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Estas son las cinco tendencias de 2015 que tienen que desaparecer de nuestras vidas ¡ya!

Vanitatis Vanitatis 24/02/2016 Vicky Vera

Siguiendo con el examen de conciencia, también puede que hayamos pasado demasiado tiempo mirando Instagram y Pinterest, y lo más seguro es que las Kardashian nos han tenido más fascinadas de lo que nos gustaría reconocer. Entonado el 'mea culpa', es hora de analizar la situación y saber discernir qué es lo que debemos desterrar este 2016 para poder abrirle las puertas a las nuevas tendencias y refrescar nuestro 'look'.

1.- El contouring

Y el 'strobing' y el 'baking' y cualquier otra técnica de maquillaje terminada en -ing que popularice el maquillador de Kim Kardashian. Ya las hemos aprendido, ya las hemos puesto en práctica y tenemos que reconocer que tampoco son para tanto. Quedan muy bien si tienes que asistir a una megafiesta nocturna, pero fuera de ese contexto son demasiado excesivas. No sirven para nuestro día a día y requieren mucho esfuerzo, además de una gran cantidad de producto para llevarse a cabo. Así que vamos a apostar por un 2016 más natural y con menos complicaciones.

2.- Los labios excesivos

La mayoría acaban pareciendo salchichas o picos de pato, así que no recurras al método Kylie Jenner para conseguir unos labios hipervoluminosos. Unos labios gruesos y definidos son bonitos; unos labios que consigues a base de hacer vacío en un vaso de chupito, no. Si quieres que tus labios parezcan más gruesos, utiliza un delineador 'nude' por fuera de su contorno natural y añade un toque de 'gloss' en el centro. No necesitas más.

© Externa

3.- Las garras en vez de uñas

Volvemos a lo mismo. Las uñas largas terminadas en punta están bien, siempre que no sobrepasen el centímetro de longitud. Si optas por llevarlas más largas podrían acusarte de brujería, además de correr el riesgo de apuñalar sin querer a alguien al darle un abrazo o de sacarte un ojo debido a un descuido mientras te maquillas. Largas sí, pero no vayas al extremo.

4.- Los corsés de entrenamiento

Coco Chanel se revuelve en su tumba cada vez que alguien le da al 'like' a esa foto de Kim Kardashian en el gimnasio con un corsé. Una de las prendas más incómodas y dañinas de la historia de la moda, volvió a colarse en nuestras vidas de la mano de Instagram. No solo comprime los pulmones y las costillas y tiene un alto riesgo de causar desmayos, sino que además sus 'efectos reductores' no funcionan a largo plazo.

5.- Las cejas muy pobladas

¿Es que no se nos puede dar una idea sin que la llevemos al extremo? Hemos aprendido que unas cejas definidas mejoran mucho cualquier 'look', pero si no has tenido la suerte de tener las cejas de Cara Delevingne, sencillamente, no te las pintes para conseguirlas. Lo mejor es limitarse a la naturalidad de nuestra propia ceja, rellenando un poquito donde hace falta y fijando con un gel transparente específico.

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