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Escapadas de cercanías: dónde viajar si todavía no tienes billete

Vanitatis Vanitatis 24/03/2016 Ángeles Castillo

© Externa

Si no tienes billete para la muy caribeña Mustique ni para Phuket, allá en la exótica Tailandia, o si te has quedado en tierra y no cogiste el avión hacia algún paraíso aquí en la tierra o alguna ciudad de vida intensa con su correspondiente jolgorio cultural, esta es la tuya. La ocasión para viajar a la vuelta de la esquina y ser igual de feliz o más. En Aragón, Marbella, Barcelona, Sierra Nevada o Águilas, hotel incluido. Son las cinco esquinas que vamos a doblar, sin que esta vez el asunto tenga nada que ver con el ubicuo Mario Vargas Llosa. Y eso que nosotros siempre le ponemos algo de literatura.

En un lugar de Aragón…

Torre medieval, patios con fuentes, biblioteca, salón con piano... Todo en Torre del Visco © Proporcionado por Glamouratis Torre medieval, patios con fuentes, biblioteca, salón con piano... Todo en Torre del Visco

La insólita comarca de Matarraña (Teruel), donde abundan las plazas fortificadas, las casas blasonadas y los castillos, en medio de un bello paisaje en el que no faltan los frondosos bosques donde perderse, es un lugar al que la gente (en tropel) no le da la gana ir, como Camilo José Cela dijo de la Alcarria. Y eso que la llaman la Toscana española. Entre los pueblos de Fuentespalda y Valderrobres, en el antiguo reino de Aragón, te toparás con la Torre del Visco, un hotel Relais & Châteaux en una masía del siglo XV dentro de una finca de 100 hectáreas, con torre medieval, patios con fuentes, biblioteca, salón con piano y un restaurante que lo mismo sirve platos tradicionales aragoneses y catalanes que árabes o chilenos. Organizan catas de vino, aceite de oliva y miel, cursos de cocina y fotografía nocturna, y talleres de elaboración de queso. Es altamente recomendable para observar las estrellas y, para colmo, está a un paso de la costa mediterránea por si crecen las ganas de mar y de otra comarca tentadora como la que más, el Maestrazgo. De esos hoteles a los que se van solos los piesPrecio: desde 190 euros.

Sierra Nevada, a pie de pista

El Lodge es un refugio de montaña de lujo en plena Sierra Nevada © Proporcionado por Glamouratis El Lodge es un refugio de montaña de lujo en plena Sierra Nevada

Lo mejor es asomarse al mirador de San Nicolás, en lo alto del Albaicín, en Granada y contemplar la bella estampa de la increíble Alhambra recortando su silueta sobre la sierra blanca, y dejarse querer por la ciudad de Morente para luego conquistarla no te diremos a pie por Huéjar Sierra, cara norte, o por las Alpujarras, cara sur, sino por el caminito en coche que lleva hasta la estación de esquí y donde se encuentra un refugio de lujo de inconfundible estilo alpino: madera finlandesa, alfombras de cuero, mantas de piel y lámparas de cuerno de reno. Aires nórdicos en pleno sur. Así es el acogedor Lodge Ski & Spa, que acaba de reabrir sus puertas presumiendo, porque puede, de “sofisticado encanto”, piscina exterior climatizada, sauna, jacuzzi y soberbias vistas a la sierra. Por supuesto, ofrece todo tipo de servicios relacionados con el esquí: desde acceso directo a las pistas hasta un restaurante, The Terrace, a sus pies. Como un chalé privado. Precio: 400 euros/noche. 

Marbella, lujo mediterráneo

¿Te imaginas alojarte en esta suite real con vistas al ancho mar? © Proporcionado por Glamouratis ¿Te imaginas alojarte en esta suite real con vistas al ancho mar?

Después de haber visto el tajo de Ronda al atardecer y de haber sucumbido a los encantos de este pueblo tan goyesco como blanco, donde confluyen todos los caminos, o muchos, de lo andaluz, es la hora de poner rumbo a Marbella, donde el viajero dejará su romanticismo en brazos del lujo en el hotel Puente Romano, que se alza en la Vía Augusta, la antigua calzada romana que unía Cádiz y Roma, aunque luego el resort también peque de pintoresco. Hay 27 casitas de tres plantas rodeando un jardín subtropical con un lago que va a dar al Mediterráneo. Y además hamacas y camas balinesas en la playa, club de tenis, campo de golf, centro hípico, piscina climatizada, un spa maravilloso y restaurantes para elegir: de la cocina de Dani García a la 'nikkei', la italiana, la típicamente española o la thai. Y un club para los niños. Precio: desde 265 euros.

Barcelona, con vistas a la Sagrada Familia

La Sagrada Familia, tan cerca © Proporcionado por Glamouratis La Sagrada Familia, tan cerca

No hace falta excusa para poner rumbo a la ciudad condal y volver a confirmarnos en la fe del modernismo, la vanguardia, el cosmopolitismo y el mismísimo Gaudí. Esta vez nos alejaremos en un hotel mítico que acaba de reabrir sus puertas para ofrecer al huésped sibarita su versión mejorada y más lujosa. La de dos nuevas suites, con muebles de época y recuperados; piezas exclusivas de India, Tailandia, Mongolia y Marruecos, y vistas a la Sagrada Familia (con telescopio) una y la montaña del Tibidabo y Montjuic la otra (y con bañera de Philippe Stark). ¿Quieres emociones? Joan Miró, Hemingway, Lizza Minnelli  y los Beatles, estos año 1965, estuvieron aquí. Los de Liverpool tienen su propia suite. El hotel Avenida Palace está en la Gran Vía de Les Corts Catalanes 605. Después, las Ramblas, el Gótico, el Raval, la Barceloneta... A vagabundear.

Águilas, la tierra (y el mar) de Paco Rabal

El mar de levante con el castillo varado sobre su peña de fondo (Foto: Gabriel Muñiz) © Proporcionado por Glamouratis El mar de levante con el castillo varado sobre su peña de fondo (Foto: Gabriel Muñiz)

Entre Mazarrón y Bolnuevo, con sus esculturas naturales que hizo el viento, y la tierra prometida de Mojácar y más allá Las Negras y la Isleta del Moro, Cabo de Gata, se encuentran el pueblo de Águilas, en la Murcia fronteriza, aún marinero y cinéfilo por demás (Paco Rabal, que nació en sus aledaños, tuvo mucho que ver), y sus alrededores sembrados de playas vírgenes donde echar el ancla. Se recomienda el paseo de las Cuatro Calas al atardecer con parada en Los Cocedores (de esparto). Por suerte, hay chiringuito (abierto en temporada alta). ¿Para alojarte? El hotel puerto Juan Montiel, con spa y base náutica, al final del paseo de Poniente, donde empieza el salvaje y bello este. Precio: desde 68 euros.

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