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Guía del mal huésped. Lo que solemos hacer mal y muy mal en los hoteles.

Logotipo de Harper's Bazaar Harper's Bazaar 22/12/2016 harpersbazaar.es

El año pasado, la patronal hotelera cifró en 200.000 €/anuales la media de las pérdidas que sufren los establecimientos de nuestro país por pequeños hurtos. Diferentes encuestas han llegado a demostrar que hasta el 80% de las personas se han llevado alguna vez algo que no debían de su habitación. En una de la firma LateRooms, además, listaban los objetos más sustraídos (por orden de mayor a menos): bombillas, pilas de mandos a distancia, toallas, alfombrillas para pies, Biblias, plantas, mandos, fundas de edredón… Foto: Getty Images.

El año pasado, la patronal hotelera cifró en 200.000 €/anuales la media de las pérdidas que sufren los establecimientos de nuestro país por pequeños hurtos. Diferentes encuestas han llegado a demostrar que hasta el 80% de las personas se han llevado alguna vez algo que no debían de su habitación. En una de la firma LateRooms, además, listaban los objetos más sustraídos (por orden de mayor a menos): bombillas, pilas de mandos a distancia, toallas, alfombrillas para pies, Biblias, plantas, mandos, fundas de edredón… Foto: Getty Images.
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No hace falta tener una gran voz para comportarse como una estrella de rock. A veces, basta con hospedarse en un hotel. Cual Jekyll y Dr. Hyde, es pasar una noche en ellos y transformarnos en los que jamás seríamos en casa. Y no tiene por qué ser hasta el punto de Keith Richards, que tiró un televisor por la ventana de un hotel en 1972, o mucho más recientemente Justin Bieber, que fue expulsado por mal comportamiento incluso habiendo reservado dos semanas dos plantas completas de un cinco estrellas. De hecho, tampoco se ciñe a actos vandálicos. En pecados hoteleros, los clientes muestran muchas tonalidades de gris.

No es de extrañar que surjan iniciativas como la creación de listas negras de clientes, que funcionan con éxito en países como en Polonia o Reino Unido y que en España tiene su homólogo en EliteBook. Chantajes, destrozos, robos, cancelaciones abusivas… son algunas de las cosas que pretenden evitar por parte de profesionales del mal comportamiento en hoteles. Claro que la lista también tiene pecados mucho más veniales. Estos son los que, a veces sin darnos cuenta, podemos llegar a cometer.

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