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Las terrazas más fresquitas para olvidarte, por fin, del calor

Logotipo de Vanitatis Vanitatis 27/07/2017 Ángeles Castillo

El cuerpo nos está pidiendo a gritos una terracita donde quitarnos el calor. Nos subimos a las azoteas y nos refugiamos en esos vergeles que son nuestros particulares jardines de Epicuro. Buscando la sombra del sol y la luz de la luna, a lo grande. Llegando el verano, el terraceo se nos antoja lo más. Y los hoteles, tratándose de estos lujos, tienen todas las de ganar. Esta vez hemos llegado hasta Mallorca, Menorca, Ibiza y Tánger para asomarnos al mar. O nos hemos quedado en nuestro querido Madrid. Soñándolo.

Blue Restaurant & Lounge, en Palma

Ya no solo vamos a los hoteles a dormir y desayunar, sino que nos colamos en ellos para conquistar sus terrazas y azoteas como si estas fueran Manhattan (guiño a L. Cohen). Lo hacemos en el hotel Barceló Illetas Albatros y en su restaurante Blue Restaurant & Lounge con una terraza tan excepcional como toda la isla.

Comer o cenar con vistas y en Mallorca, puro lujo. © Proporcionado por Glamouratis Comer o cenar con vistas y en Mallorca, puro lujo.

Lo mejor: por la noche se transforma cual Cenicienta en el Black Restaurant. El plan es disfrutar de cocina de autor mientras en el mar que casi se puede tocar rompen las olas... y suena en vivo el soul o el jazz.

Dónde: Illetas, Calviá. Palma de Mallorca.

Sa Cova, en Menorca

Comer en Sa Cova, placer mayúsculo. © Proporcionado por Glamouratis Comer en Sa Cova, placer mayúsculo.

El verano se nos vuelve a poner azul en este restaurante de la Menorca de nuestros desvelos que es una cueva de pescadores. No podía ser más apetecible. Y eso que aún no hemos probado sus pescados, calderetas de mariscos o arroces. Salimos de la cova a la terraza para ver lo que se cuece en el exterior. No hay lugar mejor donde comer (o cenar) lo que da el mar.

Lo mejor: disfrutar de la brisa marina y de las fabulosas vistas de la isla.

Dónde: Cala Blanca. Ciudadela. Menorca.

Skybar del Hilton Tanger, en Tánger

El diseñador Jaime Beriestain ha vuelto a hacer de las suyas, esta vez en Tánger, en el exclusivo barrio de Malabata Baie. No vamos a hablar ahora del sofisticado y refinado hotel, protagonizado por la artesanía local, sino de su Skybar, donde Beriestain ha desplegado una pérgola de espejos triangulares con puntos de luz que simula el cielo estrellado del desierto. No falta la piscina.

Lo mejor: las vistas al Mediterráneo y al encantador barrio de Acharf.

Dónde: Place du Maghreb Arabe. Tánger.

La terraza del Hilton Tánger diseñada por Beriestain. © Proporcionado por Glamouratis La terraza del Hilton Tánger diseñada por Beriestain.

Mamá Chicó, en Madrid

He aquí un restaurante italoargentino con alma gallega, tal cual, que ha llegado a la capital para quedarse. Nos salimos a su cuidadísima terraza con flores. Los que mandan aquí, por tradición familiar, son los productos derivados de la harina, postres caseros incluidos, que para eso tiene su Bakery. Un homenaje al buen comer y “a una madre porteña que cocinaba para alimentar el alma”. O sea, a Rafaela Susana Fasanella, alias Chico. Y luego está un padre maestro panadero. No decimos más.

Lo mejor: su localización, a un paso de la Puerta de Alcalá y de Cibeles.

Dónde: Recoletos 10. Madrid.

Mamá Chicó, una terraza para las noches madrileñas. © Proporcionado por Glamouratis Mamá Chicó, una terraza para las noches madrileñas.

Roof Terrace Sant Francesc, en Palma

Volvemos otra vez a la isla que tanto amaron Robert Graves y Chopin para instalarnos en lo alto de este hotel singular llamado Sant Francesc, un cinco estrellas alojado en una mansión decimonónica en el corazón histórico de Palma. Más allá de sus frescos y de su colección de arte, tiene una terraza panorámica con vistas a la basílica de Sant Francesc y demás de quitar el hipo, con piscina, solárium y bar.

Lo mejor: la puesta de sol sobre la ciudad, la música que anima las noches de verano, los cócteles y el sushi.

Dónde: Plaça de Sant Francesc, 5. Palma de Mallorca.

Una terraza con vistas en Palma. © Proporcionado por Glamouratis Una terraza con vistas en Palma.

OD Sky Bar, en Ibiza

En la bahía de Talamanca, que suena a verano, playa, buen rollo y vacaciones, se alza este hotel, el OD Salamanca, que ofrece piscinas, soláriums (en plural) y este Sky Bar recién abierto donde tomarse un cóctel, pegarse un chapuzón, disfrutar de la música en directo o relajarse en el lounge.

Lo mejor: otra vez las vistas, ahora al Mediterráneo y a Dalt Vila, el casco antiguo ibicenco. Prometen los mejores amaneceres de la isla.

Dónde: Calle de Jesús, 28. Playa de Talamanca. Ibiza.

La terraza del OD Salamanca durante un evento. (Foto: Mario Pinta) © Proporcionado por Glamouratis La terraza del OD Salamanca durante un evento. (Foto: Mario Pinta)

Txoko La Moraleja, en Madrid

La terraza del restaurante Txoko La Moraleja lo tiene todo para triunfar los veranos en Madrid: un frondoso jardín, un refrescante estanque y una gastronomía de lo más estival que incluye anchoas de Santoña, espetos de sardinas o tortilla de bacalao en una carta especial para el afterwork que está disponible entre semana a partir de las cinco de la tarde. Es un txoko con todas las de la ley (vasca), así que un punto de encuentro con amigos y alrededores.

Lo mejor: dos miércoles de música en vivo al mes con artistas de flamenco, pop o melódica.

Dónde: Avenida de Bruselas, 39. Alcobendas. Madrid.

Un rincón de la bucólica terraza del Txoko La Moraleja. © Proporcionado por Glamouratis Un rincón de la bucólica terraza del Txoko La Moraleja.

The Mint Roof, en Madrid

En verano hay que subirse como gatos a las azoteas. Por ejemplo, a la del hotel Vinnci The Mint, sobre todo los jueves que hay Vincci Fresh Sessions, o sea un afterwork (de nueve a doce de la medianoche) con DJ, cócteles (a destacar el de la casa, con ron, infusión de menta, canela, sirope de caña y zumo de piña) y gastronomía para compartir (crudités con salsas, nachos con guacamole y en ese plan). Ah, esta terraza también está diseñada por Beriestain.

Lo mejor: su food truck, traído directamente de Francia, con las bebidas más refrescantes. Y no puede faltar la 'mint'.

Dónde: Gran Vía, 10. Madrid.

La azotea del Vincci The Mint que sabe a menta. © Proporcionado por Glamouratis La azotea del Vincci The Mint que sabe a menta.

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