de Michael Rock, Susan Sellers y Georgianna Stout. 

Para los amantes del 'outlet'

Si vas a pasar más de una semana en Miami y te encantan los chollos,Sawgrass Mills es tu sitio. Situado en las afueras (bien merece ese trayecto de Uber de 30 dólares, aunque hay autobuses programados con los que llegar), disfrutarás de todo tipo de tiendas a precios muy apetecibles. Marcas como Marc by Marc Jacobs, Kate Spade, PradaBurberry son algunas de las firmas que harán que tu final del mes sea algo más ajustado. Aunque, en ocasiones, respirar con algo de dificultad duele menos si se hace con estilo. O al menos así se alivia el remordimiento de los derroches acontecidos antes de escribir estas líneas. 

'It's South Beach, baby!'

Disfrutar del Art Decó en Miami es una de las razones por las que tu visita valdrá la pena. Sus 30 manzanas de hoteles, la mayoría construidos entre los años 20 y 40, te atraparán con sus colores pastel, sus neones y su abundancia ornamental. Basta con recorrerlo para caer rendido ante sus oníricos edificios.

Las amantes del 'shopping' disfrutarán especialmente de The Webster, un edificio Art Decó (con su pertinente flamenco y neones en la fachada) con una selección de firmas alternativas y grandes marcas. Si te quieres llevar un 'souvenir' o quieres hacer un regalo diferente, tienes que visitarSparkle and Shine Darling. Su interior es la mezcla perfecta entre el 'savoir faire' parisino y la estética Miami. Encontrarás tutús, bañadores con el mensaje Bae Watch, diversos objetos con flamencos y piezas de decoración y papelería que querrás regalar a tus amigos... para terminar quedándotelos. Esta 'boutique' cuenta con un café propio en el que sentirte, de repente, como Carrie Bradshaw en París. Pero con 32 grados al salir de la tienda, claro.

Subir a tomar algo a una azotea es otra de esas cosas de las que disfrutar en Miami. Sus rosados atardeceres en la parte superior del megaturísticoCleverlander (no frunzan el ceño) son ideales para los que quieran un buen bocado del universo South Beach. Si buscas algo más 'fancy', reserva en Juvia, donde degustar su mix gastronómico japonés, peruano y francés con un buen cóctel en la mano.

El hotel de tus sueños

El hotel Faena(situado en un homónimo distrito) es obra del empresario argentino Alan Faena, que lucha por crear utopías en medio del bullicio de la ciudad para convertir los sueños en realidad. Cuando nos citan en la catedral para ver el hotel, me asusto al pensar que quizás mi vestido de flamencos rosas y flores tropicales no es el adecuado para coquetear con la religión. A mi llegada al hotel, descubro que su 'lobby' se llama precisamente así y mi experiencia 'religiosa' llega a su fin mientras suspiro con calma.

En sus paredes se encuentran ocho obras inspiradas en la vida de Alan Faena enmarcadas entre impresionantes columnas doradas. Las pinturas, que no cesan a lo largo del hotel, las firma Juan Gatti -al que apodan como el Miguel Ángel del Faena–. Tan asombroso como su trabajo es la titánica escultura situada en el jardín del esqueleto de mamut de Damien Hirst, 'Gone but not Forgotten´, y su escultura de un unicornio The Golden Myth, situado en el restaurante Pao, que dirige el chef Paul Qui.

El restaurante Los Fuegos,bajo la batuta del chef Francis Mallman, sorprende con una enorme lámpara diseñada por Alberto Garutti, cuyas 792 bombillas parpadean cuando hay una tormenta en La Pampa. El director Baz Luhrmann y la diseñadora de vestuario Catherine Martin han contribuido a crear la atmósfera opulenta y barroca que reina en el hotel, que anteriormente era el Saxony Hotel, en el que Frank Sinatra y Marilyn Monroe pasaron memorables noches en sus años dorados. ¿El precio de pasar una noche en una de sus habitaciones? Desde 314 dólares hasta 8.068 dólares. Porque soñar no siempre es gratis.

The Standard: para huir del ruido

La mítica sesión que el fotógrafo Bruce Weber hizo en el 2008 para la revista 'W' junto a Lara Stone, Kate Moss y Daria Werbowy tuvo lugar en este icónico hotel. Si el ajetreo de Miami Beach ha podido contigo o si tienes el –maldito– vuelo de vuelta por la tarde, pasar el día en su spa y en su piscina con vistas al mar es una idea magnífica. 

Toma nota 

Lo más probable es que abandones Miami sin haber hablado en inglés una sola vez.

 Uber te habrá salvado la vida y el bolsillo. 

Las cervezas a un euro te parecerán un regalo del cielo a tu regreso. ¿Por qué en este tipo de ciudades están tan caras? Por cierto, que existen dos locales pertenecientes a la franquicia 100 Montaditos. Aunque visitar la ciudad para acabar allí...

Las Barbies a tamaño real se esconden en South Beach y en los buenos hoteles, pero no hay tantas como nos hacen creer. En la terraza del Epic había una reunión que parecía haber sido organizada por Mattel.

Los oriundos se toman la vida con calma. Los primeros días te agobiará, pero cuando vuelvas a la realidad, echarás de menos a esa mujer que tardaba siglos en hacerte un triste café americano.

El vecindario Little Havana está bien para una visita breve, pero al igual que Little Venice, parecen pequeños Terras Mítica en medio de la urbe.  

Ir al museo PAMM es una visita obligada. Su fachada lleva el sello de Herzog & de Meuron y examina la interpretación y apropiación de identidades culturales, políticas y estructuras económicas que genera la diversidad de la ciudadanía de Miami, que se erige como un epicentro en el que conviven culturasSi te gusta la música en vivo y buscas un lugar en el que tomar un delicioso salmón a la plancha por 16 dólares (siendo Miami, no está mal el precio), no te pierdas Lagniappe. Su impresionante patio al aire libre te trasladará a otro universo. Y si te apetecen unos bailes, pásate por el bar The Corner.  

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Vanitatis

image beaconimage beaconimage beacon